Resbalón de ElPozo en el arranque de la final (7-2)

Aicardo presiona a Andresito./Víctor Salgado / FC Barcelona
Aicardo presiona a Andresito. / Víctor Salgado / FC Barcelona

Cuatro minutos nefastos del equipo de Giustozzi dan ventaja al Barça, que se mostró letal

José Otón
JOSÉ OTÓN

Diego Giustozzi se ha empeñado, desde su llegada a Murcia, en que sus jugadores no miren atrás, en que se olviden del pasado y se sacudan todos los complejos de equipo segundón. El argentino tiene la teoría de que el pasado solo puede hacer daño a los murcianos y que recordar las últimas cuatro finales de Liga perdidas por ElPozo puede ser una losa más que un aprendizaje. Y tras el pitido inicial de la final 2018-19, parecía que el cambio de espíritu era efectivo, que su mensaje había hecho efecto en sus jugadores. ElPozo mostró más desparpajo en el arranque del primer partido ante el Barça y volaba en el Palau Blaugrana. Su rival estaba perdido en la pista.

Tras casi diez minutos brillantes del conjunto murciano, en los que pudo decantar el partido a su favor, el encuentro se convirtió en un infierno para ElPozo. Un choque que acabó con goleada en contra y que deja trabajo extra para Giustozzi de cara al segundo partido de la final: además de buscar las grietas en el juego del Barça, el argentino tendrá que recuperar las cabezas de sus jugadores para volver al punto de partida, a los primeros diez minutos en los que borró del mapa a su rival. Porque si algo tiene ElPozo es su capacidad de superarse tras un mazazo como el del Palau, una cualidad que va insertada en su ADN. Solo ha perdido el primer partido y todavía puede cumplir su objetivo antes de volver al Palacio: ganar uno de los dos encuentros iniciales.

7 Barcelona

Dídac, Sergio Lozano, Fernando, Joselito y Marcenio. También jugaron Aicardo, Boyis, Roger, Leo Santana, Arthur, Adolfo, Rivillos y Esquerdinha.

2 ElPozo Murcia

Fede, Álex yepes, Miguelín, Xuxa y Fer Drasler. También jugaron Felipe Valerio, Pito, Fernando, Darío, Andresito, Alberto García y Matteus.

Goles
1-0, min. 9, Ferrao. 2-0, min. 10, Leo Santana. 3-0, min. 12, Adolfo. 4-0, min. 13, Sergio Lozano. 4-1, min. 16, Fernando. 5-1, min. 18, Dídac. 5-2, min. 26, Fernando. 6-2, min. 33, Esquerdinha. 7-2, min. 35, Esquerdinha.
Árbitro
Felipe Madorrán y Urdanoz Apezteguía. Mostraron tarjeta amarilla a Pito, Álex Yepes
Incidencias
Palau Blaugrana, 4.000 espectadores en las gradas.

Avalancha de ocasiones

Aunque en el primer minuto de juego Fede tuvo que para un remate a Ferrao, ElPozo se hizo con el partido disfrutando de grandes ocasiones. Lo hizo a base de intensidad. La primera, una combinación de Miguelín y Álex que acabó con un volea del ciezano que se fue alta. Después llegó una doble de Xuxa y el propio Miguelín para continuar. Tras ello, otra de Xuxa, un disparo a bocajarro de Fernando y un balón al larguero de Fede. El Palau Blaugrana había enmudecido. Hasta que el técnico del Barça tuvo que pedir tiempo muerto para parar las embestidas del equipo murciano, al que solo le había faltado puntería. Desde ese momento las fuerzas se igualaron y el choque se convirtió más en un correcalles que en un monólogo murciano.

Hasta que un error en un pase de Miguelín en el centro de la pista cambió el choque por completo. Ferrao agarró el balón e hizo un gol imposible, metiendo el cuero por la escuadra derecha de la portería de Fede, que no la vio. Los daños colaterales del primer gol fueron mastodónticos. ElPozo, después de merecer más el gol que su rival, se derrumbó y se convirtió en un coladero. Leo Santana, en otra jugada mal defendida, hizo el segundo, mientras que Fede, con dos grandes intervenciones, evitó por dos veces que Esquerdinha también se estrenara como goleador en la final. Pero la hemorragia de fe continuó con el 3-0 de Adolfo y el cuarto de Sergio Lozano. ElPozo estaba hundido.

La única buena noticia fue que el Barça se sació, levantó el pie del acelerador y se encomendó a Fede, que en más de dos ocasiones evitó el quinto gol blaugrana. El equipo murciano tomó aire con el gol de Fernando (4-1) antes que Giustozzi demostrara que es un técnico valiente sacando portero-jugador a falta de más de cuatro minutos para el descanso. Doble o nada: o acortaba distancias y metía a su equipo en el partido antes del descanso o lo tiraba todo por la borda. Una apuesta arriesgada del técnico argentino que no salió bien ya que tras un remate fallido el portero local Dídac hizo el 5-1 desde su área. La declaración de principios del entrenador de ElPozo al menos, quedó patente en la pista del Palau: pese a la cascada de goles en contra, su equipo no se rendía.

Lejos del empate

El ritmo de la segunda parte no benefició a ElPozo. Los primeros cuatro minutos pasaron como si nada. El Barça estaba cómodo con su ventaja y al equipo murciano todavía le duraba el susto. Fernando puso el 5-2, pero ElPozo estaba falto de confianza, desesperado. El primer partido de la final se le había escapado en un suspiro, sin hacer casi nada mal para poder justificarlo. Quizás su única alternativa para no bajar los brazos era recortar diferencias y acabar el choque con buenas vibraciones de cara al segundo envite del próximo martes.

ElPozo dio un paso más y fue recuperando poco a poco la autoestima gracias a un remate de Fer Drasler y el rechace posterior de Álex Yepes, que se fue fuera. Pero el Barça, que estaba muy cómodo, siguió martilleando a su rival y Esquerdinha, con dos tantos, se encargó de poner el punto y final a un choque contra el que Giustozzi deberá luchar. Sobre todo por las secuelas que puede dejar.