Análisis

Márquez rueda cuesta abajo

Marc Márquez, celebrando su victoria en Montmeló. /EP
Marc Márquez, celebrando su victoria en Montmeló. / EP

Marc tenía claro que su principal rival para este año iba a ser Dovizioso, cuyo cero en Montmeló por el error de Lorenzo deja la distancia en 37 puntos antes de visitar dos trazados más favorables al de Honda

BORJA GONZÁLEZMontmeló

«Estoy muy decepcionado porque la desventaja ahora es mucho mayor, aunque el campeonato es largo y no vamos a rendirnos hasta el final, por supuesto. Puede pasar cualquier cosa en una carrera, así que seguiremos luchando. La única cosa realmente mala es que en la situación en la que está Marc, como el año pasado, le da un margen sobre el segundo y eso hace que no tenga que pilotar al límite. Esto es malo porque es lo que buscábamos evitar este año. Antes de esta carrera estábamos ahí para intentar llevarle al límite, porque todos podemos cometer un error. Pero las cosas son como son».

El error de Jorge Lorenzo en la curva 10 del Circuito de Barcelona-Cataluña, en la segunda vuelta de carrera, que le llevó al suelo y a tirar de una tacada a Andrea Dovizioso, Maverick Viñales y Valentino Rossi, ha dejado un panorama distinto del esperado en la general de MotoGP después de que se hayan disputado siete pruebas y, sobre todo, ha mandado al traste el planteamiento que el principal rival de Marc Márquez por el título, Dovizioso, se había hecho para buscar llevar lo más lejos posible su lucha con el piloto español (por tercer año consecutivo). En 2017 Márquez tuvo que esperar a la última prueba de Valencia para cerrar el campeonato, en 2018 le sobraron tres carreras (Australia, Malasia y Valencia) después de sellar el título en Japón.

«Si esta clasificación es real o no, no se sabe, aunque hay muchas carreras por delante y todo puede pasar. Sí que para mis intereses voy más cómodo o afronto las carreras mucho más cómodo teniendo 37 puntos de ventaja que teniendo 12», aceptó Márquez después de ganar en Montmeló, y después de que Dovizioso igualase el cero que ya tiene en su casillero, tras el error en Austin, en una carrera en la que perdió una victoria que se daba por segura. Y es que Márquez no había hecho otra cosa que no fuese ganar desde que debutó con la MotoGP en el Circuito de las Américas.

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Sin aquella caída en la vuelta nueve cuando lideraba la prueba con un margen que estaba aproximándose a los cuatro segundos su ventaja en la clasificación del Mundial estaría por encima de 60 puntos, motociclismo ficción, sí, aunque habría reflejado más fielmente lo que se está viviendo en 2019: segundo en Catar a 23 milésimas de segundo de Dovizioso, primero en Argentina con 9,8 segundos sobre Rossi, primero en Jerez con 1,6 sobre Alex Rins, primero en Francia con 1,9 sobre Dovizioso, segundo en Italia a 43 milésimas de Danilo Petrucci, primero en Montmeló con 2,6 sobre Fabio Quartararo. Es decir, siete carreras, el fallo de Estados Unidos, cuatro victorias, y dos segundos puestos a menos de media décima del vencedor.

Dominio sólido

Un dominio más que sólido que le permite contar con 37 puntos más que Dovizioso en la general, diez más que los que tenía a estas alturas de 2018 sobre el segundo, por entonces Rossi, aunque a Dovizioso le veía por entonces 49 puntos por debajo, el único dato positivo de un arranque de año en el que el de Ducati, curiosamente, se ha visto implicado como en 2018 en un accidente múltiple con, aparentemente, consecuencias muy determinantes en la pelea por el Mundial. En el curso pasado fue en Jerez, cuando se fue al suelo con Lorenzo y Dani Pedrosa mientras andaban persiguiendo a Márquez; en este la sonada carambola de este domingo también con el mallorquín de por medio.

«Si pensase de esa manera no correría la siguiente carrera», replicó Dovizioso a la pregunta de si daba por perdido el campeonato, una cuestión sobre el papel prematura, pero que viendo el nivel de Márquez y la mejoría de su Honda (para él, visto los mayores problemas de los otros dos pilotos con montura 2018, Lorenzo y Crutchlow) no parece tan exagerada, también analizando el tono del de Ducati. «Puede pasar cualquier cosa en nuestro deporte, somos fuertes y estamos trabajando muy duro. Hay muchos puntos en juego. Pero esto es malo porque Marc tiene una ventaja grande ahora, y es un piloto muy competitivo en cualquier condición, así que no será fácil quitarle muchos puntos, aunque no sea imposible».

A esto se le puede añadir que justo los dos siguientes trazados en el calendario, Assen y Sachsenring, no suelen ser los mejores para Ducati. En Holanda en 2018 Dovizioso sí que pudo mantenerse en el grupo cabecero, del que saltó Márquez a poco del final, en una de las carreras más bonitas de los últimos años; en 2017 terminó quinto, aunque muy cerca del español; peor le han ido las cosas en Alemania, donde fue séptimo a ocho segundos del actual líder de la general y octavo hace dos cursos a más de 20 segundos del de Honda. Un panorama poco halagüeño para el italiano, y para la emoción del campeonato.