Serenidad y abrazos en la última noche

Los jugadores de ElPozo despiden a Duda./v. vicens / agm
Los jugadores de ElPozo despiden a Duda. / v. vicens / agm

Duda se va con la misma profesionalidad mostrada estos años: «Yo ahora solo estoy jodido por perder»

A. CREMADESMURCIA

En su último partido con ElPozo Duda mostró una serenidad inhabitual en él, quizá para esconder las emociones. Así, lo normal es que el hispano-brasileño no pise la pista hasta que sus jugadores no hayan saltado, pero, muy calmado, rompió con la tradición y saltó el primero a pista, cuando prácticamente nadie lo había hecho. La grada lo recibió bien, con efusividad, y el técnico respondió agradeciendo el gesto. Después el preparador de Florianópolis comenzó su partido particular. De inicio no saludó a Andreu Plaza, que le había hecho un feo en Barcelona, después de los rumores que sitúan al técnico en el Barça el año que viene. Ya iniciado el choque, animaba y pedía fortaleza a Fabio. No quería despistes.

Con el Barça por delante, Duda paró el juego, exigió a los suyos, exprimió el tiempo hasta el límite y después, con sus jugadores en pista, miró al cielo del Palacio. Tocaba caminar de nuevo y no venirse abajo. El equipo así lo hizo, tanto los jóvenes como los más veteranos. Con el gol Duda cobró confianza, pidió mas y Miguelín casi destroza la cruceta de la portería. Duda casi esprintó para llegar al vestuario. Tenía mucho que corregir al descanso, y es que no quería que el de ayer fuera su último partido.

Pero Duda vivió seguramente su peor segunda mitad en estos diecisiete años en los que ha estado en Murcia. El Barcelona estaba siendo mejor y remontar se convirtió en una misión casi imposible para ElPozo. Al técnico se le veía condicionado, porque no tenía los instrumentos necesarios para solucionar lo que estaba viendo. Por momentos pareció perder la fe y se mostró como un entrenador sistemático. No sacó el portero-jugador hasta que faltaban seis minutos para el final, y siguió dando minutos a todos para intentar llegar con dignidad al final del partido.

Con el final del encuentro se ponía fin a una época y Duda, como al principio, se mostró calmo, intentando incluso disipar algunos nubarrones con su abrazo con Andreu Plaza, con Rivillos, con todos los jugadores del Barça, que paradójicamente puede ser su equipo la temporada que viene.

Y, sobre todo, con Paco Sedano, con quien se le vio mucha complicidad. Todos despidieron al técnico reconociéndole su labor, pero el técnico no quiso entrar en esa despedida que la gente quería tributarle y se volvió a mostrar como un profesional: «Yo ahora solo estoy jodido por perder una semifinal de Liga, lo demás no me preocupa mucho», dijo como colofón. Se va Duda y ya se espera al argentino Diego Giustozzi, su sustituto.

 

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