Rally de Marruecos

Alonso, en el 'top 10' en su día más largo como piloto de raids

El piloto asturiano Fernando Alonso. /EFE
El piloto asturiano Fernando Alonso. / EFE

Al-Attiyah se impone con aplastante autoridad en una jornada en la que el asturiano perdió media hora y Sainz se vio perjudicado por un problema al final de la etapa

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

Segundo día de competición en el rally de Marruecos, segunda jornada de aprendizaje de Fernando Alonso y Marc Coma y segunda victoria de Nasser Al-Attiyah. El catarí ganó con solvencia, algo que entraba en las apuestas más conservadoras, en una jornada en la que la aparición de las dunas altas permitió al expiloto de Fórmula 1 poner en acción el aprendizaje que obtuvo en los test de Namibia.

Alonso y Coma comenzaron el día con el recuerdo de los pinchazos de la etapa inicial. Tener la perspectiva de los 386 kilómetros de especial, la máxima distancia que iban a recorrer en una jornada competitiva, les hizo salir no sin cierto temor. Sin embargo, los ensayos iniciales con el Hilux Toyota, allá cuando se empezaron a unir sus nombres al del Dakar 2020, le vinieron muy bien para solventar una jornada algo más abierta que el sábado.

La larga etapa estuvo dividida en dos partes. Por un lado, las altas dunas de arena del desierto magrebí, algo que ya habían probado, pero con un añadido que fue nuevo para ellos: el polvo. Salir en 14ª posición le hizo 'comerse' las rodadas de sus predecesores, lo que obligó a Alonso a ir con cautela pero sin tiempo que perder para no ceder más comba con los de arriba. Una vez superada esa parte, en la llegada a la meta, las pistas con rocas similares a las que les hicieron romper una llanta el día anterior le obligaron a contemporizar para no tener otro problema similar.

Pese a las dificultades, tanto Alonso como Coma entraron en meta razonablemente satisfechos por sobrevivir un día más, y no sólo hacerlo, sino que además se dejaron sólo 31 minutos con Al-Attiyah, lo que es un gran resultado habida cuenta de las circunstancias. Pero más allá del tiempo o la posición, la mejor noticia para él fue que no tuvieron que volver a bajarse del coche para arreglar ninguna avería, rueda pinchada o similar. Acabar el día sin una avería es algo que puede suponer la diferencia entre un buen y un mal resultado en el mundo de los raids, y especialmente en una prueba como el Dakar de 2020.

Las sensaciones fueron, en definitiva, mucho mejores que el día anterior. «En la arena bien, porque es la única parte donde no hay polvo, así que es lo que más me ha gustado. Y hemos puesto tres ruedas de repuesto y no hemos necesitado ninguna», bromeaba Alonso en la meta en declaraciones a 'Marca', en referencia a los problemas que tuvo el día anterior. «Cada vez que había dunas, íbamos a nuestro ritmo y cuando Marc me decía 'faltan dos kilómetros de dunas', yo quería seguir más porque lo siguiente era meterse en pistas donde otra vez no ves nada y vas en segunda o en tercera detrás del polvo y te corta un poco el ritmo, pero bueno, sigo aprendiendo», resumía un Alonso más satisfecho.

Sainz, con ritmo... hasta los problemas

Al intratable ritmo de Al-Attiyah, que no padeció ningún problema por tener que abrir pista y por tanto navegar sin referencias sobre las arenas marroquíes, sólo pudieron dar respuesta los hombres del X-raid. Stepháne Peterhansel y su copiloto y esposa Andrea, primero, y Carlos Sainz y Lucas Cruz después dieron respuesta al catarí de Toyota, pero el español se vio fuera de juego en el penúltimo punto de control por un problema en su Mini. Al final, de poder aspirar no sólo al segundo puesto en el que rodaba cuando tuvo el incidente sino incluso a la victoria, tuvo que conformarse con un quinto puesto y 16 minutos cedidos con Al-Attiyah.

Para el otro español 'top' en competición, Nani Roma, los dolores de parto del proyecto del Borgward le siguen pesando. Él y Dani Oliveras entraron a casi una hora del ganador del día, si bien él mismo admite que no es el objetivo llevarse la victoria sino desarrollar el nuevo coche. Al menos no tuvo los problemas de motor que le hicieron ceder casi dos horas el sábado, por lo que puede darse por satisfecho.