Las dudas de los conductores frenarán 45.000 compras de coches este año

Un concesionario de vehículos./L.M.
Un concesionario de vehículos. / L.M.

Los fabricantes estiman que las ventas caerán otro 3% este año con lo que el Estado dejará de recaudar unos 350 millones de euros

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Prácticamente once meses con la matriculación de vehículos a la baja y previsiblemente un 2019 en el que las ventas de coches nuevos será inferior a la del ejercicio anterior. La incertidumbre que vive el sector de la automoción deriva del desconcierto que reina entre muchos ciudadanos a la hora de adquirir un turismo. El vicepresidente de Anfac (Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones), Mario Armero, calcula que este contexto «provocará una detracción de las ventas de unos 45.000 vehículos con respecto a lo esperado» inicialmente para 2019.

Armero considera que no hay un contexto económico negativo que influya en la caída de las matriculaciones. Porque la actividad del país sigue mejorando -incluso lo hacen las revisiones de estimación de algunos organismos internacionales- y el paro baja. «A pesar de ello hay gente que está retrasando la compra y, a la vez, tiene confusión sobre qué vehículo adquirir», afirmó ayer en la presentación de la Memoria Anual de la patronal.

Son varios los factores que el vicepresidente de Anfac considera claves para entender este tipo de decisiones: las voces que han atacado a los vehículos de combustión, sobre todo los diésel; las medidas de restricción de algunos municipios, como Madrid, sin atender a un plan estatal; y la falta de ayudas públicas.

De hecho, Anfac estima que el mercado cerrará este año con una caída del 3% en las ventas de coches. En 2018 se comercializaron 1.321.438 vehículos tras subir un 7%. «Me gustaría que este pronóstico no se cumpliera», ha afirmado Armero, quien considera que el descenso «se puede moderar» en la segunda parte del año si se pusiera en marcha alguna campaña de ayudas. De cara a 2020, anticipan otro año estable con respecto a 2019 «incluso con algún riesgo de que pudiera ir a la baja».

Si se cumplen estas previsiones, la recaudación fiscal vinculada con el sector del automóvil se resentirá de forma que las arcas del Estado dejarán de ingresar 350 millones de euros en concepto de impuestos por la venta de coches nuevos, según Anfac. En 2018, el Estado ingresó 4.856 millones de euros en lo relacionado con el pago de IVA de vehículos, lo que supone una subida del 8,7% en comparación con el ejercicio anterior, mientras que el impuesto de matriculación supuso 456,3 millones de euros, un 33% más.

En conjunto, la recaudación pública por tasas e impuestos relacionados con el sector del automóvil alcanzó, a cierre del pasado ejercicio, 29.973 millones de euros, lo que se traduce en una mejoría del 6,1% si se compra con los 28.259 millones de euros contabilizados en 2017.

Planes heterogéneos

Armero ha insistido en la necesidad de poner en marcha ayudas para la renovación del parque de vehículos español, uno de los más envejecidos de Europa, con más de 12 años de vida media. Pero ha indicado que la mejor opción pasa por una vía estatal y no por que cada comunidad autónoma establezca la suya, en diferentes cuantías, plazos y requisitos. «Queremos un plan único de incentivo para el vehículo de combustión y para el eléctrico», solicitó, al tiempo que indicó que este programa tendría que ser de carácter nacional para evitar que pase lo mismo que con los planes Moves, que «no están funcionando tan bien como deberían». Todo dependerá, de nuevo, de la formación de un Gobierno cuyo titular competente en materia automovilística o industrial ponga en marcha alguna medida al respecto para mejorar las cifras de matriculación.