La compra de viviendas con hipotecas, a punto de superar a la de las que se pagan al contado

Una pareja ante un notario. /R. C.
Una pareja ante un notario. / R. C.

El 48,3% de las adquisiciones necesitan financiación bancaria, el nivel más alto desde 2013, cuando apenas un tercio de los ciudadanos pedía créditos

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Las hipotecas van recuperando el terreno perdido durante la crisis como puerta de acceso para comprar una vivienda, aunque, a día de hoy, sigue sin ser la opción mayoritaria entre los ciudadanos (personas físicas y empresas) que realizan estas operaciones inmobiliarias. Hasta el pasado mes de abril, un 48,3% de las adquisiciones formalizadas ante notario fueron financiadas con un crédito bancario, lo que supone una décima más que en el mes anterior, pero sobre todo, un nuevo máximo desde 2013, el peor momento de la recesión.

Durante los seis últimos años, el peso de las hipotecas ha ido incrementándose en las compras de inmuebles después de que solamente un tercio de las compras que se realizaban incluían financiación. En quel momento, más de un 70% de los compradores no precisaban la ayuda de los bancos. Aquella realidad se explica por la entrada de numerosas empresas, fondos de inversión, sociedades y grandes compradores en el mercado hipotecario, frente a la mayor parte de los ciudadanos de a pie, cuya renta les impedía acceder a la vivienda, aunque una parte sí ha optado por eludir la financiación con los ahorros que tenían disponibles. En estos últimos seis años, el porcentaje de operaciones financiadas ha ido ganando peso, aunque todavía no son la mayoría, según la última estadística del Consejo General del Notariado, con datos de abril.

En cualquier caso, la cifra se encuentra aún alejada de años como 2010. Entonces, más de un 80% de las transacciones inmobiliarias iban vinculadas a algún tipo de financiación bancaria. Lo hacían en unas condiciones muy flexibles y con el grifo de las entidades prácticamente abierto a todas las solicitudes. Poco después, la crisis financiera se llevó por delante ese tipo de políticas y buena parte del sector.

Además, hasta abril, ha vuelto a descender el importe que conceden los bancos con respecto al valor de la vivienda. En ese mes se situó, de media, en un 74,7%, casi un punto menos que en la estadística anterior del Notariado, referida a febrero. Este importe ha ido disminuyendo desde la crisis como consecuencia de la nueva política de riesgos de las entidades, donde sus analistas se lo piensan más de dos veces a la hora de conceder un crédito, en función de las condiciones de los solicitantes (renta disponible, capacidad de pago, otros préstamos asociados, avales, etc.).

En el peor momento de la crisis, esta cuota llegaba a superar, de media, el 80% del valor de tasación, con operaciones que alcanzaban ampliamente el 100% del total, para poder financiar mobiliario, vehículos y otros bienes ajenos a la propia vivienda. De hecho, el último informe de Estabilidad Financiera del Banco de España indicaba que en 2018, casi la mitad de las hipotecas financiaron menos del 80% del valor de tasación; otro 40%, entre el 80% y el 100%; y una parte residual, más del 100%.

Al mismo tiempo, sigue aumentando el capital que se solicita por cada operación fruto del incremento de precios de las viviendas. Ese importe se encuentra ya por encima de los 135.000 euros, de media.