La justicia investiga a CaixaBank, Ibercaja e ING por blanqueo de capitales

Fachada principal de la sede del Banco de España en Madrid./ J. García
Fachada principal de la sede del Banco de España en Madrid. / J. García

La Audiencia Nacional estima que han podido «incumplir» de manera «sistemática» con la ley de prevención respecto al 'chiringuito' Bandenia

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

La Audiencia Nacional ha abierto una investigación formal a CaixaBank, Ibercaja e ING por un presunto delito de blanqueo de capitales, en relación a su escaso control de las operaciones que realizaba con ellos el 'chiringuito' financiero Bandenia. Los responsables de esta sociedad, que simulaba ser un banco, van a ser juzgados por lavar presuntamente dinero procedente de redes criminales ligadas al narcotráfico y la prostitución, según el auto de procedimiento abreviado dictado por el juez José de la Mata sobre esta macrocausa tras tres años de pesquisas.

En paralelo a iniciar los trámites para abrir juicio oral a una decena de personas –encabezadas por el dueño de la sociedad y presunto líder de esa aparente organización criminal, José Miguel Artiles– por seis delitos, entre ellos estafa continuada, falsedad documental, insolvencia punible y fraude fiscal, el instructor del caso ha formado una pieza separada para depurar el papel de CaixaBank, Ibercaja e ING. Y es que, según él, «hasta la fecha se han obtenido datos objetivos que apuntan el incumplimiento sistemático» por su parte «de la legislación vigente en materia de prevención de blanqueo de capitales». así como de la propia normativa del Banco de España.

Aunque dichas entidades desconocían «a qué obedecían los abonos y cargos producidos» en las cuentas que Bandenia o sus filiales tenían en ellas, el juez les reprocha que «deberían haber extremado más» las obligaciones de control. Sobre todo, explica, a la vista de diferentes tipos indicios, por ejemplo, que haya «movimientos con origen y destino en varios países con una fuerte tradición de secreto bancario y significativo riesgo de blanqueo», casos de Panamá, Suiza y Hong Kong, entre otros que aparecen en esas operaciones de capitales, lo cual propicia «que se pierda la trazabilidad del dinero», además del uso de «fiducias o sociedades pantalla».

También destaca el magistrado, como elemento que debió hacer saltar las alarmas de CaixaBank e Ibercaja, que «no hay certidumbre sobre el origen de los fondos involucrados», al igual que «tampoco se tiene constancia de que se hayan realizado• por ambas entidades «controles/seguimientos para verificar a qué obedecía esta operativa», o bien «sobre cuál era el origen/destino del dinero que transitó», y lo mismo apunta respecto a «quiénes eran sus ordenantes y beneficiarios». Es decir, de la lectura del auto judicial se desprende una aparente relajación en los mecanismos preventivos de los dos bancos, motivo por el cual ahora serán investigados formalmente (lo que antes de la última reforma del Código Penal se conocía como imputados), por un posible delito de blanqueo de capitales.

Un 'totum revolutum' de apuntes

Otros indicios que juegan en contra de las dos entidades financieras españolas, señala De la Mata, son la propia operativa «de mero puente» -entra y sale mucho dinero en pocos días, dejando saldos medios en las cuentas muy reducidos- utilizada desde Bandenia y su carácter «complejo», pues «a priori» se aprecia «la existencia de una pluralidad de entradas y salidas de fondos sin una aparente o clara concordancia entre unos flujos y otros», además de que los medios usados para mover dichos fondos son «igualmente muy diversos». Y ello sin olvidar que «parecía existir un 'totum revolutum' de apuntes contables» de una pluralidad de clientes, «cuyo origen y naturaleza pasa fácilmente inadvertido ante el maremágnum de fondos que se intercambiaron».

Más aún, ese tipo de cuentas «ómnibus» ya representan «en sí un significativo riesgo de blanqueo de capitales que debe ser conocido por las entidades de crédito de cara a implementar medidas adecuadas para su mitigación». También en «muchas» de las transferencias el concepto o asunto del pago «no cumple los requisitos exigidos por las entidades bancarias en materia de prevención», llegando a «reiterar» como justificación casi general que supuestamente eran «remuneraciones de trabajadores», «pagos de facturas», etcétera. Asimismo, la propia denominación de Bandenia como supuesta entidad de banca privada recoge otro «elemento de riesgo», además de tratarse de una sociedad extranjera con licencia de un país africano.