Baloncesto | Liga Endesa

Urgencias en el UCAM

Jugadores del UCAM se lamentan tras una derrota./Vicente Vicéns / AGM
Jugadores del UCAM se lamentan tras una derrota. / Vicente Vicéns / AGM

Dos derrotas seguidas han cambiado la cara al equipo, presionado en Zaragoza

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEA MURCIA

Hoy, Día de Reyes, seguro que más de un aficionado murciano ha deseado encontrarse con una máquina del tiempo cortesía de Sus Majestades para viajar tan solo un mes atrás, cuando el UCAM volvía de las 'ventanas FIBA' en un estado incluso mejor del que entró al parón de selecciones, que no hacía presagiar una bajada de sensaciones tan drástica como la sufrida en las últimas semanas.

El equipo murciano, que se había reenganchado a una Copa que parecía imposible, se quedaba a escasos detalles de lograr una machada como habría sido la de derrotar al Madrid en el WiZink Center hace tan solo dos semanas. El ADN competitivo había vuelto a ser la seña de identidad del grupo, el juego ofensivo era cada vez más fluido, el UCAM abandonaba las últimas posiciones de algunas estadísticas en la Liga Endesa y, además, algunos jugadores de los siempre discutidos ofrecían brotes verdes, como Booker.

Pero los partidos con los que se despidieron el año saliente y con el que se recibió el entrante, ambos en el Palacio de los Deportes y con la oportunidad de meterse de lleno en la Copa, ofrecieron una realidad bien distinta. Ambos choques siguieron un guion calcado a la hora de examinar el juego de un UCAM que en las segundas partes perdió las ideas ofensivas y la disciplina defensiva y reboteadora. Juárez estuvo lento para leer y reaccionar a lo planteado por los técnicos rivales, y tanto Duran como Berrocal se impusieron en la parte táctica para vencer con el Joventut y el Estudiantes.

Lo más preocupante es el último partido. El UCAM recibía a un Estudiantes en puestos de descenso, con el entrenador sentenciado en caso de caer en Murcia, una importante baja y viniendo de practicar su peor baloncesto. Pero terminó ganando por quince puntos, una diferencia abultada en unos seis minutos finales de partido en los que el UCAM bajó los brazos y su rival aprovechó para hacer sangre. Las sensaciones cuentan y con las que acabó la noche del jueves el Palacio son alarmantes por el bajón de rendimiento del equipo, que, después de dos duros golpes que lastiman la popularidad de su entrenador, no tiene tiempo para el lamento.

La reacción del UCAM ha de ser inmediata y muchos son los jugadores que tienen que poner de su parte, incluidos los más veteranos como Rojas. Y en Zaragoza nadie lo va a poner fácil, porque el Tecnyconta de Nemanja Radovic está en plena lucha por la Copa, a un solo triunfo del último billete, misma distancia que tiene el UCAM respecto al descenso.

Para los zaragozanos es vital amarrar partidos en casa contra rivales de similar entidad como es un UCAM al que se podría catalogar con todas las de la ley en crisis en caso de un nuevo tropiezo en la capital del Ebro. En el Tecnyconta será baja Jonathan Barreiro, alero que ya ha sido internacional con España en las 'ventanas FIBA', pero tiene una serie de jugadores de calidad contrastada que pueden ser todo un rompecabezas en caso de dar con el día bueno varios de ellos a la vez, caso del base Bo McCalebb, el anárquico Stan Okoye , los clásicos de la Liga Endesa Nacho Martín o Fran Vázquez por dentro y, cómo no, el más que conocido Radovic.