Fútbol Sala

La vuelta del gran capitán

Kike Boned, ayer, junto a Andresito en el acto con Terramovil./Alfonso Durán / AGM
Kike Boned, ayer, junto a Andresito en el acto con Terramovil. / Alfonso Durán / AGM

Kike Boned, leyenda de ElPozo, regresa al club como vicepresidente para «ser autocrítico, hay margen de mejora»

José Otón
JOSÉ OTÓNMurcia

Iba a ser un simple acto de presentación de un nuevo patrocinador para ElPozo, la firma Terramovil, pero la figura de Kike Boned y la vuelta del gran capitán a la que fue su casa durante 13 años lo eclipsó todo. El cierre valenciano ocupará el cargo de vicepresidente ejecutivo y su misión será «echar una mano al presidente, a Fran Serrejón, a la junta directiva, al técnico y a los jugadores, aportando mi experiencia para seguir creciendo», aseguró.

En mayo de 2014 decidió colgar las botas tras una carrera brillante marcada por la superación, el sacrificio y la competitividad mostrada en la pista, y tras dejar una huella en ElPozo que difícilmente otro jugador podrá borrar. «Llevábamos tres años detrás de su vuelta y hasta ahora no había podido ser. Ahora sí, nos ayudará mucho y transmitirá grandes valores», aseguró José Antonio Bolarín, actual presidente.

Sus datos

Personal
Nació en Valencia, el 4 de mayo de 1978. Llegó a ElPozo en 2001 y colgó las botas en 2014.
Títulos personales
Medalla de Oro de la Real Orden del Mérito Deportivo 2013, 6 veces considerado Mejor Cierre de la Liga y 5 veces Mejor Jugador de la Liga. Mejor Jugador del Mundo en 2009 y Balón de Plata en la Copa del Mundo de 2012.
Con ElPozo
4 Ligas, 3 Copas de España, 3 Supercopas, 1 Copa Ibérica y 1 Recopa.
Con la selección
2 Campeonatos del Mundo y 5 Eurocopas.

El nuevo directivo de ElPozo se piensa remangar, no solamente acudir al palco cada quince días. Tiene que resucitar el espíritu de un equipo que no compite como antes: «Tenemos que ser autocríticos, hay margen de mejora y mucho recorrido por hacer. ElPozo es mucho más grande de lo que hoy estamos demostrando, es y siempre ha sido el mejor club del mundo en lo afectivo, ganemos o no ganemos, pero debemos ser inconformistas», afirma el valenciano. Lo que no ha perdido Kike Boned en los cuatro años que ha estado lejos de las pistas es la humildad. «Los dos pilares del club son los futbolistas y los aficionados, los que vamos con corbata no podemos aportar mucho. Los demás solo podemos ayudar. Ellos son los protagonistas».

El nuevo vicepresidente ejecutivo del club sabe cuál es su principal misión: «No podría tanto el foco en volver a ganar, muchas veces depende de ciertos detalles. Nuestro reto debe ser volver a recuperar nuestra identidad, nuestra propuesta de juego. ElPozo siempre ha sido un club respetado por cómo nos hemos comportado. Son las directrices de las que no podemos desviarnos. Jugar en ElPozo implica adquirir un compromiso».

Kike irradia felicidad: «Es el momento idóneo de volver a un club del que nunca me he ido. Esto es un paso adelante, volver a lo que emocionalmente me llena. Es un momento de nuestra historia muy especial; arranca una nueva etapa después de muchos años de estar Duda al frente del equipo. Para todos es un reto muy grande y a mí me llena mucho».

El mejor de la historia

Kike Boned es el mejor jugador de la historia del club murciano. Aunque figuras como Paulo Roberto fueron más mediáticas y vistosas, el cierre valenciano consiguió liderar el lustro más glorioso del club propiedad de la familia Fuertes. Llegó a ElPozo con apenas 21 años y, pese a ser campeón del mundo con España, ocupó un rol secundario por detrás de otras figuras. Hasta que con el paso de los años se fue haciendo fuerte. La retirada de Paulo Roberto en 2005 y las marchas de Lenìsio y Balo al Polaris ese mismo verano hicieron aparecer en escena al Kike Boned más jerárquico. De hecho, hasta estuvo obligado a declarar en el juicio que los dos brasileños emprendieron contra la firma murciana para marcharse al Polaris sin abonar la cláusula de rescisión de 1,1 millones.

Después, cuando parecía que ElPozo decaería, tiró de un grupo de futbolistas en el que estaban Fran Serrejón, Álvaro Aparicio, Vinicius, Juanjo, Mauricio, Wilde y Bácaro, entre otros. Fue la prolongación de Duda en la pista, pero con criterio propio. Y tras años de perder finales contra el poderoso y millonario Interviú, el conjunto murciano comenzó a ganar. Primero la Liga contra el Polaris y después otras dos contra el Interviú y la última contra el MRA Navarra. Pero también le dio a ElPozo 3 Copas de España, 3 Supercopas, una Copa Ibérica y una Recopa de Europa, además de un sello propio. ¿Qué hubiera sido de ElPozo si Kike hubiera aceptado la propuesta que Pedro García, dueño de Polaris, le puso encima de mesa y que el valenciano, cortésmente, rechazó para seguir en el que consideraba el club de su vida?

ElPozo puede presumir de que, a partir de ahora, tendrá también a uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol sala español a los mandos de la entidad (acumula 2 Mundiales y 5 Eurocopas). Con que aporte en los despachos la mitad de lo que emanaba en la pista, ElPozo habrá ganado. Kike Boned, que fue embajador de la Liga y comentarista de televisión en estos cuatro años sin ejercer de futbolista, siempre llevó a ElPozo en el corazón y se quedó con una espina clavada cuando, tras colgar las botas en 2014, no tuvo sitio en el club de su vida.

Quién sabe si estos cuatro años, en los que ha asumido con éxito la gerencia del complejo Olimpic Club, le han servido para ver las cosas con perspectiva y ganar experiencia fuera. Sobre Tomás Fuertes, el dueño, Kike dijo ayer que «tiene que ver mucho en todo. Su papel es fundamental. Me ha mostrado su voluntad de que volviera desde el primer día y yo agradezco su apoyo y el afecto».

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