Regreso a casa 32.500 kilómetros después

Regreso a casa 32.500 kilómetros despuésGráfico

El UCAM vuelve al Palacio tras cinco salidas consecutivas en la Champions: Polonia, Alemania, Turquía, Francia y Letonia

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEA MURCIA

Resulta utópico pensar que en una competición deportiva un equipo pueda jugar hasta cinco partidos seguidos como visitante. Pero es lo que ha vivido el UCAM en la Champions League, un torneo del que la afición murciana no es testigo en vivo desde hace más de dos meses, cuando el 30 de octubre de 2018 el equipo universitario recibió al Avellino.

Cinco partidos en cinco países diferentes: Polonia, Alemania, Turquía, Francia y Letonia. Y no ha sido fácil llegar a estos destinos. Ninguno de los equipos contra los que jugó el UCAM tiene en su ciudad aeropuerto propio o, en el mejor de los casos, una línea directa con la ciudad desde que volaran los universitarios. Así, el único de estos trayectos en que no tuvieron que recorrer cientos de kilómetros en autobús hasta coger el primer avión fue cuando viajaron desde Barcelona -donde tuvieron partido de la Liga Endesa- hasta Stuttgart, desde donde se desplazaron hasta Luisburgo para jugar contra el Riesen, donde precisamente cayó la única derrota europea.

Sadiel Rojas se queja de los comentarios «malintecionados» por el pobre papel del equipo en la Liga Endesa y pide el calor de la afición

Desde el primero de estos partidos en Wloclawek (Polonia) el 6 de noviembre hasta el último en Ventspils (Letonia) el 19 de diciembre, el UCAM ha recorrido en poco más de un mes cerca de 32.500 kilómetros de viajes en avión y autobús, solo 7.500 menos que la circunferencia marcada por el ecuador en la Tierra. Una vuelta al mundo sobrepasada con creces por Marcos Delía, internacional argentino y que al acudir a la llamada de su selección en las últimas 'ventanas FIBA' sumó un viaje transoceánico a mitad de esta gira del UCAM por Europa.

Los jugadores murcianos, a las dificultades propias de lidiar con el descanso en viajes tan largos, también han encontrado obstáculos como carreteras prácticamente heladas en Letonia, o un retraso de más de dos horas en Estambul que les llevó a terminar cenando pasada la medianoche en Bandirma. Pero también ha dejado experiencias curiosas, pues en Polonia quedaron alojados en un bello palacio, como lo había sido el lugar donde ahora hay unos bungalós en los que los murcianos pasaron noche en Le Mans. Alejado del lujo pero también con cierto encanto el albergue juvenil en que el UCAM se hospedó en Letonia.

En las pocas semanas que el UCAM ha podido completar en Murcia en este tramo, tampoco ha podido apenas pasar por su casa, el Palacio, que ha acogido diferentes eventos en la recta final de 2018, llevando a los de Juárez a hacer algunos entrenamientos en el Príncipe de Asturias.

Regresa el torneo fetiche

Más de un mes viajando que, sumado al parón navideño de la Champions League, extiende hasta más de dos meses el tiempo que el UCAM lleva sin jugar ante su público entre semana. Lo hace hoy contra el Nizhny, un rival que también llegó en su día en un mal momento. Este partido de ida se disputó solo dos días después de la derrota por 44 puntos de diferencia en Vitoria y, aprovechando las bajas del conjunto ruso, los de Juárez supieron pasar página rápidamente.

Esta vez el Nizhny se presenta en Murcia después de cuatro derrotas seguidas en la competición doméstica del UCAM, pero en plena forma. Suma siete victorias consecutivas entre Champions y VTB y tiene a tiro la clasificación a octavos. Además, han recuperado a Czerapowicz -pretendido en el pasado por el UCAM-, también se espera que esta vez Dragicevic, veterano del equipo, sí pueda jugar y que Perry, lesionado al poco de empezar el enfrentamiento precedente entre estos dos equipos, esté a su nivel.

Un partido de poca importancia para el UCAM en cuanto a la clasificación se refiere, pues pase lo que pase seguirá liderando la el grupo A, pero sí para lamerse las heridas. En este sentido, Sadiel Rojas hizo ayer un llamamiento a la afición: «Os necesitamos». El capitán lamentó que su equipo esté recibiendo «comentarios malintencionados desde las primeras semanas por algunos aficionados». Para revertir la situación, garantiza «trabajar duro y dar el 100%».