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Arrivi aterriza en ElPozo, al fin

Javi Arrivi, segundo por la izquierda, ayer, durante el entrenamiento de ElPozo. / javier carrión / agm
Javi Arrivi, segundo por la izquierda, ayer, durante el entrenamiento de ElPozo. / javier carrión / agm

El preparador de porteros pudo llegar al club en 1998 y 2004, pero el fichaje por su «equipo favorito» siempre se truncó

José Otón
JOSÉ OTÓN

El destino es caprichoso y muchas veces te devuelve algo que te ha quitado tiempo atrás. Quizás por eso Javi Arrivi (Cadeira, La Coruña, 1980) ha fichado por ElPozo casi 20 años después de cuando pudo hacerlo por primera vez. Y es que su historia es muy llamativa: «Estuve a punto de fichar por ElPozo como jugador en dos ocasiones. La primera fue sobre 1999. Pude haber llegado al Ciudad de Murcia, al filial, para ser a la vez tercer portero del primer equipo, pero no me dejaron salir del Ourense. La segunda fue cuando se conoció la lesión de Sergio Alonso antes del Mundial de 2004. Yo estaba en Lugo, pero tampoco pude salir y ElPozo fichó a Chico para jugar un derbi contra el Polaris. No pensaba que podría volver a venir», afirma el preparador gallego.

Actualmente, a sus 39 años, se encontraba enrolado en el Cidade de Narón, de El Ferrol, donde hacía de portero del equipo de Segunda B y de entrenador de guardametas de la entidad. Pero entonces recibió una llamada inesperada: «Estaba de vacaciones y me llamó Diego Giustozzi. Nos conocemos porque estuvimos juntos en Segovia durante tres años. Cuando me preguntó le dije que sí, que quería venir a ElPozo. Luego tuve dudas por mi hijo, que tiene diez años. Cuando mi hijo me dijo que se venía conmigo a Murcia, me decidí. Tengo que sacarlo de su entorno, de sus amigos, de su vida, pero espero que todo vaya bien».

¿Quién es?

Personal
Javier Arrivi Loureiro nació el 7 de julio de 1980 en Cadeira (La Coruña). Tiene 39 años.
Trayectoria
Cadeira, Ourense, Barcel Euro Puebla, Cometal Celta de Vigo, Caja Segovia, Arcebansa Chint Zamora y Cidade de Narón.
Cargo
Es el nuevo entrenador de porteros de ElPozo, actividad que compaginaba con la de portero en el Cidade de Narón, que militaba en Segunda B.

Javi Arrivi no oculta que ElPozo para él siempre ha sido un club especial: «No es por hacer la pelota a nadie ni por quedar bien, pero siempre fue mi equipo favorito de la Liga desde pequeño, desde que empecé a ver fútbol sala, no el Playas de Castellón, ni el Talavera ni el Interviú, que eran los equipos que ganaban Ligas en la época en la que yo empecé en esto. Me fijaba mucho en los porteros como Ricardo, y en jugadores como Paulo y otras estrellas. Jugué mucho contra ellos y siempre me gustaron. Con menos presupuesto que los grandes, ha plantado cara y ha sacado muchos jugadores de la cantera», asegura el nuevo ayudante de Giustozzi.

«De joven me fijaba en gente como Ricardo y Paulo Roberto; el Playas, el Talavera y el Inter no me atraían tanto como ElPozo»

Arrivi tiene claro que va a aportar «trabajo y la ilusión que tengo. Acumulo experiencia para ayudar a los porteros y soy constante».

Precisamente este año ElPozo tiene que afrontar todas las grandes competiciones posibles, desde la Intercontinental hasta la Liga: «Me ilusiona jugar todas las competiciones. Podemos hacer un buen papel en todas. El grupo me gusta, trabaja muchísimo. Me sorprende lo mucho que trabaja. Antes los jugadores extranjeros trabajaban menos que los nacionales, pero los chicos que veo ahora aquí luchan como los que más. Es el espíritu de ElPozo y creo que se ha fichado muy bien». Eso sí, le cuesta decantarse por una: «Es difícil. No sabría decir cuál prefiero ganar. En principio o la Liga o la 'Champions', aunque es verdad que la Copa de España es un torneo también muy bonito, que me encanta».

El nuevo preparador de porteros del equipo murciano no se asusta por la presión que emana desde el club. «No me da miedo la exigencia. Voy a dar todo lo que tengo. No se me podrá reprochar que no trabajo. No me dio miedo como guardameta y ahora tampoco como entrenador de porteros». Eso sí, antes de todo, Javi Arivi tiene que encontrar piso para vivir y aprender a convivir con un calor «al que no estoy acostumbrado».

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