Baloncesto | Liga de Campeones

El UCAM va de menos a más para ganar un partido eterno

Momento del partido./Nacho García/ AGM
Momento del partido. / Nacho García/ AGM

Los universitarios ganan un partido de dos prórrogas para clasificarse matemáticamente para el 'playoff' y crecer como equipo en una difícil semana

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEAMurcia

El enfermo sigue convaleciente pero empieza a mostrar síntomas de mejora en forma de competitividad. Así podría definirse el diagnóstico de un UCAM que aún está lejos de recuperar un buen juego ofensivo pero al que le sigue sentando bien jugar en la Champions League después de «tocar fondo» el pasado domingo en Zaragoza. Salir del bache es difícil, por lo que no fue extraño ver al UCAM intercalar rachas de mal juego con otras en las que su corazón sí le sirvió para obtener a base de fe una victoria que le clasifica matemáticamente para los octavos de la Champions.

Y es que al principio pareció afectar la atípica semana, con la rueda de prensa el martes de Rojas pidiendo el apoyo de la afición –culpando también a un sector de la grada de estar «rompiendo el equipo con comentarios malintencionados»- y ayer mismo Delía marchando al Joventut. Por suerte, cualquiera diría que el Nizhny había pasado por la misma distracción extradeportiva, pues los dos equipos compartían errores hasta el punto de sumar más pérdidas que canastas –seis y cinco en cada apartado ambos- en el primer cuarto (17-17).

De menos a más: el UCAM perdió once balones en la primera parte por solo cinco en el resto del partido, incluidas las dos prórrogas

En estos momentos el UCAM lucha por recuperar sensaciones, pero cuando hay más corazón que claridad de ideas se cometen errores. Tanto en ataque como en defensa, donde Czerapowicz aprovechaba para coger sensaciones pero sobre todo Perry, que tras un tiempo muerto de su equipo anotaba diez puntos seguidos (25-31, minuto 16) y, continuando con su 'show', daba nueve tantos de ventaja a los suyos ante un UCAM que se salvaba anotando desde el triple gracias a las ayudas desde el lado fuerte de los rusos (31-40, descanso).

94 UCAM Murcia

Kloof (13), Doyle (10), Rojas (10), Soko (15) y Tumba (1) –quinteto titular- Mutic, Durán (3), Urtasun (9), Martín, Rudez (1), Cate (10) y Booker (22).

90 Nizhny Novgorod

Perry (33), Baburin (4), Komolov (0), Astapkovich (8) y Popov (2) –quinteto titular- Zhbanov (0), Dragicevic (5), Strebkov (20), Toropov (0) y Czerapowicz (18).

Parciales:
17-17, 14-23 (31-40), 20-12 (51-52), 22-21 (73-73), 9-9 (82-82) y 12-8 (94-90).
Incidencias:
Palacio de los Deportes de Murcia, 2.397 espectadores. 10ª jornada del grupo A la Champions League.

Las caras largas de los jugadores al dirigirse a vestuarios indicaban que sabían que algo no funcionaba. Once pérdidas al descanso son demasiadas. No correr riesgos en ataque y crecer desde la defensa serían la dos premisas básicas desde los de Juárez para volver al partido cuando parecían haber descarrilado. El Nihzny volvía a pasarlo muy mal en ataque con Perry y Czerapowicz quedaban sujetos, y su defensa con muchas manos enviaba tantas veces al tiro libre al UCAM que empataba el partido antes de volver a encestar en juego (42-42, minuto 27) en un partido que ya era de cara o cruz.

Pero si un equipo iba en línea ascendente era el UCAM. Paso a paso creía en sus posibilidades, los gestos de desapego tornaban en rabia y Booker, el gran discutido de la temporada, se sentía cómodo para lanzar a los suyos, que tras un triple de Kloof al límite de la posesión a 2:09 del final parecían meterse el partido en el bolsillo (70-63). Pero los rusos tenían otros planes, y con un parcial de 0-10 en dos minutos parecían llevarse consigo la victoria tras una pérdida de Doyle, que empataría el partido tras jugada de pizarra de Juárez (73-73).

El UCAM está ya en el 'playoff' de la Champions League a cuatro jornadas de que termine la fase de grupos. Saca cinco victorias al quinto del suyo

La prórroga empezaba siendo murciana, esta vez sumando únicamente desde el tiro libre, pero una nueva serie de errores no forzados daba la oportunidad al Nizhny, que empataba con contragolpe de Perry a 3,6 segundos del final, esta vez sin milagro de Doyle en la repetición de la jugada (82-82).

El UCAM, que ha solido sacar partido en esta Champions de su mayor fondo de armario, volvía a hacerlo ahora. El Nizhny había puesto un listón defensivo que difícilmente podría mantener, pues le serían expulsados hasta cinco jugadores por faltas, quedándose sin cambios. Booker hacía por emergerse protagonista de este final con buenas defensas sobre Perry y sabiendo gastar la posesión, como hacía con el triple que sentenciaba el partido a 46 segundos del final contra un Nizhny agotado (90-84).

Pero siempre había respuesta. Strebkov metía un triple y, tras la falta para parar el reloj, otro más que hacía llevarse las manos a la cabeza a más de uno. Pero esta vez el intento fue demasiado tarde. El UCAM cerró desde el tiro llevándose así la victoria, la clasificación para octavos de final y una alegría llegada desde el más puro trabajo.