ElPozo Fútbol Sala

Andresito: «Hay una ambición nueva en el equipo, lo queremos todo»

Andresito, esta semana, antes de un entrenamiento en el Palacio de los Deportes. / javier carrión / agm
Andresito, esta semana, antes de un entrenamiento en el Palacio de los Deportes. / javier carrión / agm

«El club ha dado un paso adelante», asegura el cordobés, que acaba contrato el próximo verano, pero solo ve su futuro «en rojo»

ANDRÉS CREMADESMURCIA

Andresito, en realidad Andrés Alcántara Prieto (28 años), es un cordobés de carácter afable, comprometido y muy querido por todas las aficiones de los equipos donde ha estado. Se trata de uno de esos jugadores diferentes que hay en el fútbol sala, al que solo las lesiones le han mermado y no lo han dejado llegar al techo que se le vislumbraba hace un par de años. Esta temporada será su tercera en ElPozo Murcia y la única que comienza en igualdad de condiciones con sus compañeros. Quizá por eso se le ve jovial, confiado y con ganas de demostrar que puede ser uno de los hombres importantes del equipo de Murcia.

-Se le ve moreno, ¿ha tenido unas buenas vacaciones?

-La verdad es que sí, no han sido muy largas pero he realizado con mi novia un crucero por las islas griegas y eso te sirve para recargar pilas y para olvidarte de la pasada temporada, en la que lo hemos tenido todo al alcance de la mano; también para hacer examen de cómo se deben hacer las cosas para poder mejorarlas.

Llegada: «Nada más aterrizar, vi un vestuario con rencillas. Eso ha cambiado, ahora somos un equipo más solidario»

-El equipo se ha reforzado y no puede haber excusas para la temporada que se avecina.

-No hay excusas, pero tampoco las ha habido en la anterior. Nos hemos dejado hasta el alma en la pista, hemos competido y el equipo ha ido mejorando. La suerte no se alió con nosotros en ciertos momentos, pero hemos dado un salto increíble tanto en lo físico como en lo táctico. Trabajando así y con estas ganas, al final los títulos llegarán.

-¿Qué diferencia hay entre este equipo y aquel al que llegó?

-Cuando llegué, hace ya dos temporadas, vi el vestuario en el que había varios jugadores peleados con el entrenador, había rencillas, y me dije: 'Andrés, ¿dónde has venido?'. Poco a poco todo ha ido cambiando, el club, el equipo y el cuerpo técnico. Eso se ha dejado ver la temporada pasada. Ahora somos un equipo armado, solidario, con más virtudes que defectos y con muchas ganas de mejorar.

Lesiones: «El entrenador me dio serenidad y acabé siendo el jugador que siempre tenía que haber sido»

-Usted es de esos jugadores que caen bien a la grada, pero ¿es incómodo para los técnicos?

-Para nada, yo es verdad que debido a las lesiones y a estar físicamente mermado ante mis compañeros, me mataba la impotencia de no poder ayudar más, pero he tenido una ayuda increíble con el entrenador el curso pasado. Me ha sabido dar la serenidad que necesitaba y ha apostado por mí. Por eso terminé siendo el jugador que siempre tenía que haber sido. Este año se va a ver mi mejor versión.

-¿Cómo le afectan los problemas?

-Como a todo el mundo. Habrá gente que los sepa llevar de una manera y otros de otra. Yo con las lesiones lo he pasado mal, pero después te recuperas y no hay que darle más vueltas. Aunque la gente crea que los futbolistas vivimos vidas idílicas, no somos robots y tenemos los mismos problemas que ellos.

Integrado: «Me siento medio murciano, mi pareja es de aquí y mis amigos en Molina son mi gente»

-Este curso que viene termina su contrato con el club.

-Es verdad, esta temporada termino mi contrato, pero solo pienso en rojo, solo quiero seguir en ElPozo y esta es mi prioridad. Mis agentes me dicen que hay intereses, otros equipos preguntan por la situación, te hablan de otras ligas de otros sitios, pero solo quiero seguir en Murcia. Además, el club ha dado un paso adelante y tanto los objetivos como sentirse importante en uno de los mejores equipos son fundamentales.

-¿Tiene muchos motivos para quedarse aquí?

-Primero el deportivo, por supuesto; además, mi novia es de aquí, concretamente de El Ranero, y Molina, donde vivo, es para mí ya como mi segunda casa. En El Paraje (barrio periférico de Molina) tengo unos amigos con los que siempre estoy y que para mí son mi gente. Todo esto forma unos condicionantes por los que deseo seguir aquí.

El penalti ante el Barça en 2017: «Si tuviera que tirar otro en un momento crucial, lo tiraría. En esta vida hay que tenerlos bien puestos»

-Llama la atención que el Barça, que disputará las mismas competiciones, haya comenzado dos semanas más tarde.

-Esa es la diferencia. Ellos se toman la Intercontinental o la Supercopa un poco más tranquilos. Nosotros con Diego vamos a competir en todos sitios, pero lo vamos a hacer de verdad. Lo queremos todo y nos da igual la competición que sea. Esa ambición es nueva y no vamos de farol a ningún lugar, vamos por derecho y con ganas.

-¿Y la selección?

-También estoy ilusionado. He formado parte de la última convocatoria, cuentan conmigo y, si las lesiones me respetan, espero estar. La verdad es que vestir la camiseta nacional es lo máximo, además con compañeros como Miguel, Álex y Fernan se hace todavía más bonito. Es una temporada idílica y no le tengo envidia a ningún jugador del mundo ahora. Creo que estoy en el mejor sitio y en el mejor momento.

-¿Sigue siendo la Liga española la mejor del mundo?

-Seguro. Solo hay que mirar que los mejores están aquí; además, se está trabajando bien para hacer nuestro deporte más vistoso y popular, y creo que se está consiguiendo.

-¿Cuál es el mejor de la Liga ahora o el jugador que más le gusta a Andresito?

-El que más me gusta es Daniel el japonés, que ahora ha fichado por el Barça, aunque hay fenómenos como Ferrao, Ricardinho o el mismo Pito que para mí son diferentes. En nuestra plantilla también hay jugadores realmente muy buenos.

-Usted fue uno de los últimos caprichos de Duda, venía con la aureola de ser de los importantes.

-Para mí fue el no va más fichar por ElPozo. Sé que la apuesta fue importante, pero las lesiones me lastraron, no terminaba de entrar en el equipo y me volvía a lesionar. Ya el año pasado se vio al mejor Andresito y ahora, en pretemporada, me encuentro pletórico, no sé por qué, pero tengo sensaciones nuevas y buenas.

-Sale de Córdoba con 17 años, así que lleva muchos años fuera.

-Es verdad. Estuve en Cartagena con Fabio, el portero, muy jovencito; después en Navarra, donde tengo uno de mis mejores amigos como es Javier Lescún, que ahora es preparador físico allí; también los tengo aquí en Murcia con gente como Fernan. Vas forjando amistades increíbles, es bonito. Lo importante es dejar siempre un buen sabor de boca, pero amigos los haces para toda la vida.

-¿Cómo fue su paso siendo muy joven por el Cartagena?

-Fue una sola temporada porque después me fui a Navarra y solo jugué unos 12 partidos y muchos con el juvenil, pero son los primeros pasos como profesional de este deporte y todavía no vives una realidad clara con 17 años. En Navarra ya me hice un nombre en el fútbol sala. Allí me quieren como en mi casa, lo cierto es que la afición de aquí también me demuestra todos los días que me quiere y mucho.

-¿Ocupa demasiado el fútbol sala en su vida?

-Es el eje sobre el que gira mi vida. Son muchas concentraciones, muchas competiciones, muchos días pensando en fútbol sala. Tienes pocos días para tu vida, pero ahora estoy también en un gran momento personal y mi novia me ayuda a que todo vaya muy bien.

-Una jugada que se puede repetir: un penalti en el último segundo de un partido con el pase a la final de la Liga en juego -Andresito falló en semifinales ante el Barça en 2017 tras resbalar-, ¿lo tira?

-Se me ha visto desde aquel infortunado resbalón. Lo tiro seguro, lo pido y asumo responsabilidad. En esta vida hay que tenerlos bien puestos. Puedo fallar, pero eso no me va afectar; si no, mal vamos.

-Con Giustozzi ha hablado ahora en el comienzo, ¿el año pasado no fue un inicio muy bueno?

-Diego me ha dado toda la confianza. Me quiere tener en su equipo y eso para mí es lo principal. El año pasado arranqué tras mucho tiempo lesionado, así que no fui al mismo ritmo y, aunque tu cabeza dice una cosa, tu cuerpo hace otra.Eso me frustraba, pero el míster me dio confianza y eso me hizo poco a poco mejorar. Al principio hubo que adaptarse unos a otros, pero Diego es lo mejor que le podía pasar al equipo.

-La grada del Palacio elige a esos jugadores a los que consiente cosas, Álex es uno, ¿usted también es de los más consentidos?

-Se ve más desde fuera, pero es verdad que a la gente la noto cercana. Cuando he tenido alguna acción o algo que me ha molestado, he sentido el cariño y es cuando he pensado: 'A esta gente no le puedo fallar'. Me gustaría seguir aquí porque me siento medio murciano, el carácter con el cordobés es parecido y la ciudad es un lujo, pero, sobre todo, por el cariño que me dan.