EMPI, educando desde el respeto y la confianza del niño

Imagen del aula de bebés de la cooperativa EMPI. / UCOERM
Imagen del aula de bebés de la cooperativa EMPI. / UCOERM

La cooperativa de Educación Infantil, asociada a Ucoerm, cuenta con un proyecto educativo adaptado al nivel madurativo de cada alumno, convirtiéndolo en el protagonista de su propio aprendizaje

ANABEL ROSA

La Escuela Murciana de Primera Infancia (EMPI), situada en Ronda Sur, es una cooperativa que forma parte de la Unión de Cooperativas de Enseñanza de la Región de Murcia, Ucoerm. Surgió en el año 2005 como un proyecto empresarial con carácter cooperativista en el que trabajan 17 profesionales y acoge a 150 niños de entre 0 y 3 años.

El proyecto EMPI se creó de la mano de un grupo de trabajadoras de enseñanza que se unieron para compartir una visión del niño desde el respeto y la confianza, una propuesta educativa que se materializó cuatro años después.

VALORES DE EMPI

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Orientación al alumnado y a las familias.
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Confianza en el equipo humano.
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Innovación.
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Compromiso de calidad.
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Implicación con el entorno.

Al proyecto se incorporaron pedagogos, maestros, educadores y psicólogos que se dieron cuenta de la necesidad de una especialización en la etapa 0 a 3 años. «Ante esta necesidad, decidimos rodearnos de profesionales del sector con los que investigar y desarrollar metodologías específicas para ellos, atendiendo al contexto cultural de los usuarios de nuestra Región y desarrollando proyectos que se ajustasen al clima, cultura y riqueza natural en el que se desenvuelven nuestros usuarios», explica Rosa Manzano, presidenta de EMPI y responsable de formación.

Una concepción de proyecto educativo que contó con el asesoramiento y acompañamiento de todo el equipo de Ucomur y Ucoerm que les fueron guiando en cada uno de los pasos que tuvieron que ir dando hasta la apertura del centro en 2009. «Abrimos nuestras puertas en septiembre de 2009, con la inquietud de desarrollar una propuesta metodológica realmente adaptada a la forma que tiene el niño de aprender a estas edades».

EMPI se caracteriza por tener un proyecto educativo adaptado al nivel madurativo de cada niño, que respeta sus ritmos, le permite experimentar con su entorno para afianzar conocimientos y tiene como objetivo principal que el niño se desenvuelva en un ambiente seguro y de confianza con el fin de favorecer su aprendizaje. Consideran imprescindible la creación de un ambiente cálido, acogedor y seguro, en el que el niño se sienta querido y confiado para poder afrontar los retos que le plantea el conocimiento progresivo de su medio y poder adquirir los instrumentos que le permitan acceder a él. «Tenemos en cuenta el papel del educador como facilitador y acompañante en el proceso de aprendizaje del niño, dejándole el protagonismo, en una actitud continua de observación y escucha activa, para dar respuesta de manera individualizada a cada uno de los niños y niñas que están en la escuela».

Filosofía educativa

En EMPI dejan que el niño sea protagonista de su propio aprendizaje partiendo de su curiosidad como hilo conductor de sus conocimientos, confían en el niño y en sus potencialidades. El aprendizaje en esta cooperativa se lleva a cabo a través del juego no dirigido, pensado como actividad innata y motivadora en el niño. «Huimos de estereotipos que empobrecen la idea de niño, acompañamos al alumno en su apertura al mundo, un mundo real y con posibilidades reales que le ayudan a ubicarse, a conocer sus posibilidades y fomentan su autoestima», asegura Rosa.

Con el objetivo de compartir su metodología de trabajo, los educadores de la escuela crearon EMPI Formación. Se trata un gabinete de asesoramiento a otros centros para transmitir y compartir su filosofía educativa basada en el respeto y acompañamiento de la infancia.

La formación consta de tres modalidades. En primer lugar, imparten cursos monográficos dirigidos a estudiantes y profesionales del mundo de la infancia donde explican la metodología y la práctica educativa que realizan en el aula. En segundo lugar, desarrollan asesoramiento pedagógico a otros centros trasladándose a las escuelas, conociendo su situación y dando las estrategias y recursos que más se ajustan a su realidad escolar. Por último, cuentan con expertos nacionales e internacional que se acercan al centro para prestar sus servicios o dar clases magistrales.