El compromiso por el medio ambiente, más presente que nunca en las empresas de la Región

El compromiso por el medio ambiente, más presente que nunca en las empresas de la Región

Uno de los aspectos más relevantes en la lucha contra el cambio climático es la reducción de emisiones de CO2 y un equilibrio en el uso de las materias primas

MARTA ANDRÉS.murcia

La conservación del medio ambiente es un reto a nivel global. El cambio climático es una cuestión de gravedad que no entiende de fronteras y requiere de la participación de las sociedades al completo, así como de las instituciones de todos los países, ya que con un cambio de actitud global es posible combatirlo.

El desarrollo sostenible se conviernte en una de las prácticas fundamentales hoy en día en el sector empresarial, sobre todo en los últimos años. Con el devenir de los años, la cantidad de fenómenos medioambientales adversos, la multitud de investigaciones realizadas en el medio, el cambio climático o el calentamiento global, han hecho que los gobiernos de la mayoría de países de todo el mundo se hagan eco y exijan a sus empresas incluir en sus políticas de responsabilidad social la sostenibilidad y equilibrio con el medio ambiente.

Las empresas no son ajenas a la sociedad, evolucionan junto a la misma, pero deben hacerlo de forma responsable para lograr el éxito que buscan, siempre en relación a una buena actuación social o medioambiental. Todo ello ha supuesto la creciente disposición de políticas de responsabilidad social corporativa en las empresas. En los últimos años, el compromiso con el entorno medioambiental ha cogido cada vez más fuerza superando en ocasiones a políticas de inclusión social. Según datos de este año 2019, el 93% de empresas españolas cuentan con prácticas o políticas destinadas a gestionar su actividad en equilibrio con el medio ambiente. Este factor es el que más se trabaja, lo que demuestra un mayor respeto por el entorno.

La responsabilidad medioambiental ha aumentado en los últimos años La economía circular ha sido una de las grandes apuestas

En la publicación recientemente presentada 'Comunicando el progreso 2018', se detallan las conclusiones ofrecidas por La Red Española del Pacto Mundial de las Memorias de Sostenibilidad presentada en 2018. Por un lado, las empresas del sector de utilidades y energías son las que más trabajan esta parte, ya que su naturaleza empresarial es la que más impacto ambiental produce. El aspecto más destacado en materia medioambiental y de mayor urgencia es la lucha contra el cambio climático. Quizás el punto más relevante en relación a esta lucha es el cálculo de la huella de carbono, por la que las empresas calculan la cantidad de emisiones de dióxido de carbono que expulsan a la atmósfera debido a su actividad.

La adopción de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible establece numerosos objetivos y un plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad, así como fortalecer la paz universal y el acceso a la justicia. Por ejemplo, el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 12 de Producción y Consumo Responsable trata sobre la economía circular que supone una producción de bienes y servicio, reduciendo al mismo tiempo el consumo y desperdicios de materias primas y fuentes de energía.

Existe un fuerte compromiso con el medio ambiente por parte de la mayoría de empresas españolas y así queda relejado en sus políticas. Son en su mayoría grandes empresas de nuestro país, como por ejemplo Iberdrola. Esta compañía desde hace muchos años apuesta fuerte por la biodiversidad, la conservación del medio ambiente, la disminución de emisiones a la atmósfera, hacer un uso responsable de los recursos naturales, el agua y hacer una gestión adecuada de los residuos. Asimismo, desde hace ya varios años, la revolución tecnológica ha dado un vuelco a las empresas. Muchas han implantado un uso limitado del papel, realizando sus gestiones de forma digitalizada, lo que supone un beneficio para el medio ambiente.

Contar con empresas en las que en sus oficinas se ahorre el papel es posible gracias a la implantación de servicios de digitalización. Por ejemplo, el Banco Santander ha reducido el uso del papel dentro de su actividad comprometiéndose a la preservación del entorno. El uso de factura electrónica, o que los documentos se encuentren digitalizados supone una disminución de la tala de árboles y emisiones de CO2 de las empresas que convierten la celulosa en papel o residuos generados durante el proceso de producción.

En la Región las empresas se muestran comprometidas con el medio y apuestan por un desarrollo sostenible. Pretenden no solo lograr un beneficio empresarial, sino también un beneficio para el entorno donde llevan a cabo su actividad a través de la innovación. Están enfocadas a la reducción de plásticos en sus procesos productivos. Según los datos del informe de Estrategia de Mitigación del Cambio Climático del municipio de Murcia 2030, su estrategia es reducir las emisiones de dióxido de carbono en un 25% para ese mismo año. Las empresas de la Región están comprometidas a alcanzar el objetivo de la Unión Europea para reducir en un 40% los gases del efecto invernadero desde el año 2007 hasta el 2030. Un ejemplo de ello es la empresa Disfrimur, destinada al transporte, desarrolla políticas destinadas a un transporte comprometido con el medio ambiente a través de la gestión adecuada del combustible que se consume, reduciendo a su vez la huella ecológica. También esta comprometidos a reducir los niveles de CO2 emitidos compensado dicha actividad con proyectos de reforestación. Otras empresas murcianas implantan en sus procesos productivos reglas destinadas a la preservación del medio y desarrollo sostenible, como la durabilidad de los productos, minimizar el consumo de energía, así como la reutilización y reciclaje de todo tipo de materiales utilizados en la empresa. Además, otras muchas hacen uso de energías renovables para que la comunidad cuente con un aire más limpio y seguro.

La Responsabilidad Social Corporativa de las empresas es fundamental para un adecuado equilibrio entre producción y sostenibilidad con el entorno, reducción de las emisiones de CO2 y un equilibrio en el uso de las materias primas. Pero sin duda, uno de los temas que actualmente más preocupa en lo relacionado al medio ambiente es el consumo de plásticos en exceso. La producción de plásticos ha aumentado de forma considerable en las últimas décadas y los mares y océanos lo saben. Según Greenpeace hasta 12 millones de toneladas de basura van al mar. Además, prevén que para el año 2020 la producción de plásticos incremente un 900% más. España desde hace varios años comenzó su guerra contra el plástico, un ejemplo en este caso es la empresa Lidl, pionera en la guerra contra el plástico. Fue el primer supermercado en eliminar de sus servicios las bolsas de plástico. A esta empresa le siguieron multitud de establecimientos y supermercados de toda España. Este año 2019 vuelve a encabezar la lucha con su nueva estrategia, sustituyendo las bolsas convencionales de la sección de fruta y verdura por bolsas que son 100% biocompostables y biodegradables, elaboradas con productos renovables. Esto supone eliminar 110 millones de bolsas de plástico no biodegradable, una estrategia destinada a reducir el uso del plástico al menos un 20% hasta el año 2025. Esta empresa continúa su trabajo eliminando todo el plástico de aquellos productos en lo que no aporta valor alguno y ofrece soluciones destinadas a reducir el impacto en el medio ambiente, además de eliminar todos aquellos artículos de plástico de un solo uso como por ejemplo, los bastoncitos. En Murcia, los supermercados y demás empresas comienzan también su acción contra el plástico, como la empresa Disfrimur, que en el año 2018 eliminó de sus instalaciones el uso de vasos de plástico y entregó a sus empleados botellas de agua para que las rellenaran cuando quisiesen.

Muchas cadenas de supermecados permiten que sus clientes lleven sus propios recipientes de cristal o plástico, con el fin de ofrecer al público un alaternativa más equlibrada con el entorno. Esta práctica se aplica en las secciones de charcutería, frutería, pescadería y carnicería. Son cada vez más los comercios que se unen en la lucha contra uso de plásticos.