El Ayuntamiento de Alhama, comprometido con la economía circular y el reciclaje

Los campos de Alhama utilizan los plásticos. Ayto. Alhama /
Los campos de Alhama utilizan los plásticos. Ayto. Alhama

alhama de murcia

EFQ. El 13 de septiembre de 2018, el Parlamento Europeo aprobó una interesante resolución sobre «una estrategia europea para el plástico en una economía circular». En ella ya reconoció que «la forma en la que los plásticos se producen, se utilizan y se eliminan en la actualidad tiene efectos devastadores sobre el medio ambiente, el clima y la economía, así como posibles consecuencias nocivas para la salud tanto de los seres humanos como de los animales». Es obvio que el Parlamento en absoluto exageraba. No en vano, con las noticias que en la actualidad circulan por los medios de comunicación sobre las consecuencias de los plásticos, nada de esto es ajeno a nadie. De hecho, la sensibilidad sobre los problemas desencadenados por la inadecuada gestión de los plásticos ha llegado a todo tipo de ámbitos, desde las grandes organizaciones hasta el ciudadano de a pie. Sin ir más lejos, este verano pasado, mientras que el Parlamento Europeo debatía esa resolución, los vecinos de la alhameña pedanía de Gebas montaban sus fiestas patronales tomando como eje central el plantar cara a los desechos plásticos. Su eslogan fue 'Fiestas 2018 Cero Plástico. Si nosotros podemos, tú también puedes'.

No cabe duda de que existe un mismo problema aunque visto desde dos niveles de escala muy diferente, el de la Unión Europea legislando para un gran conjunto de países y de ciudadanos y el de los vecinos de una pequeña aldea de montaña que, con legislación o sin ella, toman conciencia y actúan para contribuir a gestionar adecuadamente nuestros recursos naturales y sus residuos.

En este contexto es en el que se mueve el Ayuntamiento de Alhama de Murcia, un consistorio de tamaño mediano comprometido con la gestión sostenible de sus recursos y con la paulatina incorporación de sus residuos a procesos de economía circular. De hecho, Alhama ha crecido en la última década nada menos que un 412% en los kilos reciclados de envases ligeros, un 218% en el de cartón y un 76% en el de vidrio. Quiere llegar más lejos: Alhama ahora está trabajando intensamente por la recogida separada y exclusiva de residuos orgánicos para su posterior compostaje. Y la apuesta de esa pequeña aldea de montaña que es Gebas con respecto a los plásticos se quiere hacer extensible al conjunto del municipio, a convertir ese pequeño gran gesto de unas fiestas con 'cero plástico' en un comportamiento cada vez más cotidiano de todos los alhameños y alhameñas. Y es que los plásticos, con los que de momento toca convivir, nunca deberían acabar el medio ambiente.

Este es el terreno más habitual de trabajo, el de los hogares, el de las conductas de los vecinos. Pero hay un ámbito que escapa a su competencia: el de las miles de toneladas de plástico agrícola que anualmente se generan en el entorno. En los últimos tres años, las grandes cantidades acumuladas por la falta de gestión adecuada para su reciclaje han supuesto un serio problema en las zonas rurales y espacios naturales no solo del municipio de Alhama, sino de todo el Sureste español. Por eso es que nos alegra recibir la noticia de que empresas como el grupo GWC hayan apostado por Alhama para realizar una importante inversión económica con la que persiguen convertir los plásticos agrícolas de desecho en una valiosa materia prima. De este modo, toma cuerpo una decidida acción por la economía circular: reconvertimos residuos en recursos, evitamos contaminación y generamos empleo.