Las raíces de Blanca Fernández Ochoa en la Región

Blanca Fernández Ochoa y su hijo David, durante el verano de 2002 en La Azohía./LV
Blanca Fernández Ochoa y su hijo David, durante el verano de 2002 en La Azohía. / LV

La primera medallista olímpica española tuvo en la costa cartagenera su segunda residencia, donde veraneó durante una década

FERNANDO PERALSMurcia

La búsqueda de la exdeportista y primera medallista olímpica de España, Blanca Fernández Ochoa, continúa después de que el pasado 23 de agosto su hija Olivia Fresneda denunciara su desaparición. La exesquiadora de 56 años es la primera mujer que logró colgarse un metal en el deporte español. Consiguió el bronce en los Juegos Olímpicos de Albertville, Francia, de 1992, tras un eslalon que mantuvo a todo un país pegado al televisor.

Blanca es la precursora de una generación femenina que posteriormente encontraría un sinfín de triunfos. Sirvió de ejemplo para que la mujer diera un paso adelante en el deporte de nuestro país y para que miles de jóvenes que veían subirse al podio por primera vez a una fémina española se convirtieran años después en otras campeonas.

Pero Blanca es pionera en algo más. Y aquí se puede encontrar su huella murciana. A finales de los años 90, la deportista regentó, junto a su segundo marido, David Fresneda, el primer centro de buceo de La Azohía, llamado Antípodas. Esta localidad situada en pleno golfo de Mazarrón no disfrutó de un lugar de enseñanza a la inmersión marina hasta 1991, cuando Fresneda y sus hermanos abrieron el local. Fue también ahí donde Blanca y David se conocieron y, desde mediados de los 90, Blanca disfrutó durante una década del verano murciano.

La primera medallista olímpica española estaba en la Región. La costa cartagenera acogió durante diez años a la referencia deportiva de todo un país. Blanca trabajó junto a David durante este tiempo para que varios grupos de Murcia y otros procedentes de Madrid se sumergieran en las fascinantes aguas de Cabo Tiñoso, una zona rica por su flora y fauna marina.

En La Azohía se podía ver a Blanca Fernández y su hija, Olivia Fresneda, que hoy es estrella del rugby femenino, bañarse y disfrutar de un entorno idílico de la Región. Tras varios años teniendo este lugar como segunda residencia, Blanca y su segundo marido decidieron poner punto y final a su relación. La exdeportista dejó en manos de sus excuñados todo lo relacionado con el club. David Fresneda decidió vender a finales de los 2000 el centro de buceo que fundó junto a sus hermanos y en el que también estuvo muy presente Blanca Fernández.

El diario 'La Verdad' ha intentado ponerse en contacto con las personas que regentan ahora este establecimiento pero no ha encontrado respuesta. Con el traspaso del local, la deportista puso fin a su corta pero intensa relación con Murcia. No así su hija, que ha continuado visitando el litoral cartagenero para bucear por las aguas de la Región. De hecho, según apuntan distintos medios, la desaparición de Blanca Fernández pilló a Olivia Fresneda pasando unos días en Cabo de Palos.

En una entrevista a la propia Blanca que este periódico realizó el 2 de septiembre de 2002, la primera medallista olímpica ya se deshacía en elogios por La Azohía: «Es uno de los tres o cuatro lugares más bonitos de España para bucear. Me encanta. Es como dar un paseo tranquilo y relajante, pero bajo el mar».

Más