BALONCESTO: CHAMPIONS

A por el liderato de su grupo, en medio del temporal

Mate de Tumba en el partido ante el Manresa. / G. carrión / agm
Mate de Tumba en el partido ante el Manresa. / G. carrión / agm

Un UCAM con sensaciones encontradas recibe al Sidigas Avellino italiano, también invicto en Europa

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEA MURCIA

Otra vez la Champions como bálsamo. Es lo que el UCAM busca después de otra amarga derrota, esta vez no por una diferencia abultada, sino por haberla encajado en casa ante un rival al que no se debe dejar escapar vivo del Palacio, y por repetir las mismas carencias que están haciendo del equipo universitario el conjunto con más amplio margen de mejora en el ataque de toda la Liga Endesa, a tenor de los números acumulados y las posibilidades del plantel.

Pero al mismo tiempo que la Liga Endesa se complica para un UCAM con cuatro derrotas en cinco partidos y penúltimo clasificado, este está dando la talla en la Champions. Pese a que los rivales que se han puesto enfrente de los de Juárez, hasta el momento, son de un nivel sensiblemente inferior al de los que se pueden encontrar en la competición doméstica, la victoria por 21 puntos la pasada jornada en Nizhny Novgorod (51-72) no quita mérito a un equipo que supo recomponerse anímicamente en dos días de la paliza sufrida ante el Baskonia (93-49).

Pero esta vez es el Palacio el escenario que mide la reacción. El runrún creciente de la grada local es síntoma de la impaciencia por ver una mejoría que no llega en su equipo. La pizarra no funciona, algunos de los fichajes que llegaban para ser primeros espadas siguen sin justificar su estatus y, en estas, quienes habían empezado la temporada como un tiro -Delía batió su tope de anotación en la primera jornada, pero el sábado apenas jugó tres minutos- necesitan reengancharse. Europa vuelve a servir como examen de recuperación y Murcia debe ser un fortín.

Porque, además, el UCAM tiene motivos para actuar con confianza en los partidos de entre semana. Sigue invicto (3-0) y hoy tiene la posibilidad de ser líder en solitario del grupo A de la Champions, pues quien rinde visita es el Sidigas Avellino, equipo donde las luces son para Norris Cole, 'MVP' de dos de las tres primeras jornadas y con unas monstruosas medias de 24,3 puntos y 7,7 asistencias por partido. Este jugador fue uno de los fichajes más llamativos del último mercado veraniego, pues ha sido dos veces campeón de la NBA como base suplente de los Miami Heat de LeBron James -2012 y 2013- y la pasada temporada, aunque de manera intermitente, brilló con el Maccabi de Tel Aviv, en la Euroliga.

Un rival con talento ofensivo

Pero el Avellino es más que Cole. Es un equipo muy peligroso si se entra en su ritmo, con jugadores de gran talento ofensivo que se sienten cómodos en marcadores a muchos puntos y que, por el momento, ha demostrado saber gestionar partidos ajustados. Su nómina de jugadores reconocibles es amplia, destacando a los ex ACB Green y N'Diaye -ambos ex del Unicaja-, la experiencia al más alto nivel europeo de Nichols -ex CSKA- o el internacional italiano Filloy, todo carácter y que forma una de las mejores parejas de bases de la Champions, con el mencionado Cole.

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