Baloncesto | Liga Endesa

El Burgos anula al UCAM con 18 triples

Rafa Luz, jugador del UCAM, durante el encuentro./UCAM Murcía
Rafa Luz, jugador del UCAM, durante el encuentro. / UCAM Murcía

Los universitarios cayeron ante un equipo más hecho, que se pone líder provisional

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEAMurcia

Sin ser este un mal comienzo de temporada para el UCAM, sí da la sensación de tener aún lejos su techo. Una sensación similar a la que puede generar un Burgos que aún no sabe lo que es perder -ni en la Liga Endesa ni en la Champions-, pero que sí parece estar más cerca a tenor de lo compacto de su grupo. Valga como muestra que Clark, 'MVP' de la pasada jornada, tuvo un día gris y su equipo no le echó de menos. Si primero Fitipaldo marcó el ritmo a jugar, después siguió McFadden con su exhibición triplista. Lima y Tokoto impusieron su físico en el tercer cuarto y Bassas y Benite se encargaron de cerrar el triunfo. Mientras unos y otros actores se iban pasando el testigo del protagonismo, en el UCAM no se supo contrarrestar el temporal. La mala segunda parte de Booker volvió a afectar mucho a los de Sito, que sigue sin cambiar su cara lejos del Palacio cuando los partidos exigen personalidad, como ocurre cuando se visita a un equipo pleno de confianza en un pabellón con más de 9.000 gargantas de aliento.

92 San Pablo Burgos

Fitipaldo (14), Benite (19), Tokoto (7), Clark (6) y Lima (8) -quinteto titular- Queeley, Barrera (3), Vega (2), Salvó (0), McFadden (23), Bassas (6) y Huskic (4).

82 UCAM CB

Luz (11), Booker (13), Radoncic (8), Eddie (13) y Tumba (2) -quinteto titular- Lecomte (14), Larentzakis (3), Cate (8), Durán, Hunt (2), Rojas (2) y Sakota (6).

Parciales
21-20, 26-23 (47-43), 22-17 (69-60) y 23-22 (92-82).
Árbitros
Carlos Peruga, José Ramón García Ortiz y Rubén Sánchez.
Incidencias
Coliseum de Burgos, 9.361 espectadores. 4ª jornada de la Liga Endesa.

Ese espectacular ambiente fue muy culpable del 9-0 con el que empezó el Burgos, y que no tardaba Sito en parar. 1:38 era exactamente lo que transcurría hasta su primer tiempo muerto, tras el que el UCAM devolvía el mismo parcial con un espectacular Booker, que en menos de dos minutos anotaba dos triples y asistía para un tercero de Eddie (9-9, minuto 5).

Ambos equipos tienen en su decálogo baloncestístico pasarlo bien para llegar hasta la victoria. Tanto Peñarroya como Sito cuentan con unas armas que piden velocidad, tiro exterior y descaro, y así el partido no decepcionaría. Los locales, con una endiablada circulación del balón, provocarían más de un cabreo en el banquillo visitante por mala rotación defensiva de un UCAM que sufriría mucho por dar respuesta con Lecomte en pista, una vez más visiblemente preso del ambiente y sin justificar su entrada en la convocatoria en detrimento de Townes. Unos últimos minutos de cuarto de carácter de Larentzakis permitían que el mal momento no fuera a más y los murcianos cerraban los primeros diez minutos a solo punto (21-20).

Minutos para guardar de McFadden

Una de las fugas a taponar por los de Sito estaba en las cercanías al aro, sobre todo en las continuaciones. Hunt dio lo que se echaba de menos en Tumba, pero el frenético Burgos encontraba opciones ahora en el exterior. O se las inventaba McFadden, pues el escolta exterior ofrecería una de las mayores exhibiciones individuales de la temporada en este segundo cuarto. Cuatro triples seguidos, con Larentzakis totalmente encima y desesperado ante la velocidad con que el balón tardaba en suponer tres puntos más tras pasar por las manos del americano, disparaban al Burgos (33-26).

Él mismo se enfriaría momentáneamente cuando fallara por primera vez en su sexto intento, con una protesta que trajo técnica, pero Barrera y Benite le tomarían el testigo gracias a las ayudas desde el lado fuerte de la defensa murciana, llegando la primera ventaja de dos dígitos (40-29, minuto 17). Era una nueva ocasión burgalesa de poner tierra de por medio, pero, con el quinteto adecuado y la conexión entre Booker y Radoncic, a quien le costó entrar ante un público adverso, el daño no iba a más ni con otros dos triples de McFadden, que se marchaba con siete al descanso (47-43) y como responsable del espectacular 11/22 de su equipo desde los 6,75.

En la primera parte dio la sensación de que Sito no pudiera contar con la entereza de todos sus hombres cuando salieran a la cancha, y en cuanto el Burgos volvía a tomar algunas posesiones de distancia y a Booker se le secaba la inspiración, la distancia se hacía muy difícil de recortar. A falta de doce minutos del final volvería la máxima de once puntos (64-53), justo antes de un triple de Lecomte que dio paso al momento de la vergüenza para la Liga Endesa (64-56, minuto 28). Al volver de un tiempo muerto, una bocina se mantendría sonando sin manera de ser arreglada más que desconectando la corriente. Tras cuarenta minutos de espera, el partido se reanudaría con marcadores de 24 segundos independientes.

Sin tiempo para volver a acercarse

El parón cortó algo el ritmo del partido, pero si a alguien le sentó bien fue a Ferran Bassas, el mejor base nacional de este inicio de temporada. Su primera canasta en el partido fue un triple en la primera jugada de la reanudación, y poco después otro ponía otra nueva máxima (74-60, minuto 31). Había dado con la tecla para conducir el partido a su gusto mientras en el UCAM se iba a la desesperada, con Luz y Cate intentándolo con corazón pero sin respuesta a los triples de Benite, que hacían crecer la diferencia (84-69, minuto 37).

Al contrario que en su visita a Madrid hace dos semanas, el UCAM intentó por diferentes vías reengancharse al partido, pero le hicieron falta argumentos más sólidos para no remar continuamente contracorriente contra un excelente Burgos que se fue hasta los 18 triples. Una cantidad también a reprochar a la defensa de los de Sito, muy perdidos en el continuo juego de bloqueos indirectos de los de Peñarroya, y con errores de bulto como hacer ayudas desde el lado fuerte para dejar libre a un especialista en el tiro en la esquina.