SUPERSPORT 300

Ana Carrasco, una guerrera en el circuito de Misano

Ana Carrasco, ayer, durante la carrera disputada en el circuito de Misano. / kawasaki
Ana Carrasco, ayer, durante la carrera disputada en el circuito de Misano. / kawasaki

La ceheginera se impone en Italia, tras pelear en cada curva con sus principales rivales

LA VERDAD / EFE

Fue toda una demostración de fuerza, de ganas y de coraje. Y de maestría. La ceheginera Ana Carrasco logró ayer su primer triunfo del año en el Mundial de Supersport 300. La piloto del equipo Kawasaki Provec triunfó en una carrera que vivió accidentes y en la que no lo tuvo fácil, ya que luchó de principio a fin con sus principales rivales, no siendo hasta el final cuando pudo coger unos metros para ganar en Misano. La victoria, que llega tras dos podios, sitúa a la ceheginera, que estaba sexta, en segunda posición, empatada con el holandés Scott Deroue, aunque aún lejos del líder, Manuel González, que lleva también una Kawasaki y acabó segundo. González lleva 108 puntos por los 65 de Ana.

El triunfo le permite saltar de la sexta a la segunda posición de la general

Lo importante es que la piloto murciana ha vuelto. Tras un arranque de curso sin suerte, llevaba dos podios y estaba rozando el primer cajón, demostrando que quiere defender su corona -el año pasado fue la primera mujer en ganar un Mundial de motociclismo- con uñas y dientes. Ana Carrasco ganó la carrera tras un intenso pulso con los cinco rivales que formaban el grupo delantero, acabando por delante del citado Manuel González y del francés Andy Verdoïa (Yamaha).

La carrera de Supersport 300 fue espectacular y accidentada a lo largo de sus 13 frenéticas vueltas. Al final, sin embargo, Ana Carrasco se impuso tras un intenso pulso con los cinco rivales que formaban el grupo delantero. La victoria supone un golpe en la mesa de la actual campeona.

«Ha sido difícil, pero he apretado a tope porque quería ganar», asegura la piloto de Kawasaki Provec. La siguiente carrera se disputará en el circuito británico de Donington, el 7 de julio

Tras varias caídas en el mismo inicio de la prueba, Ana, que partía desde la tercera plaza, asumió el mando de la carrera, con Manuel González, Galang Hendra Pratama, Andy Verdoïa y Victor Steeman a su espalda, así como Emanuele Vocino.

El grupo se mantuvo con alternativas en los primeros puestos, sobre todo entre el líder y Ana, que lideraron la carrera en varias vueltas. Los giros finales fueron frenéticos, con adelantamientos al límite de los primeros, hasta que Ana Carrasco logró tomar unos metros de ventaja y con un pilotaje magistral mantuvo el pequeño hueco hasta el final. Aunque González y Hendra Pratama adelantaron a Steeman en la curva 8 con el objetivo de alcanzar a la campeona en los últimos virajes, Ana se defendió a la perfección. González adelantó a Hendra Pratama, obligando al indonesio a rodar fuera del asfalto, lo que costó el podio al asiático, pero el madrileño ya no pudo ponerse a rebufo de Carrasco, que cruzó la meta con un margen de 8 décimas sobre el líder de la categoría.

La piloto con más victorias

El triunfo es el cuarto de su carrera y sitúa a Ana como la piloto con más victorias en Supersport 300. Ana Carrasco celebró el triunfo con un gesto de rabia y alegría. Había tenido mala suerte en algunas carreras esta temporada y se le estaba resistiendo el triunfo hasta ayer. «Estoy muy contenta por haber conseguido la primera victoria de la temporada», dijo ya al final, con una sonrisa en los labios. «Creo que hemos trabajado muy bien todo el fin de semana, y esto me ha permitido tener muy buen ritmo para la carrera, así que he empujado fuerte desde el principio». La piloto añadió que «ha sido difícil porque hacía mucho calor y tenía poco 'grip', pero he apretado a tope porque quería ganar». Sobre la clasificación, añadió que «subo muchas posiciones y ahora estoy segunda; además, viene Donington, que me gusta mucho como circuito». La ceheginera se despidó agradeciendo «a Kawasaki y a Provec su ayuda por una súper Ninja 400 para poder ganar». Ahora, como dijo Carrasco ayer, toca el circuito británico de Donington, en una carrera que se disputará el 7 de julio.

Siete kilos no la frenan

El año pasado corrió la segunda parte del Mundial con 14 kilos añadidos a la moto para dar el peso. Este año son la mitad, unos 7, los que lleva de lapa en placas de plomo en la moto, para cumplir el mínimo exigido. «Los hombres pesan algo más que yo, que estoy en 55 kilos y soy de los más bajitos en la parrilla», explica ella. No importa. Ana ha aprovechado el invierno para reciclarse, sabiendo que iba a embarrancar si no lo hacía.

Se fue a Barcelona, donde Kawasaki le habilitó un piso compartido, la envolvió en el regazo de una estructura profesional y le dijo que tenía que mejorar en el cuerpo a cuerpo. Ella ya lo sabía. Por primera vez lejos del hogar en Cehegín, otros hubieran bebido de las mieles de la corona, pero ella no ha perdido el tiempo. Se ha matado a currar y se ha embadurnado de barro y lodo en pistas de motocross. Ahora mantiene la sutileza, pero adobada de agresividad, la que le ha dado la tierra en Barcelona, donde se levanta a las siete cada día para entrenar. Ayer se partió el pecho en cada curva. Que nadie se engañe, su sonrisa vuelve a lucir pero está hecha de barro y lodo. Y de tesón. Es producto de un trabajo indesmayable.