Baloncesto | UCAM CB

Tras el éxtasis, toca la constancia

Booker en el duelo ante el Zaragoza. / guillermo carrión / agm
Booker en el duelo ante el Zaragoza. / guillermo carrión / agm

El UCAM visita al Estudiantes después de jugar su mejor partido y salir del descenso

EMILIO SÁNCHEZ- BOLEA MURCIA

Lo difícil no es llegar, es mantenerse, suelen decir. Puede dar fe de ello el UCAM, que en lo que va de temporada no ha podido alcanzar una identidad de juego sobre la que edificar su desarrollo como equipo. Así, ha sufrido diversos problemas para encadenar buenos partidos en la Liga Endesa pese a los brotes verdes apreciados en diferentes tramos del curso, también una vez aterrizado Sito Alonso en el banquillo universitario.

El penúltimo motivo para la ilusión fue el excepcional baloncesto, pleno de coraje, desplegado sobre la pista del Palacio de los Deportes cuando se recibió a un Barça líder y campeón de la Copa del Rey, sorprendido por la extraordinaria motivación del equipo murciano (71-70). Este, sin embargo, daba una imagen totalmente distinta una semana más tarde en Valencia (89-65), mostrándose como un conjunto apagado y con la cabeza probablemente en otro sitio (la eliminatoria de Champions ante el Telenet).

Despertados del sueño europeo solo tres días después, el UCAM perdía los octavos de final y a Kevin Tumba, en la recaída definitiva de sus problemas en el hombro, por los que se desconoce si volverá a vestirse de corto en este curso. El jugador ha recibido el diagnóstico de que lo más aconsejable es la cirugía, pero está pendiente de una segunda opinión de un médico de la federación belga por si pudiera posponer la operación para terminar esta temporada con los dolores que sean necesarios y pasar por el quirófano ya en verano. No se descarta una incorporación que ya se está demorando, ni tampoco que el hipotético fichaje sea un '5'.

Mitrovic, clave

Sin embargo, fue con lo puesto como Sito Alonso dio con la tecla pasando a Mitrovic a la demarcación de pívot, fundamental en su función de pasador desde el poste alto para que la semana pasada se viera la orgía anotadora de un UCAM que alcanzó los 116 puntos. Fue el día en el que Askia Booker, líder indiscutible en estos momentos del equipo sobre el parqué, escenificó la mejor actuación individual de un jugador del club murciano. El mejor partido de la temporada bien valía para sacar al UCAM del descenso después de seis jornadas.

Hoy, en el WiZink Center y ante un rival íntimo como es el Estudiantes, los universitarios tienen la oportunidad de demostrar si son capaces de dar su mejor versión lejos de los suyos, alcanzando la constancia necesaria para mantenerse en la Liga Endesa. Y la exigencia vuelve a ser máxima. El Estudiantes permanece imbatido ante su afición este 2019, con un equipo de espíritu renovado precisamente después de su victoria por quince puntos de diferencia en Murcia (73-88), cuando Berrocal salvó su puesto de entrenador y los colegiales iniciaron una nueva vida lejos de una lucha por el descenso a la que aún pueden volver.

Primera línea de postín

Para meter un equipo más en esta lucha sin cuartel, por la que el UCAM también estará muy pendiente esta jornada de lo que pase en el Breogán-Fuenlabrada, los de Sito Alonso deberán intentar cortar el ritmo de un equipo que se siente muy cómodo en los partidos a campo abierto, encontrando el orden dentro del caos, donde sale a relucir el gran talento de algunos de sus jugadores.

Es el caso, sobre todo, de Darío Brizuela, al que nada debería separar de la selección española de la Copa del Mundo de este próximo verano. La 'mamba vasca' es la auténtica revelación de la Liga Endesa, un jugador con un potencial anotador al que no hay finalización de cara al aro que se le resista ni presión que merme su carácter. El escolta es el segundo máximo anotador de la Liga Endesa, clasificación en la que ocupa el cuarto lugar Alessandro Gentile, también con más de 15 puntos por partido y que en el enfrentamiento de ida supo imponer sus kilos y centímetros sobre la marca de Rojas.

Caner-Medley, también muy destacado en el partido de ida haciendo daño desde el lado débil, es el máximo reboteador de la competición, y Omar Cook, el encargado de poner el orden a tanto talento, el segundo máximo asistente y tercer mejor 'ladrón'.