Baloncesto | Liga Endesa

Al UCAM le bastan seis minutos para ganar en San Sebastián

Imagen del partido contra el Delteco GBC. /UCAM
Imagen del partido contra el Delteco GBC. / UCAM

Una increíble salida de 4-28 en la segunda parte reventó el partido

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEA

Los partidos de baloncesto duran cuarenta minutos de tiempo reglamentario. Cuarenta minutos en los que, como en cualquier deporte, puede pasar de todo. Y, en el de este sábado en San Sebastián, fueron los seis primeros del tercer cuarto los que se llevan toda la atención para resumir un partido anodino. El UCAM comenzó la segunda parte fue un fiero conjunto con deseo de recuperar cada balón en defensa, capturar cada uno que saliera despedido del aro y hacer atravesar, no sin una coherencia baloncestística primero, la red rival. Y así es como el UCAM anotó 28 puntos en solo seis minutos. 28 puntos con ocho acciones de tres puntos, seis triples y dos jugadas de canasta y falta. Un vendaval había pasado por Illumbe y se había llegado consigo el partido.

67 Delteco GBC

Pérez (0), Nevels (6), Salvó (0), Burjanadze (19) y Bobrov (7) –quinteto titular- Gutiérrez (13), Van Lacke (9), Barro, Sekulic (10), Sanz, Beraza y Corbacho (3).

81 UCAM CB Murcia

Kloof (12), Oleson (15), Rojas (0), Soko (23) y Delía (10) –quinteto titular- Durán, Urtasun (2), Rudez (2), Cate (4), Tumba (0), Booker (6) y Doyle (7).

PARCIALES.
20-16, 15-13 (35-29), 16-32 (51-61) y 16-20 (67-81).
ÁRBITROS.
Carlos Cortés, Jordi Aliaga y Alfonso Olivares.
incidencias.
Donostia Arena de San Sebastián, 3.571 espectadores. 11ª jornada de la Liga Endesa.

El Delteco GBC no supo reaccionar al despliegue físico que se le vino encima, con la guinda del buen hacer que supone contar con ese señor mayor llamado Brad Oleson sobre la cancha, y un partido que en los primeros veinte minutos estaba siendo jugado a su ritmo se le volvió totalmente en contra. Burjanadze, el mejor del partido por estadísticas, había impuesto su ley en el inicio con tres triples seguidos con que reducir las embestidas visitantes que hasta entonces venían solo por parte de Ovie Soko en un UCAM que, desde que Juárez diera descanso al inglés poco antes de terminar el primer cuarto, perdía el norte ofensivo (20-16).

No desplegaba tampoco un baloncesto brillante el equipo de Valdeolmillos, pero el ex del UCAM Sekulic sacaba hasta cinco faltas a Cate y Tumba para hacer entrar en problemas al cuadro interior murciano antes de un descanso al que el GBC se fue con ventaja aprovechando la floja anotación visitante (35-29).

28 puntos en seis minutos y partido en el bolsillo

El GBC quiso empezar la segunda parte subiendo líneas desde el primer balón que se puso en juego, pero se olvidó de reemplazar y Oleson metió su primer triple. En la siguiente jugada, Soko sacaba un 2+1. Y ya estaba montada. Esas eran las dos acciones de poder que hacían que el UCAM se viniera arriba y le entrara el miedo al GBC. El quinteto del UCAM en estos minutos, una equilibrada combinación de músculos y las neuronas que ponía Oleson, funcionaba de perlas. El veterano jugador de Alaska le había quitado las llaves de Illumbe a Valdeolmillos cual ladrón de guante blanco y hacía jugar a los suyos. El 12 del UCAM parecía ir andando a la misma vez que su equipo había metido la quinta marcha.

Hasta Booker, que venía realizando un encuentro mediocre, aprovechaba la situación para entonarse y meter dos triples seguidos de los de porque él lo vale. Apenas el marcador sumaba tres puntos más cuando el UCAM estaba haciendo caja otra vez. Un 2+1 de Delía dejaba en 28 los puntos anotados en seis minutos para la historia del club. De ir seis abajo al descanso a vencer 39-57 a catorce minutos del final.

Catorce minutos que, ya se sabe, pueden ser un mundo. Y el GBC, ante su gente, no podía tirar la toalla tan pronto. Sekulic sería el que más pondría de su parte para evitar el bochorno y marchar solo diez abajo al último cuarto (40-50), que para lo que había llovido, mal no estaba. Pero el UCAM seguía con hambre.

Sacando músculo

A decir verdad, el GBC tuvo su oportunidad de volver al partido, pero no la pudo aprovechar. O no le dejaron. Gutiérrez no tocaba aro en el último tiro del tercer cuarto, y en el último el equipo local perdería el balón en hasta sus seis primeros ataques. Y con estas, nueva máxima ventaja del UCAM, que un parcial de 0-10 ponía un contundente 51-70 en el marcador a falta de siete minutos para el final.

Aunque para contundencia, la de un Kloof desatado para machacar el aro, como el UCAM haría hasta en cinco ocasiones en la segunda parte. Los de Juárez habían barrido de la pista a su rival y solo quedaba seguir ganando en sensaciones tocando máximas de más de veinte puntos de diferencia, momento en el que la inevitable relajación permitió un leve maquillaje a un equipo donostiarra despedido con silbidos por su propio público.

El UCAM sigue cogiendo tono y con su victoria de este sábado suma la cuarta para ponerse a los mismos dos partidos que le separan de la Copa y del descenso con un partido menos.

 

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