Gómez y Lima apuntan al árbitro

Lima, ayer, ante Lusan Sakota, del AEK./EFE
Lima, ayer, ante Lusan Sakota, del AEK. / EFE

«Resulta complicado cerrar un partido cuando hay tanta presión para que uno juegue la final», dice el director general

SÁNCHEZ-BOLEAATENAS

El UCAM se quejó públicamente del arbitraje sufrido en el partido ante el AEK Atenas y su director general, Alejandro Gómez, aseguró que «debe ganar el equipo que sea mejor si una competición pretende ser seria».

El choque en un pabellón OAKA lleno con 20.000 hinchas griegos acabó con el equipo grana reclamando una falta sobre Sadiel Rojas cuando el alero dominicano podía progresar para intentar buscar la victoria. La acción sentó mal en la delegación murciana desplazada a Atenas. Las palabras de Alejandro Gómez así lo demuestran: «Era un partido difícil con mucho ambiente en las gradas, pero nuestro equipo hizo un buen trabajo y se entregó a tope. Resulta complicado cerrar un partido cuando hay tanta presión para que uno juegue la final y, por mucho que te prepares, es complicado», comentó el dirigente del club universitario, quien añadió que «debe ganar el equipo que sea mejor si una competición pretende ser seria».

Además, valoró que el cuadro murciano, pese a no rendir a su mejor nivel, «se ha dejado hasta la última gota de sudor» y ha jugado sabiendo que «el arbitraje no es algo que pueda estar en nuestra mano».

«Vino por detrás a tocarme el base pequeño», explica Lima sobre la tangana que se formó al final

En todo caso, el UCAM hizo un gran partido de baloncesto. Su nivel de juego en ocasiones fue excepcional, impuso durante algunos tramos su colectividad ante las metralletas exteriores del AEK, pero algunas cosas no salieron bien. Demasiados jugadores fueron los que, por una u otra razón, no aparecieron: Soko, candidato a 'MVP' de la competición, se vio con muchos problemas para entrar en el ritmo del partido y, cuando lo hizo, se cargó con algunas faltas personales. También se vio muy penalizado por las faltas Lima, sobreexcitado en el parqué, la mayoría de veces por las decisiones de los árbitros, y después del encuentro se fue a por uno de ellos.

A partir de esta acción de Lima se desencadenó una tangana que no pasó a mayores, pero a punto estuvo. «Vino por detrás a tocarme el base pequeño, no sé quién es, ni si jugó o no (Xanthopoulos, 17:24 en pista), pero sé que me toca aunque paso de él y, cuando estoy hablando con los árbitros, viene el delegado a decirme cosas, pero no entiendo qué hace queriendo pelear en vez de estar celebrando el triunfo».

Augusto César Lima no habló de árbitros, sino del árbitro, en singular. «Los otros dos han pitado bien, pero hubo uno que quiso llevarse el partido, tanto que en un tiempo muerto vino dos o tres veces a decirnos cosas mientras al rival no le dijo nada de nada». Aunque el brasileño carga contra un juez, no quiso perder la compostura. «Está claro que han ganado ellos, les doy la enhorabuena».

Para la afición, solo buenas palabras: «Que se sientan orgullos, antes animaban por no descender y ahora es en una 'Final Four».

 

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