¿Quieres que salga a relucir el talento que hay en tu empresa?

Las exigencias actuales del mercado hacen necesario conocer y adaptarse a un entorno en constante cambio. Por todo ello, es primordial detectar las necesidades que tienen los directivos de las empresas, pero también, y muy importante, los mandos intermedios, a la hora de gestionar el capital humano e implementar correctamente la estrategia

ROBERT LENNARTZ FRESNEDAConsultor en Inforges Desarrollo de Personas

Las empresas de éxito los son por haber conseguido formar y desarrollar a sus mánager, que lideran y que sacan a relucir todo el talento de las personas que forman sus equipos. Esta es la razón de que una buena formación de los mandos intermedios constituye un factor crítico y determinante, puesto que la finalidad que debe conseguir ese responsable es lograr una actuación conjunta y eficaz de las personas a su cargo, hacia la consecución de los objetivos, para poder responder al cambio lo más rápidamente posible. Una apropiada formación sobre management, es ese mecanismo que dirige los esfuerzos de la organización para adaptarse a los cambios.

Los líderes que queremos para nuestra empresa son aquellos capaces de desarrollar y hacer mejores a cada uno de los miembros de su equipo. Además, las nuevas estructuras de las empresas, donde se opera mediante un entramado de redes colaborativas, hacen necesario trabajar de manera coordinada no solo dentro de un equipo, sino con el resto de departamentos y personas que forman la organización, por lo que es clave desarrollar aquellas competencias y habilidades del gestor para adaptarse a estas nuevas necesidades, tales como trabajo en equipo, liderazgo, resolución de problemas, planificación y organización, delegación, comunicación y motivación, entre otras.

En este sentido, se deben detectar cuáles son esas necesidades. Cuando se comienza algún nuevo proyecto, o cuando no se adaptan algunos procesos a las exigencias actuales de la empresa, pueden darse ciertos problemas o dificultades. Esta situación requiere ser definida de la mejor manera posible mediante un diagnóstico claro de como se está liderando para no malgastar ni tiempo ni recursos, y de esta forma poder buscar la mejor solución. Un plan de formación adaptado a las necesidades reales.

Cada compañía es diferente y precisa de un plan específico, por lo que es fundamental hacer un análisis certero y encontrar cuáles son las habilidades en las que el mando intermedio tiene más carencias y necesita potenciar. Además, poner en práctica de manera efectiva lo aprendido, los beneficios no solo serán para la persona que ejerce el liderazgo, sino para la organización, y su competitividad.

Si la empresa conociera como impacta en sus resultados el estilo de liderazgo que se ejerce por cada gestor de equipo, entonces tendría la posibilidad de hacer los ajustes necesarios. El objetivo primordial que debe tener el mando intermedio es alinear el equipo humano a la estrategia empresarial, y esto, sin la formación en competencias y habilidades, difícilmente se consigue.

Las empresas de éxito entienden la formación en gestión de equipos como una inversión, de la cual se beneficia tanto las personas como la propia organización.

El estilo de liderazgo es el componente del ambiente de trabajo que mayor influencia tiene sobre la motivación de los empleados. Por eso una vez que conocemos las necesidades que pueden tener los mandos intermedios, es preciso adecuar la formación, para dotar a la persona de las habilidades del gestor y desarrollo de competencias necesarias para poder adaptarse a su puesto y al mercado en el que opera, y de esta forma poder cumplir con las exigencias y expectativas requeridas.

La forma de dirigir a un equipo puede mejorarse. Un mejor líder da lugar a un mejor desempeño. La formación tiene el propósito de prepararlos, mediante sesiones formativas, talleres y coaching, donde se aportan nuevos conocimientos, habilidades y herramientas y también se promueve un cambio de actitud. Conseguir un buen equipo de mandos intermedios, que son los que están más cerca de las plantillas, es clave para la buena salud de la empresa y su competitividad.

La labor del formador/consultor como agente de cambio, implica la transferencia de conocimientos y herramientas. En definitiva, hacerlos más capaces. Su finalidad es la de apoyar intensa y decididamente a las organizaciones, para que mandos intermedios se conviertan en verdaderos agentes del cambio.

Se pasa mucho tiempo pensando en la estrategia y demasiado poco en lograr una implantación correcta. Por eso, en Inforges Desarrollo de Personas hacemos propuestas a medida de cada empresa para desarrollar las habilidades del gestor, y así conseguir que el talento de las personas esté alineado a la estrategia. Intervenimos en las organizaciones, transformando el poco útil rol de jefes en un rol de gestores que lideran equipos de forma eficaz.

Inforges Desarrollo de Personas, te acompañará en este proceso para que los responsables de la organización gestionen sus equipos de forma más eficaz. Seguro que quieres que el talento que existe en tu empresa salga a relucir. ¿Hablamos y vemos cómo podemos ayudarte?