Roland Garros

Nadal derrumba a Federer y peleará por su duodécima corona

Nadal celebra un punto. /Yoan Valat (Efe)
Nadal celebra un punto. / Yoan Valat (Efe)

El español derrota por vigésimo cuarta vez al suizo, al que barre en tres sets para perseguir una nueva Copa de los Mosqueteros

ENRIC GARDINERParís

Si John Ford hubiera tenido que dirigir una película del oeste en el Bois de Boulogne, el escenario hubiera sido muy parecido a lo acontecido este viernes en la Philippe Chatrier. Oleadas de arena, dos pistoleros y un silencio que hubiera congelado al mismísimo Ennio Morricone. No era 'La diligencia' lo que se rodaba en París, era el capítulo número 39 de la rivalidad entre Nadal y Roger Federer. Una película que cuando se juega entre los muros de Roland Garros siempre termina de la misma forma.

Lo hace con el español triunfando (6-3, 6-4 y 6-2) y el suizo derrotado. Con la victoria número 24 del manacorense en la rivalidad y con la irrupción de Nadal en su duodécima final de Roland Garros.

Y eso que el encuentro tuvo un protagonista inesperado y particular. El atroz viento que azotó la capital parisina dio un toque diferente al partido. Los Nadal-Federer siempre han estado tocado por los elementos, como la recordada final de Wimbledon 2008, y su reencuentro en Roland Garros no iba a ser menos. «Tardamos un rato en entender cómo iba el viento. A partir de ahí, comenzamos a jugar los dos mejor», explicó Nadal después del encuentro.

El aire levantando la tierra ante sus impacientes caras envolvía un partido mil veces visto y anticipado. Nadal repetía sobre el revés de un Federer al que le costaba sacar cualquier juego adelante.

La superioridad en el fondo del balear obligaba al suizo a aprovechar el viento a su favor y tirar dejadas y bolas cortas que sacaran de su juego a Nadal. Una estrategia que arañaba puntos, pero se antojaba escasa para el desafío de batir a un tenista con un registro de 92 victorias y dos derrotas en Roland Garros. Ninguno de esos dos tropiezos fue contra el de Basilea.

Un arranque amenazador de 3-0 fue aminorado por el orgullo suizo, que recortó hasta el 3-2, pero ya solo fue capaz de encauzar un único juego más hasta el 6-3.

Show

No parecía Nadal dispuesto a abdicar su trono en París y ni cuando Federer pareció encontrar luz entre los nubarrones regaló un ápice. El suizo dispuso de bola para marcharse 3-0 arriba en el segundo set, pero siguió enredado ante un rival que siempre le ha dominado. El aspecto mental volvió a salir a escena cuando Federer fue incapaz de aguantar su saque con 4-4 y 40-0. Ahí se terminó el encuentro y comenzó el show de Nadal.

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Los 'passing', las bolas imposibles y los errores de un Federer desquiciado aceleraron la sexta victoria de Nadal sobre el número 3 del mundo. Un triunfo que mete al de Manacor en la final del torneo parisino por duodécima vez y que le medirá a Novak Djokovic o Dominic Thiem, cuyo partido de semifinales quedó suspendido este viernes por la lluvia y se reanudará este sábado desde las 12:00 horas.

«Me da energía para seguir adelante. Ahora tengo un día de descanso y solo espero estar preparado para el domingo. Quiero felicitar a Roger por mantener este nivel con 37 años. Siempre es un placer jugar contra él», señaló el manacorense en los micrófonos de Eurosport.

El récord de Nadal entre semifinales y finales de Roland Garros es de 23-0 y este Grand Slam podría ser el primer torneo en su vida que conquista en doce ocasiones, por encima de las once de Montecarlo y Barcelona.

Además, superaría a la australiana Margaret Court, que fue capaz de ganar once Grand Slams en el Abierto de Australia en la década de los 60 y los 70. La mayor cantidad en un solo 'major', solo igualada por los once Roland Garros de Nadal, una marca que puede tener una fecha de caducidad muy cercana.