Cuenta atrás para que florezca el negocio de la cereza

Cuenta atrás para que florezca el negocio de la cereza

Agricultura inició hace 14 años el proyecto de producción de una fruta a la que la falta de lluvias en primavera de la Región le viene bien

G. S. F.

En un par de años, quizá tres, los campos murcianos verán florecer unas variedades de cerezas especialmente mejoradas para su producción en estas tierras, sobre todo en el Altiplano y, en menor medida, el Noroeste y la Vega Alta del Segura. Para ese momento se prevé un aumento importante del cultivo de este fruto en el que la Consejería de Agricultura lleva trabajando desde mediados de la primera década de este siglo, en torno a 2006. «Se vio un hueco en los meses de abril y mayo, que es cuando el producto vale mucho dinero, y comenzaron los ensayos», recuerda Federico García Montiel, investigador del Grupo de Mejora Genética de Frutales del Imida, la entidad de investigación agraria de la Comunidad Autónoma.

Curiosamente, la escasez de lluvias primaverales en la geografía murciana resulta más interesante para un producto que tolera muy mal las precipitaciones en el periodo de su maduración. Además, las condiciones climatológicas de la Región también le permiten escapar generalmente de las heladas. Con estas premisas, la Consejería puso en contacto a los técnicos del Imida con los profesionales de las oficinas comarcales agrarias para encontrar el mejor hueco a las cerezas en la agricultura murciana. En aquel momento comenzaron los cruces para buscar unas variedades que se ajustasen mejor al terreno y al momento de maduración más idóneo para el mercado.

EN DATOS

3,2
millones de kilos de este cultivo se prevé recoger en la campaña de este año, y todavía más en los siguientes.

Más de 350 hectáreas

García Montiel: «Se vio un hueco en abril y mayo, que es cuando el producto vale mucho dinero»

La operación no salió mal y de menos de cien hectáreas de cerezos hace 25 años se ha pasado a las más de 350 que ya hay en la actualidad, más de la mitad de ellas en el Altiplano (otras 120 en el Noroeste y alrededor de 30 en la Vega Alta). Y subiendo. García Montiel explica que la llegada de nuevas variedades provenientes de California ha ayudado a este despegue, aunque el momento de la verdad tendrá lugar con probabilidad dentro de «dos o tres años». Para entonces se espera un aumento de la cereza murciana gracias a la entrada en producción de las variedades en las que ahora está trabajando la Comunidad Autónoma «y que cuando lleguen serán todavía mejores» que las que se cosechan actualmente.

De momento, el cultivo de cerezas superó en la campaña del año pasado los tres millones de kilos recolectados en las comarcas del Altiplano y el Noroeste, y llegaron a generar 5.000 empleos, «desde que comienza la floración hasta su recolección», según la información facilitada por la Consejería de Agricultura. Si no se producen contratiempos, estos datos serán mejores en cada año. Para este ejercicio ya se calcula una producción que superará los 3,2 millones de kilos, y aún más para los próximos.