Champions

Perfecta guinda del UCAM a la fase de grupos de la Champions

Un momento del juego./Nacho García/ AGM
Un momento del juego. / Nacho García/ AGM

El equipo murciano finaliza la liga regular como mejor equipo de la competición, con 13 victorias y solo 1 derrota, con un gran partido en el debut de Sito en el Palacio

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEA

El UCAM es otro en Europa y se nota. El nivel de confianza de los jugadores está unos escalones por encima en los partidos que se juegan entre semana y ello, unido al aire fresco del cambio en el puesto de entrenador, provoca actuaciones de gran intensidad defensiva y desparpajo ofensivo como el visto esta noche en Murcia, con un nuevo partido dominado de principio a fin por los murcianos, moviéndose siempre en torno a los 20 puntos de ventaja, y con tiempo para los menos habituales, caso de Edu Durán, que hizo su mejor partido con tres triples en 24 minutos de juego.

86 UCAM Murcia

Kloof (6), Doyle (11), Rojas (2), Soko (13) y Cate (7) –quinteto titular- Durán (9), Urtasun, Martín (2), Radoncic (4), Rudez (8), Tumba (4) y Booker (20).

71 Banvit BK

Pérez (10), Moore (8), Ulusoy (0), Shelton (16) y Morgan (17) –quinteto titular- Osmani (0), Gecim (7), Öncel (8), Senel, Akyel (2) y Atar (3).

Parciales:
29-13, 23-18 (52-31), 16-20 (68-51) y 18-20 (86-71).
Incidencias:
Palacio de los Deportes de Murcia, 2.516 espectadores. 14ª jornada del grupo A de la Champions League.

Como un rodillo. Así ha pasado el UCAM por esta fase de grupos de la Champions League y así pasó esta noche por el Palacio de los Deportes sobre el Banvit turco, huérfano de un Gary Neal al que echó mucho de menos desde el mismo inicio, cuando el anotador Moore se metía en problemas de faltas y el Banvit perdía en anotación mientras el UCAM se disparaba con Soko y Doyle como referencias (16-4, minuto 5). La buena salida ofensiva del equipo murciano, muy dinámico, provocaba el primer tiempo muerto turco, pero el ritmo del UCAM no hacía sino incrementarse con un Booker muy 'jugón' y una presión defensiva a toda pista para buscar el dos contra uno (29-13, final del primer cuarto).

Seis asistencias, cinco triples y cuatro robos de balón, resumen del fantástico hacer colectivo del UCAM en el primer cuarto. Los de Sito Alonso querían amarrar la victoria cuanto antes y hacerle ver al Banvit que esta no era su guerra, pues en cuanto el pescado estuviera vendido no había de ser más que mera comparsa para las pruebas del nuevo entrenador. Y con veinte puntos de ventaja ya en el minuto 14 de partido (38-18), a ello quedaría destinado el resto del choque (52-31, descanso).

La intensidad en defensa y el desparpajo en ataque lanzaron a un UCAM pleno de confianza para sacar más de veinte de ventaja en la primera parte

Doyle parece sentirse cada vez más a gusto -11 puntos al descanso-, y con Oleson descartado, en el puesto de '2' interesaba darle la oportunidad a Durán. Como en noches europeas anteriores, tuvo su momento en el segundo cuarto, y los dos triples encestados le daban continuidad también en el tercer cuarto, uno al que el Banvit llegó con otra cara, pero al que una recta final de periodo monopolizada por Booker y su anotación le borraba rápido la esperanza (68-51, final del tercer cuarto).

Sin susto final

El encuentro llevaba desde hacía mucho siendo un entrenamiento para este domingo en Lugo, y Alonso quiso probar con un quinteto de tal vez poca mordiente ofensiva: Martín, Durán, Radoncic, Rudez y Tumba. Dado que la intensidad defensiva se mantenía más que óptima, un triple del croata devolvía la máxima ventaja del partido (76-54, minuto 34), pero una concatenación de imprecisiones ofensivas permitían al Banvit maquillar su marcador con un Jordan Morgan ahora muy activo (76-61, minuto 36).

«Nosotros no nos rendimos» fue el grito con el que despidió la afición a su equipo después del partido

Realizados los cambios pertinentes para dar con un quinteto en cancha más 'real', el contundente espectáculo de Cate y Soko, que con dos mates seguidos al contraataque y de bello desarrollo colectivo previo, daban por rematado el partido. Este terminó con los ánimos a coro de los aficionados a sus jugadores, que después del bocinazo final aguantaron en el centro de la cancha unos minutos para recibir la arenga de su hinchada, que al grito de «nosotros no nos rendimos» –pancarta incluida-, felicitó a su equipo por la excelente fase de grupos en la Champions y alentó a los suyos para el partido clave del próximo domingo.