ElPozo gana y sigue al acecho del Barça

Felipe Valerio celebra uno de los goles de ElPozo ante el Zaragoza. / javier carrión / agm
Felipe Valerio celebra uno de los goles de ElPozo ante el Zaragoza. / javier carrión / agm

Los de Giustozzi despiertan tras el descanso, después de un primer tiempo en el que les faltó brío

ANDRÉS CREMADES MURCIA.

No afloja. ElPozo Murcia ganó y sigue presionando al Barcelona en su lucha por el liderato. Los de Diego Giustozzi, que no tuvieron una buena primera mitad, firmaron un segundo capítulo de equipo con aspiraciones y se mantienen segundos, empatados a puntos con los azulgranas. Le costó mucho a los charcuteros entrar en el partido y, cuando lo hicieron, tampoco supieron meter mano a una defensa zaragozana que traía muy bien aprendido lo que tenía que hacer, pero todo cambió en la segunda entrega, en la que hubo circulación rápida, protagonismo de Xuxa y Andresito y una aptitud de equipo campeón. Se volvió a ver a ese equipo que el preparador argentino quiere, donde todos ayudan en defensa y en ataque. Ese equipo solidario que llevó a ElPozo a superar con solvencia la primera de las cuatro finales. Quedan tres y la próxima será en el Palacio de Deportes de Cartagena.

4 ELPOZO

1 ZARAGOZA

ElPozo Murcia
Fede, Fer Drasler, Xuxa, Andresito y Pito. También jugaron Álex, Miguelín, Matteus, Darío, Felipe Valerio y Álex García.
Fútbol Emotion Zaragoza:
Iván Bernad, Retamar, Richi Felipe, Víctor Tejel y Nano Modrego. También jugaron Chicho, Esteban, Tabuenca y Óscar Villanueva.
Árbitros:
Bernabéu Haro y González Ruano (Colegio Valenciano). Bien. Expulsaron a Matteus (m. 28) por dar un codazo a un rival.
Goles:
1-0, m. 24, Fer Drasler. 2-0. m. 25, Xuxa. 3-0, m. 27, Miguelín. 3-1, m. 28, Esteban. 4-1, m. 33, Andresito.
Incidencias:
Jornada 27ª. Palacio de los Deportes ante 2.000 espectadores.

Mal inicio. El partido parecía la continuación del encuentro de la semana pasada, con poca movilidad y ninguna solución a la propuesta del equipo de Santi Herrero. Además, nadie fue capaz de desatascar el juego anodino y repetitivo de un equipo que consumía minutos sin apenas llegar a la portería de Iván Bernad. La apatía del conjunto murciano fue captada por el equipo maño, que además fue creciendo paso a paso.

ElPozo tocaba y tocaba y pasaba, pero sin mordiente, como si se tratase de tener el esférico más que de intentar meterlo entre los tres palos. El equipo murciano, perdido en el mar de cambios que Giustozzi ejecutaba cada dos minutos, no encontraba la vía para ponerse por delante contra el Zaragoza.

Llamaba y mucho la atención la cantidad de errores en los pases del equipo charcutero. Falta de atención o poca compenetración, lo cierto es que el equipo se pasó cinco minutos sin disparar a puerta. La grada entendió que ElPozo necesitaba su aliento y comenzó apoyar con más fuerza a los suyos. Esto se notó en los jugadores, sobre todo en los minutos finales, en los que Miguelín, Álex y Andresito llevaron peligro, pero no tuvieron el punto de mira acertado.

Algo tuvo que pasar en el vestuario de ElPozo y fuerte para que el equipo saliese de la forma que lo hizo en la segunda entrega, más rápido, más contundente y, sobre todo, más fluido en la circulación. Esto dejó al Zaragoza, que vino con lo justo a Murcia, con las vergüenzas al aire, y es que la velocidad en la circulación y los desmarques de ruptura hacían que el equipo aragonés se viera al fin en serios aprietos.

Al fin cae la muralla

El 1-0 llegó en el 24, tras dos disparos de Fer Drasler que el meta Iván Bernad detuvo, pero al tercero el pívot brasileño disparó raso por bajo y entre una nube de jugadores el meta maño no la vio venir. Era el justo premio a salida de los jugadores del equipo murciano, que querían ganar. Así llegó el segundo tanto en una jugada de calidad culminada por Xuxa. ElPozo quiso hacer sangre sin concesiones atrás y llegó el tercero, en un gran disparo de Miguelín.

El equipo de Giustozzi quería mas, estaba revolucionado y había dejado en la mínima expresión a un Emotion Zaragoza que cogería aire un minuto más tarde en una acción absurda de Matteus, que dio un codazo a un contrario, viendo la roja directa y dejando al equipo con uno menos durante dos minutos. Tras el único gol maño, Giustozzi pidió tiempo muerto y Santi Herrero metió a Retamar como portero-jugador, pero Andresito logró el cuarto.

El Zaragoza lo intentó hasta el final con el portero-jugador, pero apenas pudo llegar con peligro y, cuando lo hizo, apareció un Fede que sigue en estado de gracia.