«Hoy en día debe entenderse al centro educativo como una empresa»

El experto Javier Muñoz. / UCOMUR
El experto Javier Muñoz. / UCOMUR

Javier Muñoz Socio director de Kapta Estrategias

ANABEL ROSA

Javier Muñoz Senra, licenciado en Marketing y Gestión Comercial, se dedica a la formación y consultoría especializada en Marketing Educativo como socio director de Kapta Estrategias, asesorando a instituciones educativas en España y Suramérica y participando en diversos programas máster y cursos especializados sobre esta materia.

-¿De qué forma puede utilizar internet y las herramientas tecnológicas un centro para potenciar sus estrategias de marketing educativo?

-De muchas maneras, pero fundamentalmente estando presente en la Red, porque todo aquello que no está en internet, hoy en día no existe. Pero no es cuestión solo de estar presente en la Red, sino que hay que saber cómo comunicar a través de las nuevas tecnologías, ya que son una plataforma que, lógicamente, muestran una imagen del centro. Las nuevas tecnologías han modificado la forma de comunicarnos. Aunque siguen vigentes las 6 'W' de Lasswell -quién, qué, cómo, a quién, cuándo y por qué-, el centro educativo está comunicando las 24 horas del día los 365 días del año a través de la red. Por tanto, es fundamental la imagen que se emita a través de internet. La web del centro debe estar adaptada a los objetivos que se planteen desde un Plan de Marketing y debe cuidarse tanto la forma como los contenidos, orientándolos a esos objetivos.

«El marketing, en términos empresariales, tiene como fin aumentar las ventas; aplicado a la educación, sería captar al alumnado»

-¿Cuáles son los objetivos básicos que persigue el marketing educativo?

-El marketing, en términos empresariales, tiene como fin último aumentar las ventas. Aplicado a la educación, podría decirse que es captar al alumnado, pero realmente existen muchas formas de atraer nuevos clientes y una de ellas es la satisfacción de los que ya forman parte de nuestro entorno. En pocas palabras y 'grosso modo', los objetivos de marketing educativo los podríamos resumir en: captar nuevos alumnos, retener/fidelizar a los que ya son nuestros clientes y lograr la diferenciación del resto de la competencia. Estos objetivos, plasmados en un Plan de Marketing en el que se analice en profundidad el centro, sus públicos, la competencia, las fortalezas y debilidades del centro, y se definan las líneas de actuación, pueden mejorar sustancialmente los resultados del centro, ya no solo en términos económicos sino en satisfacción y diferenciación.

-¿Una buena estrategia de marketing puede influir positivamente en la relación del centro?

-Hoy en día debe entenderse al centro educativo como una empresa y, como tal, necesita de las técnicas y estrategias propias del sector empresarial. A aquel que le siga pareciendo poco correcto el vincular la educación a un negocio empresarial está equivocado. Si mi empresa educativa ofrece un servicio de calidad, sus hijos van a salir muy preparados, usted estará muy contento, mi centro tendrá muchos alumnos y podré pagar la nómina a todos mis profesores de manera puntual. Cuando un centro educativo implanta el plan de marketing en su institución las líneas de acción se dirigen tanto a mejorar internamente, esto es, la relación entre el profesorado, profesorado-dirección..., como externamente, tanto con los alumnos que ya forman parte del centro como de los que potencialmente pueden llegar a formar parte. Es una acción en 3D.

«Lo importante es ser creativo en las aulas y ofrecer una innovación constante: en clase, en las actividades extraescolares y en la manera de involucrar a las familias»

-¿Los centros educativos e instituciones necesitan las técnicas y estrategias del marketing empresarial o deben construir sus propias estrategias de marketing educativo?

-Las estrategias de marketing se llevan aplicando en el resto se sectores empresariales desde hace casi 50 años, por lo tanto no hay que redescubrir nada, lo único que hay que hacer es adaptar las técnicas a este sector tan particular, que cuenta con aspectos delicados y propios del mundo de la enseñanza. También los centros educativos, al igual que las empresas, poseen competencia: los colegios del entorno, o centros que ofrezcan mayores servicios o de mayor calidad y que se adapten a las necesidades de los clientes. En términos del mundo docente: actividades extraescolares, escuela de verano, servicio de guardería, instalaciones más nuevas, etc. Sí que es cierto que la educación es un bien intangible y difícil de cuantificar. Dispone de un cliente usuario (el alumno) que es quien consume el servicio y de un cliente que paga ese servicio (los padres o tutores). Además, los centros educativos tienen un cliente interno muy especial: el profesorado, que interactúa a diario con el cliente usuario y que, a su vez, despacha, de vez en cuando, con el cliente que paga. Es importante adaptar las técnicas a cada uno de nuestros públicos. Lo importante es ser creativo en las aulas y ofrecer una innovación constante, en el aula, en las actividades extraescolares, en la manera de involucrar a las familias, etc.

-¿Cree que es necesario que los centros educativos tengan su propio departamento de marketing?

-Siempre he defendido y potenciado desde mi web, en mis cursos y conferencias, y en general siempre que he tenido la oportunidad de trabajar con directores de centros educativos la necesidad de la implantación del departamento de marketing. El entorno ha cambiado, la comunicación ha cambiado, pero sobre todo han cambiado los clientes, que cada vez son más exigentes. La necesidad de investigar, de medir la satisfacción de analizar los mensajes, de integrar al equipo del centro en su orientación al entorno, al marketing y lo que es mas importante a la captación y retención de clientes.