Fórmula 1

Hamilton, vencedor de la pelea entre Verstappen y Ocon

Hamilton, vencedor de la pelea entre Verstappen y Ocon

Un golpe del francés al holandés, que llegaron a las manos tras la carrera, le da la victoria al pentacampeón y Mercedes conquista el título de constructores con Sainz 12º y Alonso penúltimo

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

 A veces el tópico de la suerte del campeón se cumple, y es exactamente lo que le pasó a Lewis Hamilton este domingo. El piloto británico logró la victoria en el caótico GP de Brasil, cuando parecía que todo estaba en manos del chico maravilla, el llamado 'nuevo Ayrton Senna', Max Verstappen. Al holandés le privó Esteban Ocon de la que habría sido su sexta victoria en la Fórmula 1, y en un escenario soñado para cualquier piloto, por una acción que ya es una de las imágenes de la temporada, pese a que ninguno de los dos se jugaban nada.

Todo ocurrió en la vuelta 44. Verstappen, que había protagonizado una de sus estelares actuaciones en los dos primeros tercios de la carrera, ya había hecho claudicar a Hamilton y se escapaba al frente del pelotón. Los neumáticos le funcionaban, la estrategia planteada por Red Bull era la acertada, en Ferrari ni estaban ni se les esperaba y todo parecía que se ponía de color rosa para el joven holandés, llamado a ser una de las grandes figuras en los próximos años de cambio generacional.

Y precisamente rosa era el coche que destrozó sus opciones. Esteban Ocon estaba intentando desdoblarse del holandés cuando metió su Force India en la segunda variante de las 'S' de Senna, sin tener en cuenta que estaba el Red Bull en medio. Conclusión: ambos trompeando, Verstappen maldiciendo en todos los idiomas y los comisarios tomando nota de la acción para, unas vueltas después, dejar el incidente en un pobre 'stop&go' de 10 segundos.

La acción dejó en nada todo lo visto antes. En Red Bull no se lo creían, mientras en la cabeza de Verstappen empezaba a fraguarse un volcán que tuvo su erupción cuando ya habían parado los coches tras la carrera. El vehemente holandés se fue al pesaje del box de la FIA, donde estaba Ocon, para reprenderle. Se fue calentando, hasta el punto de empujarle al borde de liarse a puñetazos, con Brendon Hartley y Valtteri Bottas atónitos como espectadores de lujo de la pelea del día.

Los comisarios tomaron nota de lo ocurrido y les llamaron al orden a ambos, especialmente a un Verstappen que fue quien dio el primer empujón y que, por tanto, perdió la razón de sus argumentos previos en el momento en que fue el primero en lanzar los puños. Los jueces dictaminaron que deberá cumplir dos días de servicios sociales en los próximos seis meses, bajo supervisión de la FIA.

Este incidente eclipsó la enorme carrera que se vivió en Interlagos. El gran beneficiado fue un Lewis Hamilton que a punto estuvo de ver cómo su carrera se iba por los aires, debido a unos presuntos problemas en el motor de su Mercedes. Los problemas con la durabilidad de los neumáticos lastraron a los Ferrari, si bien Kimi Räikkönen aguantó el tercer puesto del podio en unas últimas vueltas colosales en las que resistió los envites de un Daniel Ricciardo que quería mucho más.

Con la victoria de Hamilton y el quinto puesto de Bottas -que nuevamente decepcionó-, Mercedes confirmó el campeonato de constructores por lo que aumenta su reinado un año más y consigue un lustro sumando los títulos de marcas y pilotos, algo que sólo había logrado antes la dupla Schumacher-Ferrari a principios del presente siglo.

Alonso, harto de McLaren

Para los españoles no fue una buena carrera, ni mucho menos. Carlos Sainz protagonizó una de las imágenes de la prueba, con una pelea fratricida con su aún compañero Nico Hülkenberg, hasta el punto de que ambos casi se tocan. La cosa no fue a mayores, pero el alemán acabó abandonando por un problema en su Renault y el madrileño finalizó 12º, aunque lejos de las posiciones de puntos.

Peor le fue a Fernando Alonso. En su penúltima carrera en Fórmula 1, vio cómo McLaren le destrozaba sus escasas opciones de puntuar con un paupérrimo cambio de neumáticos, que le hizo perder el tiempo suficiente como para salir con más de 40 vueltas por delante en las últimas posiciones. Su respuesta por la radio fue lo suficientemente elocuente para dejar entrever su frustración: «No me habléis más en lo que queda de carrera». Al final, incluso, recibió una penalización de 5 segundos por no respetar banderas azules al ser doblado y acabó 17º. Es decir: penúltimo.

Alonso: «No funcionó ni la estrategia ni el pitstop»

«Nunca se sabe lo que va a pasar, pero intentamos arriesgar con la estrategia parando muy pronto para adelantar a los coches que teníamos delante. Pero viendo cómo se comportaron los neumáticos medios, igual paramos demasiado pronto», analizaba Fernando Alonso, que se lamentó que «ni la estrategia ni el pitstop funcionaron», pero aunque lo hubiera hecho, Alonso admitió que «no teníamos el ritmo para puntuar».

La situación es clara, y Alonso ya ha olvidado lo que le puede venir en la Fórmula 1. «El único objetivo de este año es ser campeón del mundo de resistencia y en Fórmula 1 sabemos más o menos los resultados. En Abu Dhabi se repetirán los mismos de aquí», auguró, antes de recordar que el próximo domingo disputa las 6 horas de Shanghái, última prueba en 2018 del WEC, en la que intentará «hacer una buena carrera, coger buenos puntos y ojalá saborear otro podio».

Carlos Sainz se lamentó de no haber podido pelear en condiciones por los puntos, en un GP de Brasil en el que fue protagonista por varias refriegas en las que estuvo envuelto. «Ha sido intenso, lleno de batallas. La carrera ha sido divertida, una pena que esas batallas no fuesen por los puntos», señaló el madrileño.

Sainz considera que «salir más adelante habría sido clave» para poder pelear por el objetivo. «No nos hubiésemos encontrado con los Toro Rosso y estaríamos más cerca de los puntos. Creo que hoy sin que Leclerc y los Haas hayan fallado, no hemos tenido más ritmo que ellos el fin de semana. No les podríamos haber adelantado», admitió.

Temas

F1
 

Fotos

Vídeos