Baloncesto | Liga Endesa

Otra vez el final más cruel del UCAM ante el Real Madrid

Soko, durante una entrada a canasta./J. Carrión / AGM
Soko, durante una entrada a canasta. / J. Carrión / AGM

Los blancos se llevaron el partido con una canasta de Thompkins a ocho décimas del final. El equipo de Ibon Navarro llevó al Real Madrid, que la semana que viene jugará la 'Final Four' de la Euroliga, a su anotación más baja de la temporada

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEAMurcia

Otra vez el Real Madrid contra las cuerdas. Otra vez Trey Thompkins como verdugo. Hannah había dado el empate a menos de tres segundos del final aprovechando la oportunidad que Luka Doncic dio a los murcianos fallando dos tiros libes con aroma de sentencia, pero de nuevo los blancos tenían una última bala en la recámara. El UCAM se enganchó en diferentes ocasiones al indiscutible líder de la Liga Endesa, con solo tres derrotas en su haber, pero volvió a ser insuficiente tener contra las cuerdas al equipo más laureado de Europa.

61 UCAM Murcia

Hannah (9), Oleson (4), Rojas (7), Soko (0) y Tumba (4) –quinteto titular- Mendiola, Urtasun (0), Benite (20), Kloof (6), Martínez, Delía (6) y Lima (5).

63 Real Murcia

Doncic (4), Carroll (11), Radoncic (4), Randolph (6) y Ayón (6) –quinteto titular- Causeur (2), Yusta (8), Tavares (12), Llull (3), Thompkins (4) y Taylor (3).

Parciales:
12-18, 13-13 (25-31), 18-16 (43-47) y 18-16 (61-63).
Árbitros:
Carlos Peruga, Sergio Manuel y Raúl Zamorano.
Incidencias:
Palacio de los Deportes de Murcia, 7.098 espectadores. 32ª jornada de la Liga Endesa.

El planteamiento del UCAM era claro, e Ibon Navarro ya avisó en la previa de que el Real Madrid se encontraría un partido «duro», lo más cercano a su 'Final Four' de Euroliga de la semana que viene. Doncic lo probó en sus carnes con faltas de Rojas y Tumba en los primeros compases, sin encajarlo precisamente bien. La exigencia física que planteó el UCAM a un equipo que en una semana se jugará el cetro europeo era sobradamente visible en Rojas, a quien parecía verse en todo momento capturado un rebote –seis en el primer cuarto-, dando el nivel también en ataque con un 3+1 que ponía un 8-3 en el marcador; rápidamente contestada por un parcial de 0-9 del Real Madrid. Ibon lo paró, el equipo blanco estaba encontrando demasiado campo abierto, pero se volvía con triples de Carroll y Llull. Hasta quince subían los puntos sin respuesta murciana (8-18, minuto 9).

El motivo por el que el UCAM no acertaba a introducir la pelota en el aro tenía nombre y apellido: Walter Tavares. El caboverdiano, de 2,21 metros de estatura, era un censor constante a los intentos de canasta local, provocando algunos rebotes largos que, en especial Yusta, aprovechaba al contraataque. Ocho puntos seguidos del madrileño volvían a disparar al Madrid (15-26, minuto 15). Tras tiempo muerto, Ibon Navarro dio con la tecla para evitar eventualmente a Tavares, sobre todo por parte de un bravísimo Benite que volvió a dar el do de pecho cuando vienen mal dadas. A pesar de anotar solo 25 puntos en la primera parte y estar tirando por debajo del 30%, los universitarios estaban a solo seis puntos del líder de la Liga Endesa al descanso (25-31), en su segunda anotación más baja de la temporada en una primera parte.

El Real Madrid firmó su anotación más baja de la temporada y fue dominado en el rebote por el UCAM (51-33)

El UCAM volvió a imponer su identidad sobre la cancha. Estaba en proyección de un pírrico medio centenar de puntos y tenía al Real Madrid a dos posesiones de distancia. Y, de nuevo, Benite, que llega al final de temporada en su mejor momento, asumiendo la responsabilidad anotadora para acabar con 20 puntos.

El partido se reanudó y el guion volvió ser el mismo. Dos minutos de desacierto sobraron para que los blancos pusieran tierra de por medio (27-37, minuto 24). Y, de nuevo, el UCAM volvió. Tirando de músculo y dominando el rebote (el marcador de rebotes en la segunda parte sería de 28-11), un triple de Rojas ponía al UCAM a tres (34-37, minuto 26). Cada vez que los de Laso se iban la respuesta era la misma. Porque el UCAM ya lo había hecho y sabía volver a hacerlo. Porque es su identidad. Un toma y daca de tercer cuarto con Benite volviendo loco al Real Madrid lo dejó todo muy abierto antes de los últimos diez minutos (43-47).

Benite encuentra la ayuda de Hannah

El UCAM apretaba pero no terminaba de verse por delante. Faltaba un esfuerzo más, una pizca más de suerte. Faltaba Clevin Hannah, que al término del tercer cuarto estaba en -10 de valoración, pero tiró de personalidad para meter cinco puntos seguidos con los que inaugurar el marcador murciano del último cuarto y poner a uno a su equipo (48-49). Y Benite, quién si no, daba con la remontada. Su triple a 5:13 del final suponía la primera ventaja del UCAM desde hacía treinta minutos y obligaba a Laso a pararlo.

Vitor Benite fue el alma del UCAM con 20 puntos, apareciendo siempre en los momentos más delicados

Entre Benite y un Kloof que sigue en bache de juego pero que anotó un providencial triple se entró a los tres últimos minutos por delante (59-57). Pero Tavares volvió a sembrar el terror en defensa y en ataque, con dos autoritarias canastas que ponían al Madrid por delante de nuevo (59-61, 39 segundos). Nuevamente el balón sería para el capitán universitario, pero el cuarto tapón de Tavares le negaba el empate a 15 segundos del final, y Doncic iría a la línea a falta de solo 11.

Pero la presión también hace mella de vez en cuando a los mejores. Luka Doncic está en la discusión por gran estrella de Europa, pero sus dos tiros libres con que matar al UCAM se iban fuera, y el rebote era murciano. Un malabarista Hannah igualaba a 2,6 segundos del final (61-61), y el último balón sería blanco.

De nuevo, la última palabra para Thompkins. Esta vez, recibiendo al poste bajo desde el saque de banda procedente de tiempo muerto. Tumba, su par. Pero el talento del americano se despegó del congoleño, y un escalofrío recorrió el Palacio.

Ibon Navarro pidió tiempo muerto, pero la mesa no lo oyó. Mientras, Tumba y Thompkins entraron en una refriega aliñada por los gestos de silencio de Randolph al público, los árbitros detuvieron el partido. Minutos de confusión en la mesa. No estaba la última palabra dicha. El UCAM tenía ocho décimas para cambiar su suerte. Kloof recibió en la esquina para el triple, pero el balón no entró.

La hazaña quedó 'interruptus'. Ahora, al UCAM le queda esperar que este domingo Tenerife tampoco sorprenda al Barça y así contener sus opciones de 'playoff'.

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