Baloncesto | UCAM CB

Superhéroe Booker para salir del descenso

Soko, a la derecha, abraza a Booker al final del partido jugado ayer en el Nou Congost de Manresa. / J. Alberch / acbphoto
Soko, a la derecha, abraza a Booker al final del partido jugado ayer en el Nou Congost de Manresa. / J. Alberch / acbphoto

El base californiano bate el récord de anotación de la temporada con 40 puntos y es elegido el mejor jugador de la jornada en la Liga Endesa

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEA

Un talento sobrenatural en un jugador especial. Askia Booker puede ser un arma de doble filo, pero es a quien se van a agarrar Sito Alonso y su UCAM para seguir otro año más en la Liga Endesa. Porque cuando el joven de Inglewood está tocado por la varita no está de más tener un tensiómetro cerca por el riesgo tan excitante que conllevan sus acciones, pero tampoco un bol de palomitas. Pocos jugadores en la mejor liga de Europa pueden ofrecer el espectáculo que el anárquico base del UCAM es capaz.

86 BAXI MANRESA

Lundberg (21), Toolson (14), Tomàs (2), Zubcic (13) y Lalanne (14) -quinteto titular- Òrrit, García (5), Jou (4), Murphy (0), Sima (0), Sakho (4) y Muñoz (9).

96 UCAM

Booker (40), Doyle (13), Rojas (2), Soko (8) y Cate (8) -quinteto titular- Durán, Radoncic (3), Kloof (0), Mitrovic (9), Oleson (6), Hunt (2) y Lecomte (5).

PARCIALES
20-31, 24-20 (44-51), 23-21 (67-72) y 19-24 (86-96).
Árbitros
Carlos Peruga, Sergio Manuel y Jacobo Rial.
Incidencias
Pavelló Nou Congost de Manresa, 4.450 espectadores. 29ª jornada de la Liga Endesa.

El partido de Booker ayer es de mayor mérito que el de los 38 puntos contra el Tecnyconta hace poco más de un mes, aunque aquel día valorara más. Por algo fue elegido el jugador de la jornada. Ayer, Booker fue el primero en pisar el acelerador con siete triples en la primera parte y en la segunda quien se echara su equipo a la espalda, cuando Soko era expulsado y el Congost más apretaba. También cuando el Manresa se puso por delante a poco más de cuatro minutos del final. Peñarroya sabía que Booker monopolizaría todos los ataques y aun así anotó trece puntos seguidos para ganar un partido vital para el UCAM, que, de haber perdido, habría finalizado la jornada 29 como colista.

Empero, Booker tuvo un gran socio en Soko en el inicio, cuando Sito quería atacar desde fuera a los pívots manresanos, mucho más altos, con la capacidad atlética del inglés. Uno de sus grandes puntos flacos, las faltas evitables, le condenaba a la madera, pero por suerte Booker ya había abierto fuego con cuatro triples en el primer cuarto (20-31).

El equipo de Sito Alonso está igualado a nueve victorias con el Gipuzkoa y el Breogán, que ocupan las plazas de descenso

El acierto del 31 universitario había descolocado a un Manresa que ganó en dinamismo con el debut de Sergi García, motivando el despertar de un Lundberg algo cohibido por las provocaciones de Booker. En Manresa avisaban: el partido sería muy largo (44-51, descanso).

Soko se inmola

Soko volvía acelerado y en la primera defensa de la segunda parte cometía su tercera falta. Poco después, en un contraataque de Lundberg al que le era imposible llegar, cometió el error de hacer contacto para ser sancionado con su segunda antideportiva. Expulsado.

El Manresa sacaba cinco puntos de esa acción -canasta, tiro libre y canasta en la posesión extra- y el Nou Congost era una caldera. Cada vez más jugadores se sumaban a la fiesta mientras a Booker se le mojaba un poco la pólvora, pero una recta final de periodo salvada por un solvente Lecomte daba una bala que no debía ser desaprovechada en el último periodo (67-72).

Diez minutos para archivar en la carpeta de grandes exhibiciones del UCAM. Tras meter siete triples de trece intentos en la primera parte, Booker había anotado solo uno de cuatro más en el tercer cuarto. Y solo había intentado un tiro de dos, también fallado. Que finalizara seguía siendo el objetivo, pero ahora en otra versión.

El Manresa había vuelto a ponerse por delante, jugando con una dureza superior a los tres cuartos anteriores, y un ataque de mayor confianza daba el liderazgo a los suyos con triple de Jou (82-81), al que respondió Booker con su noveno (82-84, minuto 36). A partir de ahí, cuatro canastas de dos puntos de cuatro intentos, incluido el decisivo 2+1 del 86-91 a 1:01 del final, seguido de un robo para otra canasta más. Lundberg, faro manresano, había vuelto a empequeñecerse ante la superioridad del americano.

Una técnica expresamente pedida por Peñarroya, muy sobreactuado en el último cuarto, le daba su punto número 40 a Booker. Un arma de doble filo, un héroe para la salvación.