«No nos valoran lo suficiente»

Jesús Cantero, este viernes por la tarde, en el pabellón de Cuatro Santos. /J.M. rodríguez / AGM
Jesús Cantero, este viernes por la tarde, en el pabellón de Cuatro Santos. / J.M. rodríguez / AGM

Las chicas entrenadas por el gaditano pueden lograr este sábado el triplete si vencen al Lille Metropole en la vuelta de la final de la Copa de Europa, la Ettu CupJesús Cantero Director deportivo del UCAM Cartagena Tenis de Mesa y campeón de España en todas las categorías

RUBÉN SERRANO Cartagena

Eran tiempos dorados en el estadio Ramón de Carranza, a finales de la década de los 80, cuando él empezó a despuntar: con 9 años lo hizo en el equipo de su pueblo; con solo 13 ya dio el salto al sénior y debutó con la selección española infantil. El fervor por el Cádiz era total en aquella época, ya con Mágico González en el césped. Pero a Jesús Cantero Juncal (Puerto Real, Cádiz, 1982) no le dio por el fútbol, sino por el tenis de mesa. Su padre trabajaba en el pabellón del pueblo y él probó suerte, con un grupo de niños asiáticos, hasta abarrotar sus vitrinas de títulos. Ahora, a sus 37 años, Cantero es campeón nacional en todas las categorías, continúa en activo y es el director deportivo del equipo femenino del UCAM Cartagena Tenis de Mesa. Las chicas pueden ganar este sábado el triplete si vencen en el pabellón de Cuatro Santos (a las 18:00 horas) a las francesas del CP Lyssois Lille Metropole, en la vuelta de la final de la Copa de Europa (Ettu Cup). La entrada es gratuita.

-¿De verdad que nunca lo intentó con el fútbol?

EL PARTIDO

Qué
Partido de la vuelta de la semifinal de la Ettu Cup, la Copa de Europa del Tenis de Mesa, entre el UCAM Cartagena Tenis de Mesa y el CP Lyssois Lille Metropole.
Antecedentes
El club puede lograr el triplete, tras ganar ya la Liga y la Copa. La Ettu Cup la conquistó en 2009 y 2010.
Dónde
En el pabellón de Cuatro Santos, a las 18 horas. Entrada gratuita. La ida acabó 1-3.

-Sí. Al fútbol jugaba con los amigos, como cualquier niño. Pero al final es un deporte que practican miles de personas. Despunté en el tenis de mesa, me llamaron muy rápido de la selección española y eso me motivó mucho para seguir. Eso sí: tuve un paréntesis a los 18 o 19 años, retomé el fútbol un tiempo y luego apareció la UCAM, para ofrecerme la posibilidad de reengancharme el tenis de mesa y estudiar [el grado de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, CAFD]. Vine a Cartagena solo por tres años y al final llevó aquí 17. El tenis de mesa me lo ha dado todo: soy mejor persona, llevo a diez chavales en el Centro de Alto Rendimiento de Los Narejos, he tenido la posibilidad de estudiar y de conocer a mi mujer. Me mueve la competición, la rivalidad, la tensión. En este deporte, cada segundo cuenta y mentalmente hay que ser fuerte.

«El reto pendiente es potenciar las bases y que alguna cartagenera llegue al primer equipo»El club ha renovado a Silvia Erdelyi y a Xin Liu por dos años más, pero María Xiao no seguirá

-Y tiene la suerte de poder vivir de ello.

-Aún sigo en activo, he sido campeón de España en todas las categorías, subcampeón de Liga y Copa con la UCAM y recientemente he quedado segundo en los Juegos Mediterráneos. Ahora juego en un equipo francés [el SPO Rouen], que está en la élite y donde la asistencia media es de 800 espectadores. Voy a seguir, pero no sé cuánto tiempo. No me esperaba llegar tan lejos. Es complicado vivir solo de esto. Como mucho hay unas diez personas en toda España. La ventaja es que aquí [en la UCAM] estás contratado, puedes estudiar y te lo pagan todo. Las chicas del equipo también están igual. España es un país fuerte en Europa en el tenis de mesa, y clubes como el nuestro ya van sonando un poco más. Somos el más galardonado de la Región y, seguramente, uno de los que más a nivel nacional. Pero Francia va por delante y allí es un espectáculo.

-¿Cómo está en Cartagena la situación? Este año ya han ganado Liga y Copa, y el club suma 35 títulos en 43 años de historia.

-El equipo es conocido. Pero noto que ha bajado en repercusión. El objetivo de este año era, con un presupuesto más pequeño, confeccionar un equipo competitivo, generar ilusión y tener más repercusión en los medios de comunicación. Soy realista y sé que no es sencillo enganchar a la gente. No nos valoran lo suficiente, aunque no estamos para quejarnos porque estoy contento. No hemos tenido dificultades en hacer incorporaciones, y José Luis Mendoza [presidente de la UCAM] nos dice que está a nuestra disposición. Lo de atraer a los aficionados está pendiente. El equipo no ganaba títulos y hay que fomentar la ilusión. El equipo femenino lo llevamos entre tres personas: mi mujer, Jesús Martín [entrenador de los equipos de base, uno que compite a nivel nacional y otro en regional, y del Primisport, de personas discapacitadas]. Llegué al cargo en septiembre y me dicen que desconecte, pero siento ilusión y un respaldo detrás. Hoy [ayer para el lector] voy al aeropuerto de Alicante a recoger a las chicas del Lille, y luego a poner a punto el pabellón y a entrenar. El club local hace de anfitrión. Mañana [hoy para el lector] hay que volver al aeropuerto a recoger al representante de la Federación y a los árbitros.

-Con el 1-3 de la ida, tienen a tiro lograr el triplete ante el Lille Metropole, en la Copa de Europa, título que ya se ganó en 2009 y 2010 con Enrique Pérez Miras.

-Después de lo que ha pasado en las semifinales de la Champions League [con el pase del Liverpool y el Tottenham], no tengo la sensación de que lo tengamos hecho. Tenemos muchas opciones, eso sí. Si ganamos, voy a desconectar y voy a apagar el teléfono.

-¿En qué se ha basado el éxito?

-En la unión de las chicas. Cuando llegué, les dije que yo era un compañero más, un deportista en activo como ellas. La clave es que cuando una falla y no tiene su día, sale otra. Esta temporada destacaría a Silvia Erdelyi, la más veterana y que jugó aquí hace 15 años. Apenas ha perdido partidos, ha estado ahí en momentos clave y eso que estaba semiretirada. La hemos renovado hace unos días. Ha sido un año muy fuerte. Además, tuvimos suerte con los fichajes. No es fácil que jugadoras como Xin Liu se tire 25 partidos sin perder. También le hemos ampliado el contrato, a falta de unos pequeños retoques, por dos temporadas más [la china, además, marcó el punto definitivo la semana pasada, en Lille, para poner el 1-3]. La que no seguirá es María Xiao [española, que ha jugado en el club durante varias etapas y se marchará a Irún].

-Si logran el triplete, ¿dónde está el techo? ¿Qué queda por mejorar?

-El reto pendiente es formar unas bases, fomentar una cantera competitiva, con gente de aquí y de fuera que pueda luchar por títulos nacionales. Hay que ir poco a poco. Me gustaría ayudar a esas jugadoras a llegar al primer equipo. Si algún día baja el presupuesto y no podemos optar a ciertos fichajes, por lo menos tenemos la alternativa de tirar de chicas cartageneras, gente preparada de la casa, para da rel salto.