Baloncesto | UCAM Murcia

Emi Cate: «Intento aprender de todo lo bueno y lo malo que me pasa»

Emi Cate, jugador del UCAM Murcia. / Vicente Vicéns / AGM
Emi Cate, jugador del UCAM Murcia. / Vicente Vicéns / AGM

«Hemos llegado en un buen momento al parón de selecciones y estoy seguro de que mañana daremos nuestra mejor versión», asegura el pívot rumano

EMILIO SÁNCHEZ-BOLEA Murcia

Es una de las sensaciones de la Liga Endesa y de Europa. Con solo 21 años está siendo uno de los jugadores más fiable de un UCAM que por momentos ha zozobrado, pero en el que siempre se ha mostrado firme un Emanuel Cate (Bucarest, 1997) con hechuras de jugador veterano, respondiendo en momentos delicados –véase la eliminatoria de acceso a la Champions o el último partido ante el Banvit, con cuatro tapones en el último cuarto-. Emi, como prefiere que le llamen, es el enésimo conejo sacado de la chistera de Alejandro Gómez. Canterano del Real Madrid, después de dos años cedido en Sevilla, donde se contaron más los partidos en que no jugó por decisión técnica que aquellos en los que tuvo minutos, pareció que la Liga Endesa no era su sitio. Pero después de una triunfal temporada en el Prat de la LEB Oro, donde fue incluido en el mejor quinteto de la competición, en el UCAM está aprovechado su gran oportunidad. Emi nunca tuvo prisa porque «trabajando es como salen las cosas».

-¿Nadie se había dado cuenta del potencial que tenía o no le habían dejado mostrarlo?

Desde que llegué lo único que he hecho ha sido seguir mi rutina, trabajar cada día y prepararme para entrenar bien. Conseguí hacer buenos entrenamientos, algún buen partido y el equipo está ahora en mejor dinámica. Sí es cierto que tuve anteriormente otro paso de dos años por la Liga Endesa pero no tuve oportunidades de jugar, aunque pienso que también estaba entrenando bien, pero me sirvió para aprender mucho sobre el baloncesto y la vida, y todo esto hizo que llegara a este punto como un jugador más maduro y que puede aplicar y desarrollar su juego.

-Pero es sorprendente que en Sevilla no le dieran cancha. El Real Madrid le manda allí un primer año y después la cesión se renueva. Se debería suponer que creían en usted.

La verdad es que cuando salí de la cantera del Madrid no sabía muy bien qué esperarme, era mi primer año senior y no tuve oportunidades. Cuando acabé la primera temporada tampoco tuve otros lugares donde poder ir, allí me dijeron que podía quedarme otro año porque si pasaba algo podría jugar. De hecho, esto pasó, jugué dos o tres meses muy bien cuando otro de los pívots se lesionó, pero ahí se quedó. Aprendí de las cosas buenas y de las malas y por eso ahora estoy preparado.

«Supongo que, si tanta gente lo dice, en algo nos pareceremos» Comparación con Felipe Reyes

-Dos años sin jugar pero en el Prat se convierte en uno de los nombres propios de la LEB Oro. ¿Confiaba en que esto podía pasar?

Sí, cuando me decidí a dar un paso atrás marchando a la LEB Oro estaba seguro de que lo podría hacer bien, ya había hecho algunos buenos partidos en la Liga Endesa y la LEB no debería darme tantos problemas. Eso sí, es una muy buena liga, no es fácil jugar ahí, pero tenía mucha confianza en mí mismo y estoy contento con cómo salió.

-¿No siente que el Madrid se pudo haber olvidado demasiado pronto de usted? Willy Hernangómez también estuvo cedido dos años en Sevilla pero volvió.

Sí, pero es diferente. Él fue a jugar muchos minutos, yo llegué sin un rol muy importante, y esto al final es normal que me perjudique mucho porque son mis dos primeros años como profesional.

-Y ahora que está jugando, ¿qué le parece la Liga Endesa? ¿Ha cambiado su forma de verla?

Siguen muchísimos jugadores que ya estaban cuando di mis primeros pasos en la liga, no creo que haya cambiado mucho. Se hacen algunas cosas nuevas pero la dinámica sigue un poco igual, yo sabía que lo único que necesitaba era seguir trabajando porque así es como al final salen las cosas.

«Solo he ganado tres o cuatro kilos de músculo desde que estuve en Sevilla, aún estaba por desarrollar» Evolución Física

-Usted ha cambiado mucho físicamente, eso salta a la vista. Cuando jugaba en Sevilla estaba muy delgado, debe haber pasado mucho tiempo en el gimnasio.

En realidad solo he ganado tres o cuatro kilos de músculo real, lo que pasa es que en Sevilla tenía solo 18 años y ahora he madurado también físicamente. En el gimnasio soy muy estricto, nunca me salto ni una repetición, incluso intento hacer cuantas más mejor. Tu cuerpo es tu arma, si físicamente te encuentras bien será más fácil que te encuentres con seguridad, por eso me las pesas me ayudan a sentirme seguro.

-Mentalmente también se le ve muy preparado. No se arruga compitiendo contra pívots más experimentados y con una carrera ya hecha en Europa y no comete los típicos errores de novato.

El año pasado, jugando muchos partidos en una liga importante, me di cuenta de muchas cosas: cómo hay que prepararse antes de un partido, cómo luchar cada balón, cómo situarse en el campo, etc. Me vino muy bien también jugar con mi selección contra buenos equipos, pero en definitiva se trata de intentar aprender de cada cosa que te pase y seguir luchando.

-También llama mucho la atención ver a un chico de 21 años reunir en pleno partido a sus compañeros para dar indicaciones.

Es mi labor avisar a los demás si veo algo importante. Hay muchos momentos en los partidos que puedes ver una cosa de la que un compañero no puede darse cuenta, así que es fundamental que nos juntemos para hablar de lo que está pasando.

«Me sirvió para aprender del baloncesto y la vida y llega preparado a este punto de mi carrera» Falta de oportunidades en Sevilla

-Le habrán dicho muchas veces que recuerda a un joven Felipe Reyes.

Sí, lo he escuchado y supongo que, si tanta gente lo dice, en alguna cosa seremos similares, pero eso no quiere decir que yo sea como él. Tengo que ir paso a paso, soy todavía muy joven y solamente pienso en mejorar cada día y llegar a mi propio mejor nivel.

-No me creo que viendo todo lo que está dando que hablar en su vuelta a la Liga Endesa ningún equipo grande haya preguntado a su agente por su situación.

La verdad es que no he hablado con mi agente sobre esto porque estoy muy a gusto aquí en Murcia, con los compañeros y toda la gente del club y la ciudad. Estoy muy contento, centrado en que hagamos una muy buena temporada y cuantas más que podamos. Hay que centrarse en el presente.

-Sí, mejor. ¿Siente que están ahora en la buena línea después de los últimos partidos?

Sí, creo que hemos llegado en un buen momento a este parón por las 'ventanas FIBA', hemos tenido una semana entera para preparar el partido de mañana y estoy seguro de que daremos nuestra mejor versión.

«Debemos ser más regulares en defensa porque es a partir de ahí desde donde podremos ganar los partidos» Estado actual del UCAM

-¿Qué le falta al UCAM para dar un salto de calidad?

Ahora mismo hemos mejorado bastante desde el principio de la temporada, pero nos hace falta tener más regularidad en defensa. Es lo que caracteriza a este equipo para que nos podamos mantener en los partidos, porque en ataque puede pasar cualquier cosa, tener a uno o a otro más acertado, pero tenemos que hacer que todo nazca desde la defensa porque es desde donde ganaremos los partidos.

-Y a nivel personal, ¿qué tal la rivalidad en el puesto de '5' con Delía y Tumba? Parecía que usted llegaba como tercer pívot pero ha logrado ser uno más y que estén jugando más o menos lo mismo.

Todos los compañeros competimos en cada entrenamiento para poder dar lo mejor de nosotros mismos en el partido. Cuando llega la hora es nuestro entrenador quien ve quién está mejor, a quién puede sacar más minutos dependiendo del rival, etc. Somos muchos y cada uno se puede adaptar de una forma u otra a lo que el partido que toque pida.

Madurez psicológica a los 21 años

Por nadie ha pasado que Emi Cate no es un chaval de 21 años al uso. Lo desprende dentro de la cancha y lo confirma en las distancias cortas, donde confiesa una importante atracción por la Piscología. Desde que llegó al Real Madrid con 14 años ha tenido claro que quiere ser profesional del baloncesto y que no hay que saltarse ningún paso. «En estos años me di cuenta de que la parte psicológica del deportista es muy importante, la mentalidad influye muchísimo en los partidos». Una inquietud autodidacta que asalta en quien tiene claro su objetivo. «Me dediqué por mi cuenta a buscar los conceptos más importantes en la psicología del deporte y así estar preparado para afrontar todo lo que pasa antes, durante y después de los partidos, porque también influye mucho nuestra vida personal y siempre hay que buscar el equilibrio».

Ahí la ciudad también parece jugar un papel fundamental. «Me encanta Murcia. Es una ciudad tranquila que ayuda mucho a crecer al deportista y a mí personalmente me viene muy bien». Habla con toda la naturalidad del mundo, pero no deja de sorprender lo bien amueblada que tiene la cabeza. Eso sí, no todo es baloncesto. «Me gusta mucho ir al cine y el otro día conocí Terra Natura, que me encantó».

 

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