Las familias asumen más deuda por primera vez desde la crisis por el tirón del crédito al consumo

Sede del Banco de España en Madrid. /R. C.
Sede del Banco de España en Madrid. / R. C.

Los hogares no afrontaban más financiación que las amortizaciones que realizaron, sobre todo de sus hipotecas, desde 2011

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

El patrimonio de los españoles ha cambiado de rumbo en 2018 después de los duros años de la crisis económica y financiera y de la contención a la que muchos ciudadanos tuvieron que acogerse en momentos de dificultades. Olvidados ya los peores estragos de la recesión, los hogares recibieron el año pasado más financiación de las deudas que se quitaron de encima. Es decir, percibieron una financiación bancaria neta positiva equivalente a un 0,2% de su renta bruta disponible, toda una novedad que no se veía desde 2011.

Este incremento de la deuda bancaria se debe al auge experimentado en los créditos al consumo, que representan un 1,2% de la renta bruta disponible, cuyo ascenso «fue superior al descenso del saldo de los créditos para la adquisición de vivienda», según destaca el último informe del Banco de España. La contracción de este tipo de pre´tamos se encuentra muy por debajo de la experimentada en 2017.

El impulso de la financiación al consumo ha sido una de las palancas con las que la banca ha conseguido sortear la crisis de las hipotecas en un contexto marcado por los bajos tipos de interés. En cualquier caso, el mercado de los préstamos personales, para financiar viajes, electrodomésticos, muebles y todo tipo de compras diarias, se ha ido desinflando también en los últimos trimestres, tras las advertencias del supervisor sobre los efectos no deseados de un crecimiento incontrolado de este tipo de productos y su impacto en la futura morosidad. Desde 2016 hasta 2018 venía creciendo a unos ritmos interanuales cercanos al 20%. En la segunda mitad del año pasado ya se desceleró este auge hasta el 14%. En cualquier caso, a finales del año pasado acumulaba unos 90.000 millones de euros en este tipo de productos.

El gran pilar de la financiación sigue siendo el de las hipotecas para viviendas. Sin embargo, y a pesar de que cada vez se contratan más, la nueva producción hipotecaria no logra superar el volumen de amortizaciones que se registran año tras año. Quienes tenían deudas inmobiliarias con los bancos se han ido deshaciendo de ese capital a medida que ha mejorado la economía, para quitarse lastre. El entorno de tipos de interés en mínimos ha facilitado aún más este tipo de movimientos. De hecho, los grandes bancos no esperan que el 'stock' hipotecario se sitúe en niveles positivos -más volumen nuevo de hipotecas que el de amortizaciones- presumiblemente hasta 2020 dentro de dos o tres años.

En estas circunstancias, la deuda bancaria de los hogares se ha reducido hasta el 96% de su renta bruta disponible. Y en términos de comparación con la riqueza de todo el país (el PIB), también ha caído dos puntos porcentuales durante 2018 hasta el 59% del PIB, lo que implica 26 puntos opr debajo del valor máximio que llegó a registrarse en 2010.

El informe también señala que la tasa de ahorro de los hogares se situó en 2018 en mínimos históricos al alcanzar un 4,9% de su renta disponible, lo que supone 0,6 puntos menos que en 2017 e incluso un punto inferior a la de 2007 cuando marcó el mínimo histórico de la anterior fase expansiva de la economía.

A pesar de la coyuntura de tipos bajos, la mayor parte de las inversiones de los ciudadanos volvieron a volcarse con los depósitos bancarios, que acumulan un 4,4% de su renta disponible, con un «notable incremento» respecto a 2017, según señala el Banco de España. La remuneración de los productos de ahorro se encuentra prácticamente en el 0% y a pesar de ello es la principal opción de ahorro de los españoles. Esta circusntancia contrastas con la disminución de las adquisiciones netas de fondos de inversión, que llegan a su nivel más reducido desde 2012, así como las ventas de acciones y otro tipo de participaciones bursátiles, que no se encuentran en su mejor momento como fórmula de ahorro minoritario.

La Sareb construirá 17.000 viviendas

La Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), conocido como 'banco malo', promoverá 17.095 viviendas con una inversión de 2.238 millones de euros hasta 2027 que serán gestionadas por el fondo Värde Partners bajo la marca Árqura Homes. La inversión se centrará en Andalucía con 915,9 millones de euros destinados, seguida de Cataluña, con 245 millones, y Madrid, con 168 millones, aunque estará presente en otras comunidades. Tras el traspaso de activos a este fondo, la Sareb mantiene aún 3.750 millones de euros de suelo y otras 2.800 viviendas nuevas o en promoción.