Al desierto con el viejo Panda

Los ocho pilotos cartageneros, con sus cuatro vehículos al fondo. / cartagena panda racing
Los ocho pilotos cartageneros, con sus cuatro vehículos al fondo. / cartagena panda racing

Ocho cartageneros parten hoy hacia Marruecos para participar en un rally amateur, exclusivo para vehículos Fiat Marbella y Seat Panda

RUBÉN SERRANO CARTAGENA

Son cartageneros, la mayoría están ligados al sector industrial y comparten una pasión: las competiciones a cuatro ruedas. Sus nombres son Agustín García, José Luis López, Antonio Gutiérrez, José Antonio Ibáñez, David Gutiérrez, Jesús Flores, Miguel Ángel Díaz y Paco Gómez. Todos ellos participarán desde mañana y hasta el próximo día 16 en el Panda Raid, un rally amateur por los desiertos del sur de Marruecos, y que tiene la particularidad de que debe hacerse a los volantes de un Seat Marbella y un Fiat Panda. Hoy parten hacia el circuito del Jarama, para pasar la revisión técnica, y a las diez los va a despedir la alcaldesa, Ana Belén Castejón, para desearles suerte en esta aventura de pistas, ríos secos y zonas de arena.

La historia de estos cartageneros empieza el año pasado. Amantes del mundo del motor, conocían el Panda Raid. La carrera cumple su undécima edición, hay 375 coches inscritos [en cada uno van piloto y copiloto] y optar a una de las plazas, muy cotizadas, no es sencillo: apuntar un vehículo cuesta 2.500 euros y ellos llevan cuatro, tres Fiat Marbella y un Seat Panda. Deben ser, como mucho, de hasta el año 2003. Los suyos son de principios de la década de los 90. Para comprarlos y ponerlos a punto en el taller, llamaron a las puertas de las empresas de la Región, muchas ligadas al sector. «Tuvimos una muy buena aceptación», recuerdan a 'La Verdad'.

Tanto, que en enero presentaron en sociedad la Asociación Cartagena Panda Racing, en un acto organizado en el salón de celebraciones de La Cartuja y al que asistieron más de quinientas personas. Con la venta de entradas al acto, los pilotos lograron recaudar 2.880 euros y destinarlo a los colectivos de atención a personas con síndrome Down: Asido y su homóloga de la ciudad marroquí de Tánger, Enfants du Paradís. Además, les entregaron un Panda (moderno) para sortearlo con la venta de rifas. Esa noche, el edil de Cultura y Turismo, David Martínez, les hizo entrega de unas banderas con el escudo de Cartagena, que lucirán en sus vehículos. Cartagena Panda Racing también surgió con el objetivo de dar cobertura a las restauraciones de coches antiguos, y a las participantes en carreras de exhibición.

La prueba es de siete etapas, con zonas áridas, y han puesto suspensión y ruedas de taco a los coches

Un lado solidario

El Panda Raid como tal también tiene un fin solidario, ya que destinará parte de su recaudación a fomentar la agricultura ecológica y sostenible en las zonas más desfavorecidas de Marruecos. Allí estarán los pilotos cartageneros, una vez que han adaptado sus vehículos a las exigencias del terreno. Han mejorado la suspensión, cubierto el bajo e instalado neumáticos de taco, para la arena. En el interior, hay relojes que indican diferentes mediciones y cinturones de cuatro puntos, entre otras cosas.

Hay inscritos 375 coches para un recorrido de dos mil kilómetros que pasará por por el norte del Sahara

La prueba es de unos 2.000 kilómetros y está dividida en siete etapas diarias. Los participantes bajarán por la frontera sureste de Marruecos, con Argelia, para bajar hasta la parte norte del Sahara. Luego, subirán por el centro de Marruecos hasta llegar a Marrakech, donde termina la carrera.

Campamento y helicóptero

Antes de la prueba, los ocho cartageneros probaron los vehículos por la zona de Calblanque, Puntas de Calnegre, Cabo Cope y Cañada de Gallego, entre otras zonas. El Panda Raid es una prueba que cuenta con un amplio dispositivo de preparativos. Hay camiones y vehículos de apoyo para ir montando los campamentos todos los días, al final de cada etapa, con todas las comodidades para los pilotos. Además hay helicópteros y ambulancias medicalizadas. El evento lo sigue en directo la televisión marroquí.