GP de Rusia

Mercedes sufre en Sochi y Ferrari se frota las manos

El Ferrari de Charles Leclerc, durante los primeros entrenamientos libres del GP de Rusia./Anton Vaganov (Reuters)
El Ferrari de Charles Leclerc, durante los primeros entrenamientos libres del GP de Rusia. / Anton Vaganov (Reuters)

Leclerc y un Verstappen que será penalizado por sustituir piezas dominan, con Sainz lejos del objetivo y pesimista sobre sus opciones

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMADRID

Cinco carreras en Sochi, cinco victorias de Mercedes. No es casual que en lo más alto de las apuestas estén Lewis Hamilton y Valtteri Bottas, que además nunca ha salido desde más atrás del quinto puesto aquí. Eso no significa que vayan a mostrar todas sus cartas a las primeras de cambio, pero tampoco parece que se hayan guardado muchos ases.

Primero Charles Leclerc, que tiene mucho que reivindicarse tras lo ocurrido en Singapur, y después Max Verstappen, que será uno de los que ponga picante el domingo dado que saldrá con cinco posiciones de penalización por cambiar piezas en su motor, fueron los más rápidos de un razonablemente tranquilo viernes del Gran Premio de Rusia. Si ver a los Ferrari dominar en Marina Bay ya fue una sorpresa, que repitan en el mar de curvas de 90 grados que es el antiguo parque olímpico de los Juegos de Invierno de 2014 lo sería aún más. En teoría.

Y es que Mercedes no se fía. «Estamos perdiendo ocho décimas frente a los Ferrari en las rectas», se lamentaba Lewis Hamilton después de un viernes en el que acabó en una pobre cuarta posición. Esas ocho décimas son las que precisamente le separaron de Verstappen, el que fue el mejor de la jornada.

Uno de los principales problemas que tendrán que superar los pilotos tanto este sábado como el domingo en carrera serán los pianos naranjas de los laterales de la pista y la cercanía de los muros en algunos puntos. Daniel Ricciardo, por ejemplo, tuvo un trompo en el que rompió la trasera de su Renault al chocar contra las protecciones. En caso de que pisen los pianos, se arriesgan no sólo a perder la vuelta, sino también a un accidente o a romper el fondo plano del monoplaza, con lo que este viernes hubo mucha más interacción de radios entre ingenieros y pilotos para advertirles al respecto.

Todas las previsiones pueden cambiar este sábado. Los meteorólogos hablan de una probabilidad superior al 40% de lluvia durante la clasificación, lo que supone un examen extra para ingenieros y pilotos. Si Mercedes tiene algo, debe sacarlo a relucir este sábado, ya que en su ritmo en tandas largas durante los ensayos de carrera en los libres tampoco mostraron mucho más. Increíble, pero cierto: las flechas plateadas sufren.

Sainz, muy perdido

Si los Mercedes están perdidos, no menos lo está Carlos Sainz. Todo lo contrario: está irreconocible porque no se esperaba acabar el viernes tan atrás. El undécimo puesto de Lando Norris apunta a que el problema no es endémico del MCL34, ya que ese es el puesto en el que deberían estar peleando tanto el británico como Sainz, pero el decimoséptimo puesto del madrileño es bastante preocupante por lo que quiere conseguir. Tres ceros consecutivos es una muy mala racha y un cuarto abriría las puertas a calificarlo de crisis sin paliativos.

«De momento todo pinta bastante complicado, pero también hay que decir que en los libres 2 hemos probado cosas que quizás nos han hecho parecer que vamos peor de lo que realmente vamos. Va a ser un fin de semana complicado, pero no hay que bajar los brazos, simplemente bajar la cabeza, trabajar y ver qué podemos encontrar», se resignaba el madrileño.

«Va a ser un fin de semana complicado, pero no hay que bajar los brazos, simplemente bajar la cabeza, trabajar y ver qué podemos encontrar»

«Va a ser un fin de semana complicado, pero no hay que bajar los brazos, simplemente bajar la cabeza, trabajar y ver qué podemos encontrar» Carlos Sainz

Su pelea será entrar en la Q3, pero lo visto el viernes no es ni mucho menos para ser optimista. Antes de viajar a Singapur, Sainz se ponía como objetivo casi obligatorio puntuar en las dos siguientes pruebas antes de llegar a Japón. De momento lleva un cero en la cita de Marina Bay y no se puede permitir otro mal resultado en Sochi, un trazado en el que además tiene ganas de venganza. «No tiene una solución fácil», auguraba el piloto español, bastante apesadumbrado por el rendimiento visto. «Estamos perdiendo mucho comparado con nuestros rivales directos, así que hay que intentar investigar y ver qué podemos hacer», señalaba.

La pelea de Sainz con los Renault tendrá un punto extra de picante con la presencia de Red Bull y Toro Rosso por su zona, ya que los cuatro motorizados por Honda penalizan. «Previsiblemente nos van a adelantar con el ritmo que tenemos, así que hay que encontrar algo más», decía al respecto Sainz. Pintan bastos para él.