Baloncesto | Liga Endesa

Derrota para estrenar a Sito Alonso

Doyle, jugador del UCAM CB./ACBPhoto
Doyle, jugador del UCAM CB. / ACBPhoto

El UCAM suma su octava derrota seguida en el debut de su nuevo entrenador con un partido muy físico y en el que le fueron pitadas trece faltas más

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEA

El 'efecto Sito' tendrá que posponerse una semana más. Y qué semana, cuando el UCAM regrese dentro de siete días a Galicia para jugar un dramático duelo contra el Breogán del que el perdedor entrará en un descenso donde por el momento sigue anclado un UCAM que suma ya ocho derrotas seguidas y sigue a una de la salvación. No pudo ser esta mañana en Santiago de Compostela, donde se pudo ver a un equipo murciano con alguna novedad táctica ofensiva y también algo más bravo en defensa, aunque tal vez no tanto como para serle sancionadas trece faltas más (29) que a un Obradoiro que no desmereció en entrega (16), diferencia que apenas permitió dar participación a un hombre clave como Soko, eliminado en solo doce minutos de juego.

91 Monbus Obradoiro

Sàbat (17), Vasileiadis (18), Singler (10), Llovet (14) y Brodziansky (5) –quinteto titular- Simons (6), Spires (3), Navarro (10), Hlinason (6), Pozas (2) y Laksa.

79 UCAM Murcia CB

Booker (14), Doyle (14), Rojas (5), Soko (7) y Tumba (0) –quinteto titular- Urtasun (7), Radoncic (0), Kloof (6), Rudez (9), Mitrovic (5), Oleson (6) y Cate (6).

Parciales:
23-20, 25-21 (48-41), 17-20 (65-61) y 26-18 (91-79).
Árbitro:
Emilio Pérez Pizarro, Rafael Serrano e Iyán González.
Incidencias:
Pabellón Multiusos Fontes do Sar de Santiago de Compostela, 4.970 espectadores. 19ª jornada de la Liga Endesa.

Un encuentro del que se tiene que tener en cuenta su marcador de faltas, pero que también se jugó y mucho desde la línea de 6,75 metros, con nueve triples entre los dos equipos en el primer cuarto, pero mientras que en Murcia la pólvora estaba repartida en el conjunto local la puntería era cosa de Kostas Vasileiadis y Albert Sàbat, apenas necesitados de espacio para armar el brazo. La pequeña diferencia favorable a los gallegos fuera del concurso de triples, las faltas de las que ya iban sacando réditos (23-20, final del primer cuarto).

Booker sostiene al UCAM

Una vez bajaba el acierto se hacía más acuciante la buena toma de decisiones, pero ya es de sobra conocida la irregularidad de los bases del UCAM. Perdida la fluidez, el Obradoiro castigaba para poner su primera ventaja de dos dígitos (30-20, minuto 13). Los murcianos insistían con el triple, no por desesperación, sino por buena ejecución de un movimiento conocido como 'guillotina' para buscar la ventaja del tirador generalmente en 45 grados y tras doble bloqueo indirecto. Dos triples de Rudez y Doyle con la firma de Sito Alonso devolvían al partido a un UCAM que tuvo que reponerse a situaciones difíciles durante todo el encuentro, como la que estaba por llegar.

Sito no quiere ni debe pretender convertir a Booker en un jugador que no es. El americano, cómodo en situaciones donde poco tiene que decir la pizarra, era el hombre al que se agarraba el UCAM cuando más apretaban los gallegos y el arbitraje. No era difícil detectar un mayor criterio en el bando local, con la confianza de ver que la, en ocasiones, excesiva defensa murciana, estaba siendo sancionada. Unos minutos en los que habría sido normal abrir brecha en el marcador pero que tuvieron la respuesta de Askia Booker, con doce puntos casi consecutivos para incluso empatar el partido (41-41) a 41 segundos del descanso.

El Obradoiro lanzó 23 tiros libres más que el UCAM, al que le fueron sancionadas 13 faltas más que a los gallegos

Pero una vez superado un momento muy delicado, jarro de agua fría. El UCAM no lograba anotar al tiempo que el Obradoiro seguía sumando desde la línea de personal, aunque la jugada del sonrojo llegaba cuando tocaba poner el balón en juego a 1,1 segundos del final. Urtasun no se dio cuenta de que el balón era para él, el Obradoiro sacó en fondo de ataque y Vasileiadis 'enchufó' un tremendo triple antes dos defensores y la mirada impotente de Sito Alonso. De remontar una desventaja de diez puntos a en 41 segundos recibir un parcial de 7-0 (48-41, descanso).

A remolque tras la cuarta falta de Soko

Se la jugaba Sito empezando la segunda parte con Ovie Soko y sus tres faltas. El UCAM tenía una buena puesta en escena, pero el riesgo estaba ahí. Se jugaba mejor que el equipo visitante, que seguía tocado por la gracia triplista de Sàbat, pero las sensaciones eran otras. Sin embargo, con 53-48 en el marcador, lo que podría haber sido una canasta fácil de Soko daba con su cuarta falta, una señalada en ataque, especialmente tarde y con lugar para la duda.

Ahí estaba una de las claves para frenar el momento murciano. Entraba Rudez por Soko y Llovet se ponía las botas. Significativo que aun a pesar de sus tres triples el croata finalizara el partido con un -11 para su equipo con él en pista, muy en contraste con el +20 de Llovet, que todavía no había anotado y ahora sumaba cinco puntos seguidos en el cuerpo a cuerpo con Rudez y devolvía al Obradoiro su máxima ventaja (58-48, minuto 25).

Booker tuvo unos minutos brillantes en el segundo cuarto, pero en la segunda parte apenas participó

El UCAM seguiría demostrando fe en unos buenos minutos de Oleson, aún por aparecer, y con la figura de Mitrovic –que debutaba en el partido al final del tercer cuarto- dando una referencia interior que da una amplitud de miras para el ataque que no tiene Tumba –cero tiros a canasta y cuatro pérdidas en 20 minutos-. Parcial 4-10 y partido abierto antes del tramo final (65-61).

El UCAM vive pero no resiste

Las apariciones de Oleson y Urtasun eran fundamentales para un equipo que necesitaba de más jugadores que se sumaran a la causa. Turno de Kloof, víctima del clínic de Sàbat hasta entonces. Un triple del de Surinam empataba el partido en unos malos minutos locales de los que el UCAM no sacó todo cuanto pudo (67-67, minuto 33), pero el subidón duraba poco. Dos triples consecutivos y prácticamente iguales, desde la frontal y tras bote, de Simons y Navarro, eran un golpe por el que Sito llamaba al tiempo muerto (73-67, minuto 34). Partido en el alambre.

Pero el Obradoiro iba claramente a más mientras el UCAM estaba viviendo de jugadas algo atípicas, como el acierto exterior de Kloof, o las piernas de Oleson para correr y ejecutar. De haber empatado el partido, el UCAM se veía solo tres minutos después con una nueva diferencia máxima por la que Sito volvía a pedir tiempo (80-69, minuto 37).

Esta vez la vuelta a la acción no resultó como todas las veces anteriores que el UCAM tuvo que reengancharse al partido y el Obradoiro sacó especial ventaja de la diferencia de faltas, con Llovet haciendo mucho daño a Rudez y la eliminación de Soko por una quinta falta casi tan discutible como la anterior. El partido se había roto, los de Moncho Fernández se irían hasta los 33 tiros libres lanzados –solo 10 el UCAM- y aunque los de Murcia sumaban su octava derrota seguida al menos salvaban el 'basket-average' con un equipo que, eso sí, ya le saca tres victorias.

La semana que viene, duelo más que clave para la permanencia. Quien gane el Breogán-UCAM saldrá de un descenso en el que el UCAM pasará su tercera jornada consecutiva.