Diaphanum moverá 125 millones de euros en Murcia vía banca privada

De izq. a dcha., Héctor García Quintanilla, responsable local de Diaphanum; Miguel Ángel García Muñoz, director de inversiones, y Alberto García Sáez, asesor patrimonial, ayer en Murcia. /GUILLERMO CARRIÓN / AGM
De izq. a dcha., Héctor García Quintanilla, responsable local de Diaphanum; Miguel Ángel García Muñoz, director de inversiones, y Alberto García Sáez, asesor patrimonial, ayer en Murcia. / GUILLERMO CARRIÓN / AGM

La única firma independiente de gestión patrimonial que opera en la Región prevé elevar su negocio un 50% este año

Juan Carlos Hernández
JUAN CARLOS HERNÁNDEZ

Los murcianos acumulan entre 10.000 y 12.000 millones de euros susceptibles de ser captados por la banca privada. Una tarta enorme a cuya parte aspira Diaphanum Valores SV, la única sociedad independiente de gestión patrimonial que funciona actualmente en la Región. Este año prevé elevar un 50% su negocio hasta sumar activos por valor de 125 millones de euros, procedentes de al menos 80 inversores. Aun así no hace falta ser multimillonario para formar parte de su cartera de clientes.

El modelo de Diaphanum se centra en la independencia, ya que no cuenta con productos propios, sino que realiza una selección de los disponibles en los mercados financieros por parte de una plantilla de 47 analistas con más de veinte años de experiencia.

Fundada en 2016 en Madrid, dicha sociedad eligió Murcia, Comunidad Valenciana y País Vasco como primeras zonas de expansión. Sus principales clientes en la Región son empresarios de agroalimentación, logística, industria y turismo.

El año pasado, Diaphanum logró duplicar su volumen de capital murciano, pese al bache financiero del último trimestre. «Prácticamente no había un activo al que echar mano sin sufrir pérdidas», indica Miguel Ángel García, director de inversiones, quien puntualiza que «en ningún caso las caídas de rentabilidad superaron los umbrales de riesgo exigidos por los clientes». Añade que en lo que va de enero ya se han recuperado al menos dos tercios de las pérdidas.

Héctor García, responsable local de Diaphanum, comenta que los inversores murcianos destacan por su perfil conservador–moderado, con cierto nivel de conocimientos financieros: «Para ellos, el riesgo se centra en la marcha de sus negocios. Lo que buscan ante todo es preservar capitales». A diferencia de la mayoría de entidades bancarias, esta firma no tiene fijado un requisito previo para formar parte de su clientela, si bien recomienda ofrecer un patrimonio gestionable de entre 300.000 y 400.000 euros «para tener cierto margen de maniobra en rentabilidad y diversificación».

¿Qué pasos se dan con cada nuevo cliente? «Elaboramos –explica Héctor García– un diagnóstico completo de su situación financiera. Analizamos sus necesidades de liquidez a medio y largo plazo, el nivel de riesgo que puede o debe asumir, las posibilidades de desinversión en determinados momentos, el esquema tributario, planificación en temas sucesorios, etcétera... Tales parámetros pasan a manos de nuestros gestores, quienes deciden en qué activos, mercados y vehículos financieros se debe estar».

«Lo importante –agrega– es que el inversor se sienta cómodo bajo nuestra dirección y con la cartera de activos que le hemos recomendado. Por ello se realizan reuniones periódicas con él para verificar que los objetivos y el perfil recomendados son los adecuados, así como evitar que tome decisiones imprudentes ante los 'ruidos' de los mercados. En realidad, ejercemos como transmisores de cultura financiera para inversiones que deben ser a largo plazo para que den el mejor rendimiento».

Tal forma de trabajar en banca privada está respaldada por la nueva normativa financiera MiFID II. Ésta impone que los clientes tengan siempre acceso transparente a toda la información que necesitan para formar sus criterios y tomar decisiones, sabiendo en todo momento el coste que pagan por el servicio que reciben.

Diaphanum centra su negocio en tres actividades: asesoramiento financiero, gestión de carteras y un servicio de diversificación «en economía real» a través de los llamados 'club deals', que permiten la asociación de inversores para entrar en el mercado inmobiliario o en fondos de capital riesgo.

Esta firma independiente de banca privada cerró el pasado ejercicio con 900 inversores y más de 1.000 millones de euros en activos gestionados en el conjunto del país. Este año pretende alcanzar los 1.400 millones y lanzar una 'fintech'. Los clientes seguirán pagando de forma explícita por los asesoramientos que reciben, puesto que Diaphanum mantendrá su renuncia a las retrocesiones de las entidades que recomienda. Para soportar la estructura de costes y ganar dinero con esta forma de actuar son necesarios entre 400 y 500 millones en activos como mínimo. Ya duplica tales cifras.

Pronósticos

Miguel Ángel García estuvo ayer en Murcia para informar a clientes sobre las perspectivas que ofrecen los mercados para el primer semestre. De momento recomienda disponer de tesorería para dejar de perder dinero, rebajar la volatilidad de la cartera de valores y contar con liquidez para aprovechar oportunidades en renta variable (las acciones de muchas compañías solventes están baratas hoy día). «Todo ello mientras los bonos gubernamentales sigan arrojando pérdidas. El BCE se ha dedicado a comprarlos y ha distorsionado el mercado», recalca.

Apuesta por la adquisición de títulos estadounidenses, japoneses y de países emergentes. Añade que, si se resolviera satisfactoriamente la guerra comercial entre Washington y Pekín, los mercados asiáticos podrían dar gratas sorpresas.

Para Diaphanum, la economía estadounidense no muestra síntomas de debilidad en consumo e inversión. Su mercado laboral se mantendrá en pleno empleo y una subida de salarios moderada, con una formación bruta de capital alta y elevada confianza de los consumidores.

Por otro lado, el director de inversiones calcula que EE UU afrontará al menos dos subidas de tipos a lo largo del año, mientras que, en Europa, el BCE mantendrá el nivel actual al menos hasta el verano.

Prevé que la economía global reduzca su crecimiento, pero no detecta un final de ciclo. Explica que las economías emergentes se encuentran en una situación mucho mejor que en anteriores desaceleraciones: están más saneadas, con inflaciones razonables y déficits bajos; cuentan con reservas y exportan en dólares, «lo que les permitirá hacer frente a sus obligaciones».

El mayor desarrollo se va a concentrar en el eje que forman China, India e Indonesia. Además, el nuevo gobierno brasileño es favorable a los negocios y en México juega a su favor la pujanza de la economía estadounidense. Las 'excepciones' están localizadas y no tienen un tamaño excesivamente grande: Turquía y Argentina.

En lo que se refiere a España, Miguel Ángel García augura que el crecimiento se mantendrá por encima de la media europea, aunque podría verse comprometido si se deshacen las reformas que han permitido la recuperación. A los problemas estructurales que arrastra el mercado laboral, el alto endeudamiento –público y privado– y el elevado gasto público se podrían unir las tensiones territoriales, nuevas cargas al empleo y una mayor presión fiscal.