Sacyr, referente en agua desalada

Sacyr Agua realiza la explotación de la desalinizadora de Águilas, 
que también construyó el grupo. Sacyr/
Sacyr Agua realiza la explotación de la desalinizadora de Águilas, que también construyó el grupo. Sacyr

EFQ. murcia

Sacyr, a través de Sacyr Agua y Sacyr Sadyt, cuenta con más de 100 instalaciones de desalación que superan los 2,2 millones de metros cúbicos diarios. En la actualidad, es la octava mayor compañía por capacidad de agua desalada del mundo, según el ranking de IDA.

El liderazgo de Sacyr se basa en una sólida experiencia basada en un crecimiento progresivo y sostenible desde pequeños proyectos a los más grandes y un 'know-how' potenciado por la innovación.

Desde 1995, Sacyr apostó por desarrollar parte de su actividad de agua en las oficinas de Alicante y posteriormente en las de Murcia. Desde esa oficina, se han liderado proyectos tan importantes como las desaladoras de Águilas, Perth (Australia) o Ashdod (Israel), entre otras.

En Murcia se encuentra el corazón de la innovación de Sacyr Agua, desde donde desarrolla sus proyectos de innovación de agua y varias plantas piloto para probar sus avances. En sus ofertas, incluye soluciones innovadoras que somete a la aprobación de sus clientes como paso previo para su implantación a escala real. En definitiva, la innovación es un elemento diferenciador de todo el grupo Sacyr, y adquiere especial relevancia en Sacyr Agua, donde cada nuevo proyecto aporta siempre algún elemento procedente del equipo de I+D+i.

Algunos de los proyectos innovadores más relevantes son los relacionados con las salmueras, reciclaje de membranas, tratamiento de olores, eliminación de nitrógeno, proyectos de realidad virtual y aumentada, además de un dron submarino.

En la actualidad, está desarrollando, en colaboración con la Universidad Politécnica de Cartagena, la Universidad de Almería y Comunidades de Regantes, el Proyecto Life Deseacrop de estudio de los beneficios del agua desalada para agricultura (productividad, calidad, mejora de suelos...). El proyecto comparará la productividad y el rendimiento del cultivo de tomate, principal producto de la zona, utilizando agua desalada y distintas mezclas de ésta con agua de pozo. Además, se comparará el sistema de cultivo convencional con el cultivo hidropónico, que usa disoluciones minerales en vez de suelo agrícola.