BALONMANO

Los Hispanos saltan a la arena mundialista

VÍCTOR BORDAVALLADOLID.

El balonmano se cita en tierras danesas y alemanas para decidir el nuevo campeón mundial. Francia defiende el título cosechado hace dos años. Pero el ramillete de naciones candidatas es amplio. Los primeros, los organizadores, Dinamarca y Alemania, que por algo juegan en casa y tendrán el aliento de los suyos. Los germanos cuentan con la mejor competición, su potente Bundesliga, y un mercado que vive por y para el balonmano. En el caso danés, su liga doméstica no es tan competitiva, pero su selección ha sido una de las habituales durante los últimos años en los podios de las diferentes competiciones continentales.

No hay que olvidarse de España, actual campeona de Europa. Los Hispanos iniciaron hace dos años, con Jordi Ribera en el banquillo, una remodelación del grupo que dio sus frutos en la cita continental del año pasado en Croacia. España tiene virtudes que son la envidia de sus adversarios. La primera, su capacidad defensiva. Cuando España defiende a buen nivel, la victoria siempre está más cerca. Permite robar y correr para sacar provecho al contraataque directo con excelentes finalizadores como Ángel Fernández, Ferrán Solé y Aitor Ariño, o lograr goles más fáciles con la segunda oleada. Este trabajo atrás, asentado también sobre el trabajo de dos dos grandes guardametas como Gonzalo Pérez de Vargas y Rodrigo Corrales. Ribera cuenta con jugadores para recurrir al habitual 6:0 u optar por un 5:1 con un avanzado que complique la circulación del rival.

El otro punto fuerte del equipo español es la continuidad. Buenos pivotes en ataque que son una opción tanto para finalizar como para abrir con sus bloqueos espacios para los primeros líneas. Sin embargo, el equipo nacional arrastra un importante déficit en lanzamiento exterior. No hay tiradores puros y eso complica las cosas frente a defensas duras y físicas. El seleccionador ha optado por jugones como Álex Dujshebaev o Eduardo Gurbindo frente a otros jugadores con una brazo más poderoso. Será clave el poso que le puedan poner primeras líneas con muchas citas y partidos internacionales a sus espaldas, caso de Raúl Entrerríos, Daniel Sarmiento o Joan Cañellas.

Los Hispanos saltarán a la arena el viernes para medirse al equipo, a priori, cenicienta del Grupo B, que se disputará en Múnich. Los hombres de Jordi Ribera se estrenarán en el Mundial con un encuentro frente a Baréin para comenzar a sumar sensaciones en el torneo. No vale confiarse para evitar un disgusto frente a un equipo que mostrará un balonmano intenso y corajudo para intentar paliar su menor presencia física y técnica. El choque se celebrará a las 20:30 horas. Después vendrán Islandia, Japón, Macedonia y Croacia. Cuatro partidos en cinco días.

 

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