Fútbol Sala | ElPozo Murcia

La maldición eterna de ElPozo

Ciço, con la cara cubierta por su camiseta, y Raúl Manjón, tras perder la final de Moscú en 2008. / j. otón
Ciço, con la cara cubierta por su camiseta, y Raúl Manjón, tras perder la final de Moscú en 2008. / j. otón

El equipo murciano, que ha ganado Ligas, Copas de España, del Rey y Supercopas, se tambalea en las citas internacionales

José Otón
JOSÉ OTÓNBangkok

No es ningún secreto que ElPozo, pese a que forma parte del triunvirato que domina el fútbol sala español, tiene una asignatura pendiente: obtener un éxito internacional de relumbrón. Aunque en sus vitrinas tiene una Recopa oficiosa (2003-04) y una Copa Ibérica (2006-07), todavía no ha conseguido alzar un título internacional de prestigio, como la Champions y la Intercontinental, dos espinas clavadas que le impiden ponerse a la altura de otros conjuntos españoles como Inter Movistar, Barça, Playas de Castellón, Caja Segovia y Talavera, que sí saben lo que es alzar alguno de estos dos trofeos.

La historia de ElPozo en estas dos competiciones es dramática, ya que, por una circunstancia o por otra, siempre se le ha escapado el título. Ha disputado dos finales a cuatro de la Copa de Europa, pero cayó en ambas, cuando era favorito. En la temporada 2006-07 el conjunto murciano se encontraba en el mejor momento de su historia y, tras superar la ronda previa en Budapest (Hungría) a sus tres rivales, decidió organizar la final decisiva en el Palacio de los Deportes de Murcia. Cuando lo tenía todo a favor se encontró con un Inter Movistar que le cerró el paso ante sus propios aficionados de la forma más dolorosa posible, con un gol sobre la bocina.

La entidad de la familia Fuertes organizó dos veces la Champions en el Palacio, pero también le salió mal

En la campaña siguiente el equipo murciano intentó otro asalto a la Champions. Había salido victorioso de la ronda previa disputada en Chorzow (Polonia) frente al equipo local, el Marbo y el Gospic, pero sucumbió en la tanda de penaltis de la final ante el Viz Sinara ruso, un equipo que no partía entre los favoritos. El equipo de Duda había hecho lo más difícil: eliminar en las semifinales al Dinamo de Moscú, organizador y claro aspirante a aquel cetro europeo. Quizás fue el golpe más duro para un equipo en el que jugaban Kike Boned, Wilde, Vinicius y Juanjo, entre otros, y que en aquella época dominaba en las competiciones domésticas. Un golpe que todavía escuece.

Los penaltis de Moscú

Pero su maldición en esta competición comenzó mucho antes, en la temporada 2004-05, cuando tras superar la primera ronda disputada en Amsterdam frente al Ararat, el Mostar y el Marlene, cayó en la segunda celebrada en Moscú frente al equipo anfitrión, el Dinamo, por 5-4. En la campaña 2009-10 disputó la ronda élite en Conegliano (Italia), pero se topó con la Luparense, que se llevó el pase a la final a cuatro con un polémico 5-4, en un duelo decisivo recordado también por el infarto que sufrió Juan Pedreño, delegado del equipo propiedad de la familia Fuertes.

El penúltimo asalto tuvo lugar en la campaña 2010-11, en Lisboa, justo después de que ElPozo ganara su última Liga. Le tocó enfrentarse en la fase previa al Targu Mures de Rumanía, al Era Pack de la República Checa y al anfitrión, el Sporting de Portugal. Pero los de Duda volvieron a sucumbir otra vez en el partido decisivo al caer por 5-3 ante los locales. La prueba inequívoca de que ElPozo no ha tenido suerte en esta competición fue que en la temporada 2012-13, coincidiendo con su última participación en la título continental de mayor prestigio, el club murciano decidió volver a organizar la fase previa con el objetivo de tapar con el apoyo de sus aficionados las debilidades de su equipo. Pero esta vez fue el Dinamo de Moscú el que tiró todos los planes de ElPozo por la borda cuando lo tenía todo a su favor.

En Hungría, nuevo asalto al trono europeo

El club murciano ha disputado en dos ocasiones la Intercontinental. En el año 2013, en Estados Unidos, cuando cayó en primera ronda contra el Carlos Barbosa de Brasil, y ahora en Bangkok, donde tampoco llegó a semifinales, evidenciando que, aunque no fue peor que sus rivales, debe mejorar en experiencia. El equipo, que se quedará en Tailandia hasta la madrugada del domingo al lunes, buscará jugar un amistoso en Bangkok para preparar mejor la final de la Supercopa del 7 de septiembre frente al Barça.

Esta temporada, al menos, podrá enjugar el mal sabor de boca que le dejó la Intercontinental con la Champions. Jugará la fase de grupos en Hungría, donde se medirá al Berettyóújfalu, el anfitrión, al Kairat kazajo, que ha ganado dos Copas de Europa, y al Partido Comunista, equipo ruso. Un grupo que no será nada fácil para los de Giustozzi, que está dispuesto a dejar atrás la maldición que persigue a ElPozo y llevarlo a su tercera Final Four.