El UCAM brilla en Badalona y sale del descenso (86-94)

Rojas, Booker, Hunt y Doyle se reúnen en corro durante el partido de este jueves ante Divina Seguros Joventut./ACB
Rojas, Booker, Hunt y Doyle se reúnen en corro durante el partido de este jueves ante Divina Seguros Joventut. / ACB

Los universitarios estuvieron a punto de malgastar 24 puntos de ventaja en la primera parte, pero 14 puntos de Booker en el último cuarto cerraron el triunfo

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEA

El UCAM ha demostrado en diversas ocasiones ser un equipo con oficio y con talento. Lamentablemente, no fueron muchas aquellas en las que ambas cualidades se pusieron de acuerdo para actuar de manera conjunta. Pero en Badalona lo hicieron. El UCAM brilló en el Olímpic y, como le pasa a las estrellas, incluso estuvo a punto de apagarse y pasar del sueño a pesadilla. Una primera parte de gozoso baloncesto ofensivo dio hasta 24 puntos de ventaja que se llegaron a reducir hasta solo tres en el último cuarto con la salida en tromba del Joventut en la segunda parte. Pero una vez más, la bandana guió el camino. Del 75-78 al 79-90 tras once puntos casi seguidos de Askia Booker para ganar un impagable balón de oxígeno.

Y es que, para que se dé en el UCAM esa unión entre oficio y talento, importa y mucho lo que haga el chico de Inglewood, hoy volviendo a estrenar tatuaje, ampliando el de la semana pasada. 'Nightmares come true' ('Las pesadillas se hacen realidad'), se podía leer en su bíceps. No será ese el motivo de su tinta, pero fue todo un mensaje para la Penya. Certero y sin ansia. El generador de ventajas que todos en Murcia quieren ver tiene estas cosas cuando el viento empieza soplando a su favor, y aguantando el pulso a un Joventut que también quería correr (16-16, minuto 6), solo quedaba esperar el momento.

86 Divina Seguros Joventut

Laprovittola (20), Ventura (2), López-Arostegui (4), Harangody (8) y Todorovic (21) -quinteto titular- Dimitrijevic (0), Morgan (0), Delía (9), Nogués (0), Boungou-Colo (8), McFadden (14) y Parra.

94 UCAM Murcia

Booker (27), Doyle (11), Rojas (8), Soko (18) y Hunt (2) -quinteto titular- Radoncic (2), Kloof (2), Rudez (9), Oleson (0), Cate (6), Todorovic y Lecomte (9).

Parciales:
17-30, 15-24 (32-54), 28-11 (60-65) y 26-29 (86-94).
Árbitros:
Antonio Conde, Rafael Serrano y Rubén Sánchez.
Incidencias:
Palau Municipal Olímpic de Badalona, 3.261 espectadores. 31ª jornada de la Liga Endesa.

Y ese momento llegaba con la segunda falta de Laprovittola, que marchaba a protegerse a un banquillo donde Durán era advertido de técnica por la vehemencia de sus protestas. El UCAM bailaba sobre la pista, Booker no solo anotaba, sino que también alimentaba a los suyos, y en solo cuatro minutos caía un parcial de 1-14 para cerrar un primer cuarto en el que en Badalona estaban más pendientes de los árbitros que del juego (17-30).

El Joventut empezó con mal pie y ser presa de los nervios con la estrella en el banquillo es difícil de arreglar en la pista. El UCAM, incluso perdonando en algunas acciones, tocaba una renta de 17 puntos en solo quince minutos de juego (22-39). El argentino no tardaría en volver, algo que Todorovic pedía a gritos desde un sobrecargado poste bajo, pero el UCAM castigaba cada error local, con un Soko muy serio, y dos triples seguidos de Booker y Doyle; con tiempo muerto entre medias, ponían la máxima ventaja de 24 puntos (30-54) a menos de un minuto para un descanso al que se llegó con +22 (32-54).

Intercambio de papeles en vestuarios

Nadie dudaba de ello, pero la obviedad es ensordecedora: cuando Booker empieza fino, el UCAM tiene mucho a su favor. Cuando no, más vale rezar. Fue el primer caso, pero la enorme diferencia que tenía el UCAM en el marcador llegó de manera tan prematura que incluso tenía un componente engañoso, pues restaba mucho partido y, tras un paso por vestuarios, el Joventut tenía aún mucho que decir.

Cuando la Penya redujo la diferencia de 24 a 3 puntos en el último cuarto, Booker volvió a ejercer de héroe con once puntos seguidos

Y no tardó mucho en ponerse a ello. El tercer cuarto traía a un equipo verdinegro irreconocible respecto al de la primera parte, uno que no rehusaba ir al contacto en defensa y que en ataque jugaba rápido y sereno al mismo tiempo. Pero no era el único irreconocible. El UCAM, como le ha pasado en otras ocasiones, quedó noqueado por la reacción local y caía en errores no forzados de los que se pagan más tarde. La diferencia fue menguando cada vez más, con Todorovic dando una clase de poste bajo a Cate gracias a los espacios del '4' abierto Harangody y a un Laprovittola que volvía a sentirse cómodo.

El UCAM aparecía con contadas canastas llegadas por tesón, y tras una de ellas llegó un punto de inflexión. Soko salvó los dobles dígitos en el marcador con una canasta, pero su exceso de ímpetu le llevó a golpear a Harangody acto seguido. Antideportiva y tercera falta. Al banquillo. La adrenalina se disparó en Badalona y en el UCAM apareció un miedo a ganar ya conocido. Los de Durán aprovecharon la circunstancia, un 'sprint' al final del cuarto y el comienzo del último puso la diferencia en tres puntos (62-65).

Booker vuelve a colgarse la capa

Del 9 de 17 en triples de la primera parte al 1 de 7 en el tercer cuarto. Ver para creer. Y la estrella, Booker, apagada. Hasta entonces. El tercer cuarto fue sido el asueto para el base. Con la Penya a una posesión de distancia llegó su cuarto triple, aunque su mejor 'show' estaba por aparecer. En el otro bando, McFadden también tenía cosas que decir. No anotó en todo el partido, pero es de esos que, como el californiano del UCAM, le basta con poco para explotar. Tres triples suyos en menos de dos minutos quitaron hierro a la sobriedad de Lecomte, que junto a Booker en pista ejerció de base para jugar largo y con acierto. Y vuelta al -3 (75-78, minuto 35).

El UCAM sale del descenso aprovechando las derrotas del Estudiantes, el Gipuzkoa y el Breogán

De Booker se podrán lanzar muchas críticas, pero no se le podrá achacar falta de personalidad. Y un jugador que asume tiros con su equipo en un momento de zozobra con esa capacidad de anotación vale su peso en oro. Los rebotes por encima del aro, los golpes en el pecho o las caídas por salvar un balón demuestran coraje. También las canastas en el filo de la navaja. Y si del 75-78 se pasó al 79-90 a un 1.46 del final fue porque no hubo manera de parar a un jugador de los que desespera a equipo y grada rival. Su penúltima exhibición ofensiva, soportada en defensa por un brillante Cate -y también hay que dar mérito a Booker sobre Laprovittola-, pueden haber valido una salvación.

Susto final

El UCAM parecía haber amarrado ya la victoria. Una canasta de Lecomte a 1.09 del final (81-92), aparentemente, la sentenciaba. Pero a este UCAM le van las emociones fuertes. Después de anotar un rápido triple McFadden, Lecomte perdió el balón en la subida. McFadden anotó dos de tres tiros libres y Booker cometió pasos a 48 segundos del final. Soko asumió un rebote valiosísimo, pero fallaba dos tiros libres. La Penya no tuvo tiempo para más y el UCAM salió más que vivo del Olímpic.

Con las derrotas de todos sus rivales directos, el UCAM es antepenúltimo -fuera del descenso- en el triple empate con Estudiantes y Gipuzkoa. Breogán, un peldaño por debajo con nueve victorias.