La creación de marcas se multiplica en la Región

Un diseñador elabora el logotipo de una nueva marca comercial. / martínez bueso
Un diseñador elabora el logotipo de una nueva marca comercial. / martínez bueso

La provincia destaca en el 'Top 10' nacional, con casi 1.600 solicitudes de registro al año, muy por encima que antes de la crisis

Juan Carlos Hernández
JUAN CARLOS HERNÁNDEZ

La proliferación de enseñas es uno de los rasgos del dinamismo empresarial. Demuestra una fuerte predisposición a distinguirse de la competencia y a seguir las tendencias del mercado. Murcia destaca especialmente en este aspecto. Es una de las provincias más 'inquietas' a la hora de generar marcas, por lo que figura en el 'top 10' español.

Empresarios y emprendedores de la Región presentaron el año pasado 1.596 solicitudes a la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM). Tal cifra supone un aumento del 11,5% con respecto al ejercicio anterior y consolida el retorno a los niveles previos a la crisis, cuando había entre 1.400 y 1.500 peticiones anuales de promedio. Solo superan a Murcia las provincias de Madrid (12.541 peticiones el año pasado), Barcelona (6.881), Valencia (2.870), Sevilla (2.372), Alicante (1.972) y Málaga (1.840).

Los sectores de alimentación y moda son los principales motores de creación de nuevas enseñas. Lo malo es que este año mantiene el ritmo, pero sin crecer. Así, entre enero y febrero hubo un total de 299 peticiones, la misma cifra que en el mismo periodo de 2018.

Las empresas murcianas acumulan 18.575 enseñas comerciales; sobre todo, en los sectores de alimentación y moda

El registro de marcas a efectos publicitarios indica que aparecen nuevas empresas y que las ya existentes se expanden a todo el territorio nacional o se animan a poner en marcha nuevas líneas de productos y servicios. Una marca potente no solo atrae clientes, sino que también facilita la financiación de la empresa al transmitir su reputación a bancos e inversores.

Muchos emprendedores creen de forma errónea que sus marcas ya están protegidas por el simple hecho de inscribir sus sociedades en el Registro Mercantil. Si realmente quieren difundirlas y publicitarlas de forma exclusiva para ganar mercado, deben 'blindarlas' en la OEPM.

El ritmo de creación de marcas en la Región tocó fondo en 2010, con solo 963 peticiones. El máximo histórico se dio en 2006, cuando se presentaron 1.707. A partir de 2012 (hubo 1.102 solicitudes ese año) empezó a crecer el número de instancias a la OEPM, aprovechando los síntomas de recuperación económica.

A día de hoy existen 18.575 marcas murcianas amparadas por la OEPM, aún por debajo de las que había en el estallido de la crisis (19.649 en 2008). Emprendedores y empresas consolidadas se reparten a partes iguales las concesiones de protección. Organismos públicos y universidades no suelen pasar de una docena de expedientes aprobados cada año.

Tramitación

La protección de una marca otorga a la empresa el derecho exclusivo a impedir dentro de España que otras firmas comercialicen productos idénticos o similares con el mismo nombre y logo, o que empleen una denominación tan similar que pueda generar confusión. El expediente de solicitud tarda en resolverse entre cuatro y quince meses, dependiendo de si sufre o no objeciones por parte de la OEPM o impugnación de otra empresa. Para evitar esto último existen localizadores gratuitos de marcas ya existentes en las webs oepm.es y wipo.int. El tiempo medio de tramitación está ahora en cinco meses.

La solicitud debe incluir el logotipo, la combinación de éste con la tipografía (en rótulos y etiquetas), la forma del producto e, incluso, el lema publicitario, siempre que comporte un valor distintivo. Una empresa puede tener tantas marcas como desee registrar. Una enseña comercial está protegida jurídicamente por periodos de 10 años desde la fecha de concesión. Ésta puede renovarse indefinidamente durante su vigencia en los 30 días siguientes a su expiración.

El coste de su protección por la OEPM no pasa de los 150 euros, lo que ahorra cientos de veces más en litigios contra imitadores

Entre las peticionarias destacan las empresas bodegueras y demás firmas alimentarias, como conserveras, queserías y elaboradoras de licores, zumos, embutidos y golosinas, que constantemente están sacando referencias que necesitan ser publicitadas como novedosas. Igualmente destacan los fabricantes de ropa, calzado y mobiliario.

Identidad empresarial

Es frecuente la confusión entre marca nacional y nombre comercial. El primer caso es un signo que permite a los empresarios distinguir sus productos o servicios frente a los de los competidores del resto del país. Los logos se han convertido en el instrumento más importante para difundirlas tanto en la publicidad convencional como en las redes sociales.

El nombre comercial, en cambio, es el signo o denominación que identifica a una empresa en el tráfico mercantil y que sirve para distinguirla de las que desarrollan actividades idénticas o similares. Es un requisito para firmas franquiciadoras, grupos empresariales y 'holdings'.

Los nombres comerciales son independientes de los de las sociedades inscritas en los registros mercantiles. La duración de la protección conferida es de diez años a partir de la fecha del depósito de la solicitud y puede ser renovada de forma indefinida.

Murcia presentó el año pasado 269 solicitudes de nombres comerciales, un 9,76% más. Supera con creces el promedio de antes de la crisis, que estaba en un centenar de expedientes al año. Los sectores que más peticiones presentan son los de moda, hostelería, alimentación e informática. Actualmente están en vigor 1.688 nombres protegidos en la Región, la cifra más alta conseguida.

Las tasas para registrar marcas y nombres en la OEPM oscilan entre 95,55 y 147,49 euros por expediente. Si se hace de forma electrónica, se reducen a 81,21 y 125,36 euros. Son cifras muy asequibles teniendo en cuenta que pueden ahorrar pleitos contra imitadores o plagiadores que costarían cientos de veces más.