Gran Premio de Francia

Viñales se mantiene en la ola de Jerez

Maverick Viñales, rodando en el trazado de Le Mans. /Jean-François Monier (Afp)
Maverick Viñales, rodando en el trazado de Le Mans. / Jean-François Monier (Afp)

El de Yamaha manda en Le Mans con un ritmo parejo al de Márquez

BORJA GONZÁLEZCIRCUITO DE LE MANS

La climatología respetó a los pilotos del Mundial en el primer día de entrenamientos en Francia, un hecho que permitió ver una pelea estrecha por los mejores tiempos, también motivada por la duda de si el sábado será menos benévolo y si eso podría hacer que los registros de la primera jornada marquen el paso directo a la Q2, lo que garantiza un sitio en las cuatro primeras líneas de la parrilla de salida. Si lloviese, pilotos como Crutchlow, Rossi o Rins tendrían que jugársela en la Q1, un trámite que evitarían el resto de favoritos.

Un grupo en el que se metió por derecho propio Viñales, tercero en Jerez, un circuito poco agradecido con su pilotaje sobre la Yamaha, y del que extrajo buenas conclusiones que aplicó en Le Mans, el escenario de su primera victoria mundialista (en 125cc en 2011), y donde la moto japonesa se ha mostrado siempre muy efectiva, con diez victorias en la clase reina.

«Me encontré así de a gusto en 2017, cuando podía pilotar a mi manera, intentando llevar la moto por la línea que me gustaba. Hoy ha estado bien, he tenido mucho feeling durante los dos libres. Ya dimos un gran salto en el FP4 de Jerez, y aquí en Francia, en una pista que me favorece un poco más, que me gusta, he podido disfrutar de la moto y sacarle un poco más de rendimiento. Pero todavía tenemos margen de mejora», explicó satisfecho el piloto español, después de conseguir en el trazado andaluz encontrar una puesta a punto en su moto que le permite pararla mejor, lo que le ayuda en el giro.

Viñales finalizó justo por delante de Márquez, que por su parte también corroboró lo visto el año pasado, que Le Mans ya no es un escenario crítico para Honda. «Esto es muy positivo, porque era uno de los circuitos al que siempre llegábamos con alguna duda y el año pasado ya fue bastante bien. Este año de momento pinta bastante bien, estamos siendo rápidos y constantes, y esto es lo más importante. Aparte, Jorge ha hecho también un buen tiempo, aunque sí que a nivel de ritmo le cuesta un poco más, pero ha hecho una muy buena vuelta».

Cuarto mejor tiempo para Lorenzo

El mallorquín firmó el cuarto mejor tiempo, por detrás del sorprendente novato Quartararo (cada vez menos sorprendente), en un día intenso después de la tensión generada el jueves por la noticia publicada por el diario As sobre un ultimátum de Honda a través del que le pedían una mejora en su rendimiento si no quería que se replanteasen la relación contractual que les une también para 2020. Algo que Lorenzo desmintió, aunque añadiendo un reconocimiento sobre sus dificultades con su actual montura: «La Honda nunca va a ser una moto fácil para mí», aceptó, añadiendo que era algo que también le pasaba con la Ducati, con la que pese a todo sí que terminó brillando.

«Ha sido muy duro, porque el pequeño progreso que di en Jerez parecía que no acabábamos de llegar y ha sido muy difícil ser positivos y optimistas», comenzó Lorenzo en referencia a su gris primer libre, con una caída incluida. «Me ha costado un poco, pero en los últimos momentos he cogido la moto con la actitud de seguir. Al final, el que busca, encuentra, y hemos encontrado algo. No va a ser la panacea y nos va a hacer ganar la carrera del domingo, pero con que acabemos más cerca del ganador en una carrera en seco ya será un paso adelante».

Un Lorenzo que mantuvo un tenso pero correcto enfrentamiento con el periodista autor de la información bomba del jueves. «Yo creo que si se tiene valor de publicar una cosa así, tan importante, en un medio que pueden coger más periodistas, también se tiene valor de publicar algo con fundamento, poner nombre y apellido, y eso no se ha hecho», opinó, con una interpretación personal sobre las fuentes periodísticas. Lorenzo en cierta medida se reivindicó, aunque será el sábado y, sobre todo, el domingo, el que calibre la realidad del actual estado de adaptación a la moto campeona del mundo.

También se colaron entre esos diez primeros las dos Ducati oficiales de Dovizioso y Petrucci (de nuevo el primero citado por Márquez como uno de sus máximos rivales para el domingo), los hermanos Espargaró (Pol con la KTM y Aleix con la Aprilia), y Nakagami y Miller.