Así llegó el trópico a la agricultura regional

José Miguel Durán /CEDIDA POR EL GRUPO DURÁN
José Miguel Durán / CEDIDA POR EL GRUPO DURÁN

José Miguel Durán

GINÉS S. FORTE

El frío del día de diciembre de 2014 en el que se plantaron las primeras papayas murcianas no parecía el más indicado para inaugurar la presencia de cultivos tropicales en la Región. Sin embargo, cinco años después ya se cifran en miles las toneladas que se cultivan en nuestros campos de mango, aguacate y maracuyá, entre otros, pero en aquel momento escasamente García Carrión se había atrevido a iniciar, el año anterior, ensayos con piñas para zumos. «Hemos tenido que experimentar mucho porque antes no había nada», explica el pionero de la aventura agraria tropical en tierras murcianas, José Miguel Durán, consejero del Grupo Durán.

Con aquellas dos primeras hectáreas experimentales, la empresa buscaba «un producto que no se hubiese hecho antes, que aportase el valor añadido de su proximidad al mercado y su comercialización en pleno punto de maduración», explica Durán. Hasta entonces, el cien por cien del fruto llegaba tras largos viajes desde América.

El experimento no salió mal y la empresa ya cultiva al año «en torno al millón de kilos» de papaya, de la que es el mayor productor de Europa.

Tras esta fruta, y en una estrategia similar, Durán comenzó a producir mango, del que también es pionero en la Región. Para asegurar la cosecha, la empresa optó por ubicar sus cultivos en el interior de invernaderos, a diferencia de los campos al aire libre de producción que existen en Málaga, en la elocuentemente llamada Costa Tropical, donde estos frutos son posibles gracias a unas condiciones climáticas diferentes a las murcianas.

La opción bajo cubierta presenta además la ventaja de que es posible controlar mejor los insumos que necesitan las plantas y se puede aumentar la densidad de la plantación, con lo que se obtiene un mayor rendimiento. Ser pionero en un cultivo no solo consiste en plantarlo primero, sino, sobre todo, en encontrar la fórmula para que dé los mejores frutos posibles.

De momento aún es pronto para saber si la introducción de cultivos tropicales va a dar de sí hasta el punto de generar un nuevo modelo de producción en la Región. Para eso, augura Durán, habrá que esperar unos cinco años más. De momento, explica, «se abre la luz a que determinadas zonas de Almería y Murcia se especialicen en cultivos subtropicales, como el mango, la papaya, la pitaya y la guayaba, que pueden convertirse en una alternativa para la agricultura de la zona, porque aquí hay una materia prima muy importante: el saber hacer».