FÚTBOL SALA

Javi Matía vuelve con 45 años para jugar en Tercera

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

Javi Matía (Santander, 1973) nunca se va del todo. Por tercera vez, el que fuera emblema del fútbol sala cartagenero durante 16 temporadas da marcha atrás en su decisión de colgar las zapatillas y vuelve a jugar. Ayer se confirmó su fichaje por el Futsal Molina, de Tercera División, equipo que le ha buscado para que sea su referente sobre la pista en este nuevo curso. Tiene 45 años.

José Antonio Ropero, presidente del club molinense, ha sido la persona que finalmente ha convencido a Javi Matía, quien hace dos años protagonizó la que, en principio, parecía su retirada definitiva del fútbol sala. Ya se había jubilado anteriormente en dos ocasiones, con 33 y con 38 años. Las dos veces acabó volviendo.

El santanderino, afincado en Cartagena desde hace 20 años, lo dejó en abril de 2017, con 43 años y tras conseguir el entonces Plásticos Romero una agónica permanencia en Primera. Al curso siguiente, en octubre de 2017 y en la inauguración parcial del Palacio de Deportes, recibió un sentido homenaje de la afición cartagenera y se le puso su nombre a la pista principal del Palacio, donde se descubrió una placa en su honor.

Desde entonces se centró en su tarea como entrenador en las escuelas municipales de fútbol sala de Cartagena y La Unión, que en los últimos tiempos ha compaginado con un trabajo como celador en el Hospital de Santa Lucía. Ahora, tras su fichaje por el Molina Futsal, los aficionados molinenses podrán seguir disfrutando de uno de los jugadores más grandes de la historia del fútbol sala regional. Javi Matía jugó en Cartagena, Playas de Castellón y La Unión.