Final

Croacia asalta Lille y se queda a las puertas de su segunda Copa Davis

Marin Cilic celebra su victoria ante Jo-Wilfried Tsonga. /Christian Hartmann (Reuters)
Marin Cilic celebra su victoria ante Jo-Wilfried Tsonga. / Christian Hartmann (Reuters)

Borna Coric, primero, y Marin Cilic, después, abrocharon los dos primeros puntos de la final para el equipo balcánico, dejando la 'ensaladera' lista para su conquista

ENRIC GARDINERMADRID

Croacia sabe cómo silenciar a 25.000 franceses. De ello se encargó la hinchada balcánica que acudió a Lille y Borna Coric y Marin Cilic en el papel de ejecutores sobre la pista.

Los croatas partían con el cartel de favoritos, por el mayor ránking y ritmo de sus jugadores y los galos tenían de su parte la experiencia de los diez entorchados previos, la vitola de vigentes campeones y, como mayor apuesta, las 25.000 gargantas de Lille. Ninguno de ellos inquietó a los chicos de Zeljko Krajan, enfocados en conseguir la segunda 'ensaladera' ajedrezada.

Los croatas se marcharon de la primera jornada con dos puntos en el marcador. Los dos individuales, claves en el despiece psicológico de la final, fueron a parar a los favoritos, arrinconando la maniobra de Yannick Noah, capitán francés, de arriesgar con Jeremy Chardy en el primer envite, y con el casi desaparecido Jo-Wilfried Tsonga en el segundo. Noah dejó en el banco a Lucas Pouille, su número uno, y a uno de los héroes contra España, Benoit Paire, en la grada y lo pagó.

Chardy solo aguantó la ofensiva del joven Coric los diez minutos del juego inicial. La rotura temprana del número doce mundial convirtió el partido en una cuesta abajo en la que al croata solo le hizo falta empujar levemente para que fuera todo rodado.

Coric le encajó un 6-2 inicial y solo sufrió cuando Chardy dispuso de dos bolas de 'break' para ponerse 3-1 en el segundo set. El francés no las aprovechó y no volvió a oler una rotura. El croata, finalista en el Masters 1.000 de Shanghái, siguió inmune a la presión de la grada y en poco más de dos horas -y tras un tenso tiempo médico en el tercer set, que le obligó a salir de la pista- solventó el primer punto de la eliminatoria por un marcador global de 6-2, 7-5 y 6-4.

Francia se agarra al partido de dobles

La tranquilidad de ir arriba quizás alivió a un Cilic que no guarda buen recuerdo de estas instancias. En 2016, con dos sets a favor para darle a Croacia la 'ensaladera', se achicó y vio cómo Juan Martín del Potro le remontaba. Para más inri, en casa.

Esta vez la 'torre de Tandil' dio paso a un Tsonga venido a menos, sombra del que un día fue comparado con Muhammad Ali. Los siete meses que estuvo parado entre febrero y septiembre, por una lesión de rodilla, no ayudaron a que el de Le Mans se mostrara fluido sobre la pista e incluso acabó con acusados problemas físicos.

Cabía la duda de ver si Cilic, después de jugar la semana pasada las Finales ATP de Londres, sería capaz de adaptarse a la arcilla, pero lo dejó claro con un contundente 6-3 para abrir la contienda. Tsonga, como Chardy, dispuso de oportunidades en el segundo set y dejó ir las dos bolas de rotura que tuvo. Cilic le castigó, se llevó la segunda manga por 7-5 y definió en el tercero, después de que el galo sufriera unos problemas en la espalda que le llevaron a tratarse durante unos minutos en el vestuario. Cilic cerró el segundo punto de la eliminatoria por 6-3, 7-5 y 6-4.

Este sábado, Croacia podrá apuntillar el título. No lo tendrá fácil, eso sí. En el dobles, la clara favorita es Francia, con los campeones de Roland Garros Pierre-Hugues Herbert y Nicolas Mahut a la cabeza. Krajan alineará, si no hay cambios de última hora, a Mate Pavic, componente de la segunda mejor pareja del mundo junto al canadiense Olivier Marach, y al veterano Ivan Dodig, quien busca en la Davis el broche de oro a su carrera.

 

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