«En el tenis puede haber más disciplinas científicas que en un laboratorio»

José Manuel López Nicolás, en el centro cultural Las Claras. / nacho garcía / agm
José Manuel López Nicolás, en el centro cultural Las Claras. / nacho garcía / agm

«Hablo de la química en los materiales de las raquetas; la física, que aparece en cada golpe, o del 'big data' que tanto utiliza Nadal» J. M. López Nicolás Profesor de Bioquímica y Biología Molecular

Paco Lastra
PACO LASTRA

El Murcia Club de Tenis organizó la semana pasada un ciclo de conferencias en el que destacados ponentes mostraron sus conocimientos en formación e información relativa a aspectos relacionados con la práctica del deporte: técnicos, deportivos, psicológicos, fisiológicos y culturales. José Manuel López Nicolás, profesor titular de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Murcia, habló sobre la aportación de la ciencia al deporte, en este caso al tenis. En su conferencia, 'Tenis: ciencia y anticiencia', mostró cómo el tenis es una herramienta ideal para fomentar las vocaciones científicas. Asimismo, los asistentes comprobaron cómo las matemáticas, la física, la química y la nanotecnología se encuentran detrás de cada partido de tenis. Analizó también algunos suplementos deportivos que se anuncian como productos milagro para mejorar las articulaciones o el estado físico y cuyo rigor científico es escaso.

-¿El tenis es una herramienta para fomentar las vocaciones científicas?

-Sí. Además lo pienso cada vez más. El deporte en general, y el tenis en particular. Voy al colegio de mi cría, por la calle, al Club de Tenis... Y veo a un montón de chavales vestidos de deportistas. ¿Por qué no aprovechamos el tirón que tiene para ellos el deporte para explicarles fundamentos basados en la ciencia? ¿Por qué hay que estar repitiendo los problemas de toda la vida?

«La ventosas que utilizaba Phelps o las cintas de colores que usan muchos deportistas no tienen rigor»

«Carlos Alcaraz tiene cualidades y está muy bien guiado, esperemos que llegue a su destino»

-¿Como cuáles?

-Por ejemplo, que si un tren sale de Calatayud y a la misma vez sale otro de Madrid, a qué hora se cruzan. ¿Por qué no utilizamos el deporte para explicarles esos fundamentos basados en la ciencia?

-¿A qué fundamentos se refiere?

-En el tenis, en un solo partido, puede haber más disciplinas científicas que en un laboratorio. Hablamos de la química en los materiales con los que se hacen las raquetas, los cordajes e incluso la ropa de los tenistas. Hablamos de la física, que aparece en cada uno de los golpes que se dan en un partido en forma de parábolas, hipérbolas, efectos, etc. Hablamos también de la nanotecnología que se utiliza en el diseño de las nuevas raquetas, del 'big data' con el que se recogen los datos y que Nadal, por ejemplo, utiliza mucho para ver la potencia del golpe, la dirección o cuándo entra el primer saque o el segundo. Y también hablamos de la pseudociencia en el deporte.

-¿Qué se consigue con todo esto?

-Se puede fomentar el espíritu critico de los chavales y de los adultos.

-¿A qué se refiere cuándo habla de pseudociencia?

-Cuando hablo de la pseudociencia, hablo, no solo de esos productos deportivos que no tiene sentido alguno que se tomen como suplementos, sino de su uso. Por ejemplo, de esas ventosas que se ponía el nadador Michael Phelps, o las típicas cintas de colores que ponen muchos deportistas, o el agua de mar que utilizan muchos tenistas. Todo eso es pseudociencia, no tiene rigor científico detrás.

-¿Esta sería la cara oculta?

-Claro. Y no estoy hablando de dopaje, que esa sería otra discusión. Estoy hablando de productos, como también pueden ser las medias compresoras, que tienen utilidad en algunos casos, pero en otros no.

-¿Cómo se puede fomentar el espíritu crítico al que se refería antes en un chaval?

-Deciéndoles que aunque un determinado producto lo publicite un famoso, como el colágeno o el hialurónico, no funciona porque sea un rostro conocido el que lo vende. Si eso se les explica utilizando como herramienta uno de sus 'hobbys', en esta caso el deporte, la recepción del mensaje es mucho mayor que si les das una charla.

-¿Y en un adulto?

-A la población en general también. Dentro de la divulgación científica, con los años que tengo, he ido cambiando muchos objetivos, o alternándolos. Ahora lo que quiero demostrar a la gente es que la ciencia está detrás de sus necesidades, como son los medicamentos, los alimentos, la ropa, los móviles... Pero también detrás de sus aficiones, como puede ser sacar un paso de Semana Santa o como puede ser practicar un deporte. Cuando la sociedad se dé cuenta de que la ciencia se encuentra, tanto detrás de sus necesidades como de sus 'hobbys', y que sin el proceso científico todo eso sería imposible, el apoyo de la sociedad a la ciencia aumentaría. La ciencia parece algo de cuatro frikis, pero no, está presente en la ropa que llevo, en el móvil, la comida, incluso en el deporte que practico y las películas que veo.

-¿Cómo ha evolucionado el deporte gracias a la ciencia?

-Por ejemplo, se comprueba en las camisetas de los tenistas. Se ha pasado de las típicas de algodón a otras en las que se utilizan moléculas químicas, como el poliéster, el astano o el poliuretano, que permiten transpirar mucho mejor, permiten que circule mejor el aire y son más elásticas. Además, permiten que se les ponga la marca, no como antes que los logos iban cosidos. Las raquetas han pasado por la madera, el acero, y el aluminio. Luego llegó la fibra de vidrio y el grafito. Todo eso es el progreso científico. Sería imposible ver los espectáculos que vemos hoy en una pista de tenis sin el progreso científico y tecnológico que ha habido en los últimos cien años. El progreso científico no tiene lado negativo. El mal uso de los avances tecnológicos, y sobre todo aprovecharse de algunas cosas, si.

-¿A qué se refiere?

-Por ejemplo, y muchos tenistas famosos lo utilizan, el colágeno oral para las articulaciones no tiene ningún rigor. Y no lo digo yo, lo dice la Unión Europea.

-¿Por qué funciona tan bien el marketing de estos productos?

-Por muchas razones. Hay una encuesta de la Recepción Social de la Ciencia, que hace el ministerio, que tiene muchos datos, pero hay tres gordos. Uno, que cada vez hay mayor interés por la ciencia, eso es bueno. Dos, la profesión del científico está cada vez más valorada. Y tres, el nivel científico medio de la sociedad española es muy bajo.

-¿Hay récords que parecen imposibles de batir que se van a poder superar legalmente con la aportación de la ciencia?

-En el tenis, la velocidad de la pelota, el giro, el efecto que se le da, los nuevos avances que se van a producir en los cordajes y en el material con el que se hacen las raquetas va a permitir que se superen marcas. Cuando Nadal cambió la raqueta, el cordaje y su forma de dar el giro a la bola ha llegado a pasar las 5.000 revoluciones por minuto de la pelota. Hace unos años eso era imposible. De hecho, actualmente hay otros jugadores que no pasan de las 2.000.

-¿Se mejorarán marcas gracias a la ciencia, más que al esfuerzo del deportista?

-En muchas ocasiones sí. Pero, por ejemplo, la nonotecnología va a permitir que el rendimiento pueda subir por la ropa y los materiales que se utilicen. En este sentido, en las camisetas se están incorporando los tejidos inteligentes, que permiten la mayor circulación del aire y, físicamente, el jugador va a aguantar mejor el partido porque va a estar más fresco, no le va a subir la temperatura. Se está introduciendo titanio y aluminio en las camisetas, algo que no hace tanto era impensable.

-¿Cómo ve la progresión de Carlos Alcaraz?

-No lo conozco, pero lo he visto jugar. Tiene un potencial enorme. Pero la historia del deporte está llena de jóvenes promesas y no todas han salido adelante. Esperemos que Carlos Alcaraz, que sé que está muy bien guiado, llegue. Cualidades tiene, desde luego.

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