Baloncesto | Liga Endesa

Imperdonable ridículo del UCAM para terminar la primera vuelta en descenso

Imagen del partido ante el Herbalife. /UCAM
Imagen del partido ante el Herbalife. / UCAM

Los de Juárez tiran un partido que llegaron a ir ganando por 22 tantos de diferencia y reciben 65 puntos en una segunda parte sin soluciones desde el banquillo

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEA

Terminada la primera vuelta, el UCAM está en puestos de descenso. El peligro es más real que nunca. El equipo universitario no tocó fondo hace dos semanas como dijo su entrenador en Zaragoza, aún quedaban despropósitos por presenciar. Si hace una semana se regalaba un partido ganado al Iberostar Tenerife, la generosidad murciana ha decidido que este domingo fueran sus vecinos insulares los agraciados. No se puede explicar de otra manear, porque es difícil encontrar explicación a que un partido que se llega a ir ganando por 22 puntos de diferencia se termine perdiendo y de esta manera. Después de dejar en solo 25 puntos al peor Gran Canaria de la temporada, los locales anotaron 37 puntos en el tercer cuarto sin que nada cambiara por el bando visitante. Un chute de energía para un equipo que estaba muerto, tanto que iba condenado a unos puestos de descenso en los que ahora se encuentra el UCAM, que suma su sexta derrota consecutiva, la más dolorosa, un adjetivo que parece válido semana tras semana.

90 Herbalife Gran Canaria

Oliver (10), Rabaseda (15), Strawberry (14), Tillie (6) y Pasecniks (6) –quinteto titular- Balcerowski, Magette (0), Vene (6), Balvin (7), Báez (6), Paulí (20) y Fischer (0).

82 UCAM Murcia

Kloof (0), Doyle (15), Rojas (7), Rudez (10) y Tumba (0) –quinteto titular- Soko (13), Urtasun, Radoncic (10), Mitrovic (6), Oleson (3), Cate (1) y Booker (17).

Parciales
14-18, 11-25 (25-43), 37-19 (62-62) y 28-20 (90-82).
Árbitros
Daniel Hierrezuelo, Martín Caballero y Javier Torres.
Incidencias
Gran Canaria Arena, 4.882 espectadores. 17ª jornada de la Liga Endesa.

No hay paños calientes que maticen la cruda realidad en que vive el UCAM ahora mismo. Los cambios necesarios para que este equipo remonte el vuelo siguen sin llegar, pues la dirección desde la pista y el banquillo sigue sin dar síntomas de evolución. Y todo ello después de toda una vuelta en la que ya se han enfrentado entre sí todos los equipos de la Liga Endesa. A un UCAM al que le han molestado las críticas que está recibiendo esta temporada no le queda otra que reconocer su situación para salir cuanto antes del pozo en que se encuentra metido. Porque no, este equipo no tiene carácter guerrero. El orgullo está presente en el ADN del deportista, pero no es tal si solo existe con intermitencias.

Parece mentira que al hacer memoria de lo que fue el inicio del partido recordemos a un UCAM acertado, uno que olía la sangre del enfermo Gran Canaria y se lanzaba a morder. Juárez había apostado con valentía por dar entrada en su quinteto titular a dos hombres que el miércoles en Avellino parecían remontar el vuelo, Doyle y Rudez, y ambos contestaban –tres triples del croata- para que fuera el UCAM quien se llevara un primer cuarto en que los amarillos solo se mantenían gracias a los tiros libres (14-18).

De tener un +22 de ventaja a 18 minutos después estar -15 y tardar cinco minutos en anotar en el último cuarto. Difícil de explicar y más aún de consentir

El Gran Canaria, que solo había anotado 25 puntos en la primera parte, sumó 37 en el tercer cuarto. El marcador de la segunda parte fue 65-39

En Gran Canaria la presión era irrespirable. Un equipo que venía de hacer la mejor temporada de su historia el año pasado, y que está disputando la Euroliga, estaba el borde del descenso. Una derrota este domingo y una victoria del Estudiantes –la cual se dio- dejaba en puestos de LEB a quien nadie esperaba ver ahí. El equipo de Víctor García entró en modo de pánico, incluso el veteranísimo Oliver cometía errores de novato, y el UCAM se iba, se iba y se iba. Desconectados en defensa y desorientados en ataque, los pitos de la grada eran la banda sonora a un tremendo parcial de 0-20 del UCAM, que tocaba su máxima ventaja del partido (16-38, minuto 17). El resumen dejaba claro que solo había un equipo sobre la cancha y que este vestía de rojo: trece pérdidas, 1/10 en triples, 8/29 en tiros de campo y cero recuperaciones era el lapidario resumen estadístico de los insulares. Pero tenían a lo que agarrarse para creer en la reacción, pues el UCAM no había cerrado la primera parte todo lo bien que podía y, sobre todo, quedaba muchísimo tiempo (25-43, descanso).

En un partido donde el rival estaba al borde del 'nocaut', el UCAM podía correr, jugar ataques rápidos y tirar de confianza más que de pizarra. Askia Booker lo sabía y estaba firmando un buen partido, algo totalmente al contrario que Charlon Kloof, que este domingo, en Las Palmas, seguramente hizo su peor encuentro. No supo dirigir al equipo cuando mejor pintaban las cosas y el inicio del tercer cuarto era estimulante para los canarios, que con Strawberry y Rabaseda encontraban puntos a partir del coraje. El segundo triple del internacional español provocaba el tiempo muerto de Juárez (38-47, minuto 24).

Sin reacción, sin soluciones

Había sido una mala salida de tercer cuarto y el entrenador universitario paraba el buen momento del equipo local, con la grada otra vez de su lado. Hasta ahí, lo normal. Booker volvía por Kloof y acciones de talento individual universitario capeaban el temporal. Pero hay quien pierde los nervios fácilmente. Le pasaba a Rojas, que recibía técnica por pedir falta en un campo atrás en el que no llevaba razón, echando leña al fuego que avivaba la remontada.

Las tornas habían cambiado y el equipo al que le podía la situación era al de Juárez, que a partir del tercer triple de Rabaseda, en el tercer cuarto, veía cómo encajaba un parcial de 13-3 en solo dos minutos para dar con un nuevo partido (56-56, minuto 29). Pero esta vez ni lo volvía a parar ni hacía ningún cambio defensivo ante la comodidad de los locales, que incluso llegaron a ponerse por delante antes de un último periodo que entró en tablas (62-62).

El Gran Canaria había metido 25 puntos en la primera parte. A los 62 con que entraba en el último cuarto van 37. En solo diez minutos. Cuando el partido estaba en poder murciano. Difícil de explicar y más aún de consentir.

Paulí revienta el partido

Ni Oliver estaba en su mejor día ni Magette había ofrecido nada diferente. Víctor García apostaba con valentía por poner de base en último cuarto a Oriol Paulí, escolta de 24 años, y el resultado no podía ser mejor: 15-0 de parcial para abrir del último cuarto. Máxima ventaja grancanaria. El UCAM pasaba de un +22 a un -15 en 18 minutos.

La primera canasta murciana en el último cuarto llegaba por un triple de jugada individual de Milton Doyle a 5:11 del final. En un partido que entraba empatado al último cuarto el UCAM había tardado casi la mitad del último cuarto en anotar.

En un partido loco con tan disparatados parciales para uno y otro equipo, al Gran Canaria le tocaba ahora bajar enteros cuando se estaba anotando ya la victoria. García optó por devolver a Oliver el mando de las operaciones pero no daba con la tecla, y cuando a partir del cambio los amarillos dejaron de anotar el UCAM pudo correr en algunas acciones y ganar en estado anímico para situarse incluso a solo cuatro puntos a falta de un minuto, con Soko echándose al equipo la espalda (81-77).

Una técnica que termina de condenar al UCAM

Volvía Paulí a pista, y aunque su equipo lo agradecía, al joven le pesaban los nervios en el tiro libre, donde falló tres en este último minuto. Uno de esos fallos situó al UCAM a solo tres puntos con triple de Doyle, pero escasos segundos después le señalaban una técnica a Juárez. Es decir, cuando el UCAM estaba a una sola posesión de empatar el partido y solo quedaban 42 segundos de cronómetro. Justo después de anotar una canasta su propio equipo.

Oliver anotaría el tiro libre (84-80, 42 segundos) y, después de revisar una fuera, el balón favorecía al UCAM. Pero Kloof era el base en esos momentos y entró cortocircuitado, cometiendo una falta en ataque justo al llegar al campo contrario. En la siguiente defensa, falta sobre Oliver y eliminado del partido. Los de Gran Canaria sentenciarían desde el tiro libre y hundirían a un UCAM que en un espantoso ridículo termina la primera vuelta en descenso después de seis derrotas seguidas. Urtasun, que batió la semana pasada en el mismo partido sus récords de puntos, asistencias y valoración, sin jugar.

Unos instantes finales en los que, por cierto, Rojas volvió a equivocarse cuando menos falta hacía. En los intentos por parar el reloj golpeó innecesariamente en la cara y sabiendo lo que hacía a Rabaseda. Acciones que ponen difícil defenderle.

La paciencia parece haberse agotado. El UCAM está en el descenso cuando ya no queda equipo de la Liga Endesa contra el que jugar. Las victorias en una Champions League de más que dudoso nivel en lo visto hasta el momento han dejado de servir como maquillaje.

 

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